7 may. 2012

Amor Capital



Recuerdo la noche que escuché y vi Amores Invisibles, del grupo bogotano Ciegossordomudos. La canción sonaba con una melodía apacible, sin mayores sobresaltos, con cierta dulzura contenida, pero el video era impactante: se trataba del día final de un travesti que ya no podía más, que estaba al límite de sus fuerzas y quería morirse. Era un apartamento triste, donde uno intuía que el personaje había pasado días, semanas, meses y años de dolor, de soledad, de vacío inenarrable. Un video donde primaban las puntillas, los cuchillos, el alambre de púas, los vidrios rotos, las cuchillas de afeitar. Y como contrapeso, la carne cruda, los músculos y los nervios sanguinolentos (nuestra carne machacada). En ese contexto visual, la canción era casi un sarcasmo, una broma pesada, un alarde de humor negro despiadado. La ciudad como máquina de destrucción moral, como instrumento de tortura. No lo pude evitar y extraje de la biblioteca un ejemplar de La Ciudad de los Umbrales. Busqué la cita y la leí en voz alta:
“Travesti viene de travel, el que viaja a través del sexo, el aventurero del deseo y la genitalidad, el encargado de la mutación y el cambio, el maestro del camuflaje. Y si entendemos la esencia del travesti como una variación que se ejecuta mediante la apariencia, concluimos entonces que él es la clave del mundo, porque la cultura es una travestización continua: travestización del arte, de la sociedad, de la economía, de las costumbres... Todo cambia, todo muta, todo se camufla…”
Ya conocía de ellos una canción extraterrestre, El beat de mi corazón, y Projimita, que habían circulado bien en emisoras y canales de rock. Otra canción suya, en un estilo épico de esperanza redentora, me había impactado profundamente: En paz:
Ahora ya sabes que tú eres real…
¿Quiénes conforman este grupo? ¿Quiénes son los que enfrentan la ciudad ciegos, sordos y mudos, desajustando los sentidos como lo proponía Rimbaud? Tres músicos experimentados que vienen de sus respectivos tránsitos por otras bandas: Pablo Bernal, Jota García y Alejo Gomezcaceres. Y ahora acaban de lanzar su última canción: Amor Capital. Un homenaje a Bogotá y a los que hemos optado por esta ciudad, por sus calles duras y difíciles, por su ausencia de playas doradas paradisíacas, por su Bronx tercermundista y criminal, por su lluvia pertinaz, por su gris plomizo que nos hace falta cada vez que nos vamos de vacaciones y extrañamos el momento de regresar a sus calles rotas y su gente malencarada.
Hay cierto tipo de bogotanos que hemos elegido estar aquí por encima de cualquier otro lugar: París, Nueva York o Barcelona. O quizás ni siquiera lo hemos elegido, nos hemos vuelto adictos a ella sin darnos cuenta: somos yonquis de sus panaderías y sus tiendas de barrio; necesitamos inyectarnos su aire sucio y contaminado, sus sardinos embalados que caminan cabizbajos, viendo los andenes torcidos y rotos; sus busetas atiborradas, sus transeúntes que siempre están en pie de guerra, sus ciudadanos solitarios que aguantan apretando la mandíbula con un heroísmo silencioso. Nosotros somos una raza aparte, hemos creado otra especie. Cuando estamos en sitios elegantes y playas impecables algo nos hace falta, algo nos descompone: la falta de nuestra ciudad, la lejanía de nuestra dureza y nuestra fuerza. Y nos da el mono, nos da síndrome de abstinencia, y buscamos a toda costa regresar como sea para chutearnos de nuevo esta lluvia perpetua, esta crudeza, este caos, esta catástrofe que nos ha hecho más apocalípticos, pero también más valientes…
Para nosotros es esta canción. Bienvenida sea…

(Próximamente en Bacánika.com)

4 comentarios:

  1. Que buen grupo, un clásico de la escena musical Bogotana, en verdad que sus letras trascienden lo cotidiano, lo real, lo humano.

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  2. Se puede escuchar la cancion con los ojos cerrados
    e insertarle otras imagenes con la mente...... y entonces, siempre
    sentiremos el corazon roto, herido, deshechado, botado a la calle como cualquier basura Esas son las letras trascendentes, enmarcadas en una suave melodia y ritmo cardiaco regular y enfatico. No importa que genero de ser humano represente. Muy bella, gracias

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  3. El Amor por nuestra ciudad, es algo extraño, es como amar a alguien que te tortura, pero que aun lo sigues queriendo, es amar a un gua che que nos golpea, nos maltrata, pero que muy en el fondo se parece a nosotros, es amar a un miserable que nos da la ternura necesaria y el odio, para llegar y nunca separarnos de ella: Nuestra Capital, nuestras calles, Nuestro Sufrimientos...Nuestro todo...Bogotá Única...

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  4. Llegue a Bogotá en el año 1998, y recuerdo que lloraba amargamente porque me sentía en una ciudad agresiva y caótica , difícil de abordar. Con los años, la fui conociendo, entendiendo su historia y el significado en nuestro país. Ahora cuando se me presentan oportunidades de vivir en otras ciudades mas tranquilas, solo puedo decir que ya la aprendí a querer y sufrir como una relación masoquista, así que atrapada me quede en esta ciudad.

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