25 jun. 2012

Matasanos




Una noche, en una crisis mental que tuvo mi madre, la llevamos a la clínica psiquiátrica. Atravesaba por una fase maníaca difícil de superar y ya se encontraba en un estado psicótico. En la clínica la revisaron y descubrieron que tenía la tensión en un punto crítico. Nos advirtieron que estaba al borde de un infarto. Dijeron que no la podían recibir así y que primero teníamos que llevarla a una clínica normal para que le regularan la tensión. Eso hicimos y entramos por urgencias antes de que se infartara. Apenas los médicos descubrieron que era una paciente psiquiátrica y que estaba psicótica se negaron a atenderla. Dijeron que primero debía ir a tratarse la fase maníaca en una clínica psiquiátrica. Era de no creer. Como si uno pudiera desmembrar a su madre, cercenarla, y enviar el cuerpo a una institución y el cerebro a otra.
Un amigo muy cercano terminó una relación sentimental y entró en una depresión aguda. Su manera de somatizar fue enviando toda la presión al colon (lugar donde para los antiguos residía el alma). Lo mandaron a un experto en colon y el tipo le ordenó una dieta estricta, pastillas y una serie de restricciones. No le preguntó nada, no le dijo cómo era su vida, cómo marchaban las cosas, si estaba tenso o no, si estaba triste, si se sentía satisfecho con la vida que estaba llevando. Nada. Como si el colon fuera un piñón independiente, una cosa que funciona sola y aparte.
Hace poco me enfermé de la garganta y terminé en terapias respiratorias leyendo con una máscara conectada a un tubo de oxígeno. Me inyectaron corticoides que me generaron un insomnio de días enteros (soy ya de por sí insomne), me recetaron drogas cuyos efectos secundarios eran más peligrosos que la enfermedad, me enviaron de un lado para otro durante días a hacerme unos exámenes inútiles que no arrojaron ningún diagnóstico claro. Este es el día en que no sé qué fue lo que me dio y cuyas secuelas aún estoy cargando.
Lo más indignante es que estos fulanos no preguntan nada, no se preocupan de verdad por sus pacientes, no hablan con ellos, y van recetando medicamentos a diestra y siniestra de la manera más irresponsable. Y lo peor: jamás dicen “no sé”, lo cual ya sería un avance, pues al menos reconocerían su ignorancia.
Esto demuestra lo atrasada que está nuestra medicina. Sigue considerando la máquina corporal no como un todo, como un sistema integral cuyas relaciones y entrecruzamientos conectan la mente y el cuerpo hasta volverlos inseparables, sino como una serie de piezas sueltas que existen de manera independiente. No hay médicos, sino otorrinolaringólogos, cirujanos, urólogos. Tanta ignorancia es inverosímil. Hemos llegado a la luna, hemos calculado la distancia a galaxias muy remotas, y sin embargo en el conocimiento de la materia y la energía que nos compone no sólo no hemos avanzado un ápice, sino que hemos echado para atrás.
Qué lejos estamos de las épocas de los antiguos, de Examen de Ingenios de Huarte de San Juan (que fue clave para Cervantes y la configuración de Don Quijote), o de la Anatomía de la Melancolía de Robert Burton, tratados donde la mente y el cuerpo son una entidad de relaciones infinitas. Después de pasar uno por alguna enfermedad descubre que extraña los chamanes primitivos. Ellos, al menos, sí sabían que nuestros afectos, nuestras ideas, nuestras culpas y nuestras tristezas no estaban separados de nuestros órganos, de nuestra sangre y nuestros músculos.

8 comentarios:

  1. buenas tardes Mario Mendoza. me gustaría presentarme primero, soy estudiante de ciencias de la información y bibliotecologia de la universidad javeriana así como trabajador de la biblioteca Alfonso Borrero Cabal. me comunico contigo por una razón especial y es que deseo consultar la tesis que esta en la universidad Javeriana que titula: el neonomada vectorial en 4 años a bordo de mi mismo. el inconveniente es que la tesis no tiene permiso para reproducción con lo cual solo se puede leer dentro de la biblioteca y me es muy difícil poder hacerlo, por este motivo y teniendo claro las condiciones de uso de material bibliográfico quería pedirte de manera muy respetuosa si existe la posibilidad de que des el permiso en la universidad para la reproducción de la tesis teniendo en cuenta como ya lo dije las condiciones de reproducción no comercial sino para uso personal. el numero telefónico para realizar este procedimiento es el 3208320 ext 2152 sala de tesis de la universidad javeriana con Sandra Carrion. de antemano agradezco la atención y me disculpo por utilizar este medio para solicitar este material pero no encontré otro medio. sin el animo de ser imprudente ni pretencioso un saludo de un lector asiduo de tus libros.

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    1. Lamentablemente, como producto de la dolencia descrita en este texto, me he quedado sin voz, con las