6 mar. 2012

Inteligencia a prueba



Hace poco sobrepasamos los siete mil millones de personas. Dos individuos nacen cada segundo. En pocos años hemos triplicado la población mundial. Y en dos o tres décadas más alcanzaremos los nueve mil millones, una cifra escandalosa, salida de toda medida razonable.
Lo que la gente se empeña en no entender es que el agua no crece exponencialmente, ni la comida, ni los demás recursos. El dinero menos. ¿Qué significa eso? Que si en este momento hay más de mil millones de personas con problemas para tener acceso al agua, en pocos años esa cifra será mucho mayor. La acumulación de riqueza implica lo mismo: muy pocos con ahorros y una vida decente, y una enorme parte de la población en la miseria, sin trabajo, en el rebusque. Cada vez la gente estará más pobre, más hambrienta y más sedienta.
Un país como Estados Unidos, cuya economía de posguerra lo ubicó en la cima, desde el 2008 no ha hecho sino dejar a buena parte de su población en la calle, sin trabajo y sin techo. Las famosas Obamavilles o “ciudades carpa” empiezan a tomarse los bosques en distintos lugares como las afueras de New Jersey (Lakewood) o el corazón mismo de Florida, donde la villa miseria Pinellas Hope alberga a más de 300.000 indigentes. Muchos de ellos son profesionales que hasta hace poco tenían una casa, un empleo rentable y un auto costoso. Ahora se reúnen alrededor de estufas de leña para calentarse en grupo durante el invierno. He ahí el futuro.
Crecemos nosotros, pero el territorio no. África, por ejemplo, ya no es de los africanos. Varios países como Inglaterra, China y Estados Unidos han venido invirtiendo capital en comprar tierras en distintos países africanos. Son enormes granjas para cultivos y ganado cuyos productos, después, son exportados a esos países mientras la población local se muere de hambre día a día.
Ha llegado el momento de entender algo a lo que nos hemos negado una y otra vez: hay una reversibilidad en el sistema, es decir, el exceso de vida nos está matando y está aniquilando también a las otras especies. Traer más vida mata. Es todo lo contrario de épocas pasadas. Si antiguamente la moral era reproducirse para asegurar la supervivencia de la especie, hemos llegado al punto en el que todo se dio la vuelta: la única posibilidad de que la especie sobreviva es no reproducirse más. Se trata de una nueva moral por medio de la cual debemos entender que la multiplicación de nosotros mismos es la causa de nuestra extinción y de la extinción de las demás especies.
Nos urge una pedagogía verdaderamente inteligente, lúcida, una serie de políticas que eduquen a las nuevas generaciones en cuanto a una conciencia ecológica cuyo meollo sea la explosión demográfica. Reproducirse ya no es dar vida, sino suprimirla. Tenemos una responsabilidad tremenda, definitiva: demostrar que sí somos la especie más inteligente y frenar lo que hasta ahora ha sido una proliferación delirante y salida de control.
Nuestra capacidad creativa está a puesta a prueba en la medida en que seamos capaces de encontrar nuevas formas de asociarnos, de adoptarnos, de protegernos unos a otros. Nos llegó la hora de comprobar si nuestra pretendida inteligencia nos es útil para comprender que el principal problema del planeta somos nosotros mismos. Y ese problema se agravará si dejamos aquí hijos y nietos cuya existencia sólo empeorará aún más la atmósfera de autodestrucción que ya nos rodea.

(Próximamente en Bacánika.com.co)

11 comentarios:

  1. Muy buen texto, como siempre mario! no obstante, en esta ocasión disgrego con una serie de cosas, no me voy a explayar mucho, sino que mas bien seré breve y conciso como creo que se necesita en esta ocasión.

    ¿Negar la vida para afirmarla? Y hablo en términos de reproducción, yo se que el hecho de traer gente de una forma desproporcionada a esta tierra no es del todo viable con las situaciones actuales, pero no me convence del todo ese pensamiento que veo que usted a estado exponiendo últimamente que es precisamente el de frenar la reproducción misma a tal extremo, y puede ser.. que lo que este diciendo usted no sea el de frenarla de tajo, sino de mas bien de ser conscientes que hay un exceso de vida que no nos esta beneficiando, de ser conscientes de esa idea y actuar conforme a ello.

    Listo.. pero creo que hay algo mas relevante, algo mas fundamental en lo que debemos fijarnos, algo que tenemos que tener como decía antes presente en la cabeza para actuar conforme a ello, algo que va mucho mas allá de eso, y es como el ser humano concibe la vida hoy en dia, como esta organizado, si usted se fija el problema no es la sobrepoblacion por si sola, sino la sobrepoblacion en un mundo organizado tal como este lo está. Y mas aun, si fueramos conscientes de un forma distinta de vivir la vida, que se base en el hecho mismo de dar vida, a nivel economico, social, espiritual y artistico. Y no en acaparar a como de lugar un futuro haciendose por encima a costa de otros siendo capaces hasta de quitarles sus vidas.. ¿Esto de la sobrepoblación seria en realidad un inconveniente?.. acaso ¿Se daría?

