17 ene. 2011

Universos Paralelos



Creo que todos hemos tenido alguna vez esa sensación de extrañeza, de no encontrarnos del todo cómodos en la realidad, de sospechar que lo que vemos y palpamos no necesariamente es cierto, o que lo es sólo en parte. ¿Cómo logra uno transmitir esa intuición a otros? Es imposible. Lo mirarían de manera rara, le recomendarían algún tratamiento o incluso lo mandarían a terapia. Sin embargo, esa impresión tarde o temprano regresa, nos atraviesa, invade todo lo que nos rodea y cuestiona incluso nuestra propia existencia.
Parece mentira, pero la ciencia contemporánea ya empieza a urdir teorías que confirman esa sensación. No hay sólo una realidad ni un universo. No hay sólo espacio y tiempo. Después de la teoría de las cuerdas vino la teoría de las supercuerdas, y luego la Teoría-M o Teoría-U, donde las membranas energéticas conforman once dimensiones y múltiples universos paralelos. Sí, así como suena, como si estuviéramos en una realidad creada por Terence McKenna, el padre de la ciencia psicodélica (dice él que, gracias al hecho de que en algún lejano día prehistórico probamos los hongos alucinógenos, pudimos finalmente modificar nuestro cerebro hasta el punto de ponerlo en contacto con ese holograma plural y palpitante que es el universo). La ciencia, por fortuna, se parece cada vez más a la ciencia ficción.
En uno de esos universos yo soy Mario Mendoza y he escrito unos cuantos libros de literatura. Mendoza se retiró de la vida académica y decidió dedicarse sólo a la escritura. Ha vivido encerrado muchos años y no sabe muy bien por qué hizo eso, en qué momento, cómo se gestó un proceso tan caótico y complejo. Bien, quizás Mendoza sea el tema más aburrido para este texto, el escalón más simple. Porque en otro universo paralelo están existiendo ahora, justo en este momento, los personajes de esos libros, las historias que allí se cuentan. Alguien viaja a la selva, alguien mata en un restaurante, alguien está preso durante muchos años, alguien decide descubrir quiénes conforman los grupos de “limpieza social” y termina muerto en las alcantarillas de Bogotá. Esos hechos están sucediendo en este preciso instante, como si habitáramos en un caleidoscopio múltiple con diversos lentes. El hecho de sólo ver por uno de los lentes no invalida lo que está pasando en los otros lentes. Los personajes de Mendoza en este momento están vivos, sufren, lloran, copulan, se alegran, celebran, y de alguna manera esas vidas se relacionan con él, lo alcanzan, lo rozan.
Una tarde él tiene un sueño, una visión: cree que está solo, atrapado en ese encierro de la escritura, pero no, allá, al otro lado, hay muchos como él, lectores suyos y no lectores, gente que está en bordes extraños, otras vidas que revolotean en las periferias de lo real, estudiantes, gente que trabaja y que, de alguna manera, se siente también extraña, como fuera de foco. Entonces decide comunicarse con esas personas, enviarles algún mensaje, y abre un blog en Internet. Lo bautiza como Proyecto Frankenstein imaginándose que entre todos pueden ser capaces de armar un cuerpo común, una especie de máquina independiente. Y empieza a escribirles para ver si de repente es posible salir de sí mismo y encontrarse con esas otras vidas. De algún modo, se siente como si fuera un preso que manda hojas de papel a las otras celdas para ver quién responde. ¿Cómo se llama esa otra gente? ¿Quiénes son? ¿Hombres o mujeres, jóvenes o viejos? No lo sabe. Pero los intuye, puede oírlos, husmearlos, sentirlos. Y sí, poco a poco, de las otras celdas, de los calabozos, van llegando voces, imágenes, palabras.
 Lo curioso es que al escribir, al comunicarse, esos otros también empiezan a imaginar cómo es ese sujeto que inició el contacto, ese tal Mendoza. E imaginan también a los otros compañeros. Mentes y mentes que multiplican velozmente universos paralelos. Y entonces, en esos diversos estados de lo posible, en esas membranas que conforman las once dimensiones, Mendoza ya no es autor de nada, sino un personaje más, un personaje incluso de sí mismo. Ya no hay una obra, ni un autor, ni unos lectores. Las fronteras se desvanecen. Hay una cosa amorfa, diversificada, maleable, creada por distintas mentes que sueñan vertiginosamente. En una de esas dimensiones yo estoy escribiendo esto y ustedes lo están leyendo (y al leerlo lo insertan en un mundo posible), pero en otras ustedes me están inventando a mí y yo los estoy leyendo (y al hacerlo los reinvento). Ninguna dimensión es más real que la otra ni más válida. Eso es para mí lo maravilloso de este ejercicio. Hemos empezado una sinergia: somos mucho más que la suma de las partes.

