23 abr. 2012

Superhéroes




Son gente del común, ciudadanos que estudian, que trabajan, que hacen turnos en una librería o en un almacén de ropa. Un día, cansados de la rutina, de cierta frivolidad que se va imponiendo de mala manera en las acciones más cotidianas como cocinar, ir al baño, o pagar las facturas, estas personas deciden convertirse en otras, inventarse un alter ego, transformarse en un superhéroe que, de alguna manera, es superior a ese ser banal y miserable de la vida rutinaria de todos los días.
Por ejemplo, Phoenix Jones es un muchacho de 22 años que vive en Seattle. En el día trabaja en una tienda de cómics y se la pasa leyendo historietas y hablando sobre ellas con los clientes. En la noche, entonces, se transforma en el gran Phoenix Jones y sale a vigilar las calles a ver quién necesita una ayuda. Se mandó hacer un traje de goma a prueba de balas y anda armado con una pistola de descargas eléctricas y un spray de gas mostaza.
Pero Jones no es el único. Están también DC Guardian, Citizen Prime, Knight Vigil o el antiguo y flacuchento toxicómano Crimson Fist. Algunos de ellos han recibido entrenamiento militar, defensa personal e incluso hay expertos en artes marciales mixtas. Viven en apartamentos con escasa luz, son gente de clase media que cuenta monedas a finales de cada mes y ninguno de ellos es un yuppie exitoso ni un hombre de negocios adinerado. Es la clase trabajadora dura que tiene problemas en los bancos para pedir un préstamo y que los últimos días de mes no tiene con qué hacer mercado. Sin embargo, más allá de esa crudeza y de esa escasez que los atosiga sin descanso, ellos han logrado ir un paso más allá y convertirse en seres que antes sólo habitaban en los cómics. Incluso varios se han agrupado en una legión: Real Life Super Heroes (súper héroes de la vida real), y se reúnen cada mes para intercambiar estrategias, ideas y proyectar ataques conjuntos al hampa de sus respectivas ciudades.
Me encantan. Escribir un libro sobre ellos sería algo fascinante. Saber cómo fue su niñez, quiénes eran sus padres, cómo los trataban en el colegio, cuándo y cómo y de quién se enamoraron la primera vez. Saber cuánto ganan, quiénes son sus jefes en el trabajo, de qué enfermedades sufren, qué les gusta cocinarse cuando están solos en sus apartamentos, en pijama, recién levantados un sábado o un domingo después de una noche intensa de patrullaje.
Imposible no recordar a Don Quijote en los primeros capítulos, cuando un vecino lo recoge todo apaleado y le dice que sabe quién es él, el granjero Alonso Quijano. Y Don Quijote responde con mucha dignidad:
- No me diga quién soy, que yo sé muy bien quién soy y quién puedo llegar a ser.

(Próximamente en Bacánika.com)

9 comentarios:

  1. Creo que héroes podrían existir, pero no podrían durar (valga la redundancia), en una sociedad que es "gavillera" y envidiosa y sobre todo corrompida.
    La misma sociedad los aniquilaría, las mismas personas defendidas terminaran cargando el arma que los matará. Los consideraran peligrosos por ser mas entrenados o tal vez por preocuparse por los demás. Y preocuparse por el prójimo es pecado hoy en día!. Así mismo, los malos son mas, juegan sucio terminaran dejándolo mal herido al lado de un caño. La policía los atacaran y los exterminaran por no ser una fuerza reconocida por el gobierno, por ser comunistas y quitarles el reconocimiento de la sociedad. El sistema Bancario, el Hambre y las penas amorosas lo harán desfallecer porque no es un ser competitivo, le llegara la pereza, la frustración y tal vez termine suicidándose. La mejor forma de ser un héroe en esta sociedad es escapando de ella. Concluyo con esta canción http://www.youtube.com/watch?v=Cy6iwP9Ux3A

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  2. Into the Wild, magníficas ambas, la novela y la película... Y la canción, por supuesto... MM.

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  3. mario le recomiendo el comic ( no la pelicula ya que la pelicula le quita la escencia del comic) de "the watchmen" trata una tematica mas real de los superheroes

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  4. Gracias... Lo buscaré... No lo había oído nombrar... Un saludo, MM.

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  5. Con respecto al primer comentario, creo que por eso los héroes son únicos y no abundan. Si fuera fácil ser héroe, sin pasar por todos esos obstáculos que Oscar comenta, esta sociedad estaría llena de héroes o por lo menos abra mas. Creo en los héroes, aunque aya pocos y desearía ser uno de ellos rompiendo con todo el miedo a los tantos riesgos que mi amigo Oscar comenta. También Creo que ser un héroe en Colombia tendría mas merito que en algún otro país, por todas las realidades y pesimismo que Oscar comenta. Por eso soy afortunado de haber nacido en Colombia, en un país que necesita mas héroes, ojala muchos encontremos el coraje, la valentía y la sabiduría suficiente para un día ser mas que los simples miedosos y acomplejados que somos.

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  7. Caminando por las calles de Buenos Aires, me encontré a este sujeto,
    ( http://instagram.com/p/jf7rVyQjzs/ http://instagram.com/p/jf7amYQjzY/ )no media más de 1,65cm de alto, vestía de negro con una capa roja y una máscara que le daba cierta seguridad al caminar, este hombre de unos 62 años de edad se hace llamar "La Hormiga roja", un argentino orgulloso de sí mismo, un vendedor de imanes en el barrio La Boca en buenos aires, el, una persona del común que con un traje quizá hecho a mano y una sonrisa, logra desbordar felicidad en cada paso que da, al cruzar miradas no pude evitar pensar en un fragmento de La importancia de morir a tiempo "Son gente del común, ciudadanos que estudian, que trabajan, que hacen turnos en una librería o en un almacén de ropa", pensé en súper cívico, su misión era enseñarnos a todos a respetar y cuidar a Bogotá, en los superhéroes que diariamente velan por nuestra seguridad y por nosotros, pero él, La hormiga roja, más que velar por nuestra seguridad, nos enseña sin una sola palabra que entre tantas miradas de desconfianza y de temor, existe "La Esperanza" y poco a poco un tipo de aspecto “extraño” nos recuerda una faceta diferente, una que no es fácil de hallar, que nos brinda a las personas “comunes” un minuto de tranquilidad dentro de ese ajetreo diario, donde nos damos cuenta de que estamos vivos y que por mas jodidos que andemos, no podemos perder la cabeza en un intento por buscar ser “felices” e intentar confiar… no pude evitar dibujar una sonrisa en mi rostro creo que fue maravilloso.
    MIL GRACIAS MARIO

    un abrazo,
    Nathalia

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    Respuestas
    1. Qué foto... Fantástica... La realidad no es un asunto del exterior, algo que se impone, sino una elección interna, psíquica... Gracias... Saludos, MM.

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    2. Nuevamente gracias, sin la importancia de morir a tiempo, "la hormiga roja" solo sería un transeúnte más...
      Disculpa Mario, ¿tu frecuentas ir a colegios?, Bueno realmente me encantaría sobremanera que pudieras visitar mi colegio (Colegio Calasanz Femenino), Estoy en grado Once y verdaderamente jamás se ha visto incentivada la lectura , y considero que no solo es una excelente forma de lograr que mi colegio se vea mas interesado en leer, sino también sería una excelente oportunidad para que las niñas conozcan tu literatura que a mi modo de ver es magnifica, mil gracias por esos excelentes relatos...

      Un abrazo, Nathalia.

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