23 sept. 2011

No más cigüeñas



Hace unos días visité la casa de un amigo que acaba de ser padre con su esposa. La escena, por supuesto, siempre es conmovedora. Admiro la fe en la vida que tienen aquéllos que deciden procrear, la confianza en que las nuevas generaciones podrán continuar con lucidez la aventura humana. Además, me encantan los niños, su irreverencia, su falta de diplomacia, su desparpajo, su sinceridad.
Sin embargo, más allá de las sensaciones positivas que me generan, tengo claro que el problema más importante que enfrentamos en este momento como especie es, justamente, el de la superpoblación mundial. Hace sólo doscientos años éramos 650 millones de personas. En 1950 éramos 2.500 millones de personas, una cifra manejable. Y en escasos 50 años hemos duplicado la cifra y seguimos creciendo. En el 2010 la ONU calculó 6.500 millones de personas y se supone que en este octubre del 2011 alcanzaremos el escandaloso número de 7.000 millones. La FAO alertó ya que, por primera vez en la historia de la humanidad, sobrepasamos los 1.000 millones de personas muriendo de hambre. Cada hora nacen 11.000 bebés y venimos creciendo, más o menos, unos 100 millones de personas cada año. En poco tiempo estaremos rozando los 10.000 millones de personas. Un infierno.
Las consecuencias de una tasa de reproducción tan vertiginosa son evidentes. La explosión demográfica es, hoy por hoy, un problema de seguridad mundial. Hemos contaminado todo el planeta, el agua de los ríos y de los océanos, el aire, modificamos el clima, destruimos la capa de ozono, somos los principales responsables de la extinción de las otras especies. Sólo entre 1990 y 1995 desaparecieron 65 millones de hectáreas de bosques.
Como si esto fuera poco, en el año 2010 los mayores de 65 años eran el 7.6% del total de la población. En sólo cincuenta años serán el 22%. Para entonces, los sistemas pensionales serán insostenibles, imposibles de manejar para cualquier democracia moderna. Si a esto le sumamos la producción de las basuras y la escasez del agua, la imagen es aterradora: no tendremos qué beber y nos moriremos aplastados bajo el peso de nuestra propia inmundicia.
Es importante, entonces, que las distintas sociedades empiecen desde ya unas políticas de educación al respecto. Necesitamos con urgencia cuatro o cinco generaciones hacia adelante que decidan no reproducirse, que entiendan que tener hijos o no tenerlos es un problema ecológico. China e India vienen trabajando arduamente en esta línea. La educación sobre el uso del condón y demás métodos anticonceptivos no sólo es urgente, sino que es, literalmente, de vida o muerte. La mojigatería y la santurronería de cierta educación tradicional en asuntos tan serios sólo acarreará más caos, más irresponsabilidad. Hay que tener claro que como se trata de temas de salud pública, la religión no tiene nada que ver en este asunto.
Si durante milenios reproducirse fue una moral correcta y garantizaba la supervivencia de la especie, es preciso entender que ya no lo es. En estos tiempos aciagos lo correcto es lo contrario: no pensar en mi felicidad personal, sino en la de la humanidad, y abstenernos de tener hijos. El planeta nos lo agradecerá.

(Próximamente en Revista Bacánika 59)

6 comentarios:

  1. Este artículo trata de un tema realmente paradigmático para la sociedad. Tienes razón en absolutamente todo lo que dices con respecto a la sobrepoblación y sus efectos en el medio ambiente y la ecología, pero evidentemente hay familias y mujeres que eligen ser madres aunque conozcan el problema que conlleva tener familias numerosas. ¿Decidirse por un solo hijo? ¿Decidirse por adoptar? Muchas de estas familias que quieren tener hijos te contestarían que los problemas ambientales no se solucionan solamente reduciendo la sobrepoblación, que hay muchas otras maneras de hacerlo. Creo que es algo muy pero muy complicado, incluso para los que ya tenemos hijos, el futuro ambiental es demasiado preocupante. Saludos.

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  2. creo que es tambien de conciencia ,por lo menos hablando de colombia ,a las familias no les importa tener mas de 5 hijos ,es realmente una cifra grandisma .claro, es cierto totalmente. esto esta generando una explosión demografiaca,pero también esta generando que conforme el numero de personas siga creciendo,mas contaminación el mundo recibe .es un tema un poco complicado y dificil de abordar .pero si creo Mario que es importante lo que dices y totalmente de acuerdo contigo

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  3. Es totalmente cierto, durante estos 20 años la población mundial se ha duplicado, yo creo la humanidad es un virus en la tierra. Pero ¿Quienes consumen más recursos naturales? los países desarrollados (China, India, E.E.U.U), ellos consumen el petroleo, oro, madera, agua y energía eléctrica. Ellos son los que deben controlar la población, restringir el consumo de recursos naturales saqueados a otros países subdesarrollados (especialmente Colombia)

    Creo que cada vez la situación económica, ambiental y social se esta pareciendo a la película de ciencia ficción Avatar dirigida por James Cameron (algunos no les gusta porque les parece danza con pitufos o pocahontas).

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  4. yo creo que el principal problema con la especie humana es que nunca se ha preocupado por aprender a convivir apropiadamente con los ecosistemas del planeta y con los demás habitantes de estos. Desde el principio de la "civilizacion" el hombre se encaminó a esparcirse, a colonizar todo lo que podía; y junto con la formacion de credos que le otorgaban al hombre una excusa y una justificación para actuar sin sentido en algunos casos, se generó toda una batería de costumbres que aun desde el comienzo eran completamente insostenibles. señor mario ud dice que la reproduccion desmedida en un principio fue un mecanismo de supervivencia, pero supervivencia a que? si el ser humano nuca ha tenido una amenaza seria a su supervivencia.
    el gran problema es que la mayoria de personas pensamos desde la individualidad, entonces si engendramos un hijo solo nos limitamos a pensar en la posible alegría que pueda ocasionar la llegada de un nuevo bebé al mundo... lo que no tenemos en cuenta es que nuestro bebé llega acompañado de otros miles más, y que gracias a la vida cómoda por la cual estamos enceguecidos estamos dispuestos a sacrificar hectáreas de tierra, galones de agua y miles de especies animales que seran irrecuperables en un futuro.
    a fin de cuentas... los humanos somos como un caballo que solo puede ver en una dirección, guiado por las riendas de un amo desconsiderado.
    Esperemos que varias generaciones decidan reducir su tasa reproductiva... y si tantas son las ganas de tener hijos pues muy bien hay miles de niños sufriendo de hambruna en algún lugar del pais, entonces por que no adoptar uno?
    Esperemos que los sistemas educativios y las legislaciones a nivel mundial puedan hacer algo para contener esta horda de langostas en la que nos hemos convertido, esperemos que el cambio empiece en todos, aqui y ahora.

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  5. Muy cierto. También se trata de todo lo que se ha vendido acerca del concepto de familia, procrear como fin último de una unión, pero ya basta de sobre poblar el mundo.

    Deberíamos replantearnos el concepto de familia,¿por qué no adoptar a tantos niños que son el resultado de una noche fugaz y caliente? primero eso ayudar a los que realmente están desprotegidos (si se tiene esa intención, por supuesto) sino, pues simplemente a parte de lo jodido que esta el planeta en el aspecto ecológico aumentará la delincuencia, el desempleo y el odio.

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  6. Totalmente de acuerdo, hay que usar los dineros del estado en educación en vez de campañas políticas.

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