11 comentarios:

  1. Somos una manada de inútiles con talento.

    Emmmm hoy termina nuestro mes ... aprovecho para felicitarte por un año más de vida !

    Gracias por todas las verdades que puedes transmitir

    Yulie.

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  2. desde la primera vez que empecé a leer tus libros, empezando con los hombres invisibles, y terminando con buda blues, te he imaginado como Gerardo, como Tafur, como Sebastián, y he soñado despierta acompañándote en cada uno de tus experiencias y sufrimientos, encontrárteme con un yo que no soy pero que existe, conociéndome lo que no quería conocer.

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  3. Los personajes no son el autor, sino devenires, mutaciones, seres paralelos. Yo estoy solamente como Mario Mendoza en la Locura de Nuestro Tiempo. Pero me alegra que todos ellos hayan sido buenos guías hacia lo desconocido. MM.

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  4. Si claro que sí. En La Locura de Nuestro Tiempo, fue un libro que me permitió ver la vida de una forma más clara mas real, conocí lo de tu hermana, lo de tu padre lo de tu hermano, y me fascinaba poder conocer más del autor que nos enseña a transportarnos a otras dimensiones sin necesidad a de alucinógenos a un mundo desconocido pero real.
    Aprecio mucho tu trabajo y he aprendido amar tus escritos, Mario gracias por existir y hacer lo que haces.

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  5. Se podria decir que soy aun novata en esto de la lectura, digamos que los primeros libros que en realidad he leido son los tuyos Mario admiro mucho tus textos nunca podre olvidar esa frase que decia " un guerrero secreto y agazapado, un heroe de nuestro tiempo, un soldado librando batallas invisibles" es de buda blues asi como otras muchas tantas que han llegado hasta lo mas profundo de mi corazon y han tocado las fibras mas sensibles de mi alma. En verdad llore con cobro de sangre y aunque tal vez ahora no pueda entender a ciencia cierta lo que en tus libros se expresa se que ire mejorando pero te admiro y te aprecio por que tus libros son quienes me han incentivado a matricularme en la lectura.........GRACIAS MARIO!!!!!!!!

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  6. amigo ingeniero y matemático, quien me decia que lo que ocurre con nosotros es que constantemente vamos muriendo en los universos paralelos pero quedamos vivos en los otros.... Sin embargo esto lleva a ciertas preguntas que yo le hacía y mi amigo contestaba:

    1) Si siempre quedamos vivos en uno entonces somos inmortales no??
    R/ mas o menos, decia mi amigo somos inmortales en lo que corresponde a las muertes accidentales mas no a las muertes por vejez o salud deteriorara.... existe un punto que se llama MUERTE OBLIGATORIA y es cuando la persona ya tiene una edad muy avanzada y comienza a morir en todos sus universos paralelos hasta que por fin desaparece

    2)Entonces porque vemos seres queridos morir si todos somos inmortales hasta el caso de MUERTE OBLIGATORIA??
    R/ seguramente existe un universo en el que alguna persona envejece con su mejor amigo... y existe otro donde esa persona envejece y tambien lo hace su peor enemigo. El juego es a quedarnos con las personas que conocemos en cierto modo uno escoge en cual se queda solo que no sabemos como.

    3)Entonces que la gente rece para que a algun pariente le vaya bien en algo o no le pase nada en cierto modo ayuda a quedarnos en el universo deseado..
    R/seguramente si...por eso la gente reza, aunque hay metodos mas efectivos

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  7. Ésta relación del libro, las artes escénicas, las plásticas y entre otras, nos sirven como túnel para salir de nuestro cuerpo, por el único y simple hecho de quitarnos de encima una herencia que nos carcome, porque buscamos surgir en un nuevo cuerpo, porque no nos gusta como somos.
    Fue muy placentero escucharlo Mario Mendoza en la feria del libro de medellín el pasado 10 de septiembre y que bueno que haya abierto éste espacio para algunos pesimistas como yo.

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  8. Sr. Mendoza,por que cree importante leer el libro satanás?

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  9. Pero al final, en este lado del caleidoscopio, en esta realidad hacía la que yo estoy girando mi cabeza tu existes y haces que mi mente pueda girar sin hacerlo, son mil verdades confusas como ellas solas; tristes y desamparadas en un mundo en el que la verdad ya no paga.

    Si es posible, quisiera tener un correo para comunicarme contigo más personalmente; si no es posible que lo publiques el mío es someonethere19@gmail.com si no es posible ninguna de las anteriores, lo entenderé

    Abrazos,

    Leidy.

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  10. Aun soy muy joven soy consiente de ello, pero he vivido de una manera muy circunstancial, me atrevo a decir q existe una clave unica de toda relidad fijada, la respuesta prodia revocarse al origen de las mismas.

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