    Si, se que puede ser útil algo de control.. pero que el problema fundamental va mas allá de un poco de sobreabundancia de personas.. eso es lo que intento decir, que las mismas personas que están acá, viviendo la vida.. están irónicamente matando cada rastro que queda de ella, y de tal manera.. que ahora el hecho de traer a alguien tenga una posibilidad mucho mas grande de no ser lo mas beneficioso.. de ser hasta peor.. la sobrepoblacion es solo la manifestación de algo mas grande que nos carcome las entrañas, desde lo mas profundo, adentro, adentro.

    Un saludo y un gran abrazo lleno de un cariño inmenso.

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  2. Valiosos todos tus argumentos, bastante lógicos y sensatos, pero me queda la inquietud de las calidades humanas. No sobrepoblación, pero ante todo educación, que no es instrucción es conocimiento con conciencia, responsabilidad y amor en el más amplio sentido. Lo que desperdician hoy los paises del primer mundo, alimentaría de sobra a los desposeídos.

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  3. Este articulo me parece absolutamente necesario e importante. Y hasta es curioso el título puesto que el problema del crecimiento demográfico es de una lógica muy clara: dos cuerpos no pueden ocupar un mismo espacio y el exceso de población va rebasando con todo y todo se va haciendo insuficiente. Sin embargo no lo entendemos y nos cuesta entenderlo porque estamos acostumbrados a seguir todo tipo de tradiciones de una manera acrítica, esto es, creemos que el logro más grande de la vida es tener hijos porque desde pequeños se nos enseña que debemos soñar con estas cosas así como también se supone que todos deberíamos soñar y desear casarnos, comprarnos un carro y viajar al primer mundo; cuando se nos debería enseñar es a pensar. "La educación y los maestros nos hicieron un mal favor: nos ahorraron la angustia de pensar" dijo el maestro Estanislao Zuleta. Y me parece algo ingenuo pensar en la educación cuando en colombia se lee 1.9 libros per capita al año, la población en general es ignorante porque no hay una cultura al libro en nuestro país y mientras esto sea así no podemos esperar que la ciudadanía sea lucida y crítica ante problemas como la superpoblación, así el problema sea muy evidente.

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  4. Mira lo que sucedió hoy con respecto al transporte público (transmilenio) en Bogotá. Y decimos que el pasaje es muy caro, que los buses muy demorados, que no hay suficientes buses... seguramente lo anterior es cierto, pero hombre! ninguno de estos es el problema de raíz, pues claro que si seguimos teniendo hijos e hijos y más hijos entonces el número de buses nunca será suficiente: es que ya no cabemos, como dice el maetro Vallejo. Ahora bien, mira que ningún medio de comunicación da con el blanco, en ningún medio si quiera lo mencionan, y como los medios no se lo dicen a la ciudadania, ésta no lo ve por su propia iniciativa y capacidad.

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  5. Sí, es difícil que la sociedad detecte un asunto de este estilo, porque va en contra de lo que hemos aprendido durante milenios, en contra de nuestra información más primitiva. Si nos cuesta trabajo revisar comportamientos cotidianos banales, con mayor razón se nos dificulta detectar, aceptar y modificar una conducta que está tan arraigada ya en nuestro código genético, que hace parte del instinto. Incluso mucha gente se ofende porque lo considera una intromisión en su intimidad, una violación de su libre albedrío. Saludos, MM.

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    1. Hola Mario Soy Angela Cortes Profesora de Dayan la muchacha que trabaja en el gimnasio donde usted va, me ha contado que ha hablado con usted sobre las clases, pues mis estudiantes y yo estamos leyendo varios libros suyos, ella me dice que es posible concertar una cita para que usted pueda acompañarnos en una clase, quisiera saber cuando seria posible, y darle las gracias por querer acompañarnos. Mil gracias

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    2. Estimada Angela, envíeme, por favor, un correo personal para escribirle y ponernos de acuerdo a ver si los tiempos coinciden y puedo visitarlos. Saludos, MM.

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    3. Buenas Noches

      Mi correo es angelacortesnova@colombia.com, espero su mensaje y de nuevo mil gracias

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  6. Hola Mario.
    Estoy escribiendo una obra de teatro para representar a los padres de familia y las niñas de la institución en donde trabajo. Al leer este artículo me surgió la idea de poner parte de las ideas que tu planteas en el guión. Obviamente me gustaría contar con tu aprobación para hacerlo. Gracias.
    Pdts: Quiero aclarar que no se trata de una obra con moraleja, ni más faltaba, no veo el arte como un método didáctico ni persuasivo; esto es solo una estrategia de batalla más. Una extremidad que le nace a este Frankestein que tu creaste.
    Espero tu respuesta.

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    1. Adelante, Tito, que mis palabras sean tus palabras, que este cuerpo mutante que estamos construyendo entre todos un día logre caminar por sí mismo en busca de la liberación... Buena suerte, M.

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    2. Gracias Mario.
      Te aseguro que ese cuerpo mutante, como tu lo llamas, ya camina. Tu lograste ponerlo en marcha, a pasos lentos y torpes, pasos que lo hacen ver como una aberración y hasta una ofensa. Por eso nuestro amigo se gana el desprecio de aquellos que dan la espalda apenas ven algo que los saca de su comodidad.
      Pero cuando la realidad sea innegable y más abrumadora, ese Frankestein ya habrá aprendido a correr y no será para escaparse, sino para acudir en nuestra ayuda.
      Una vez más, Gracias Mario.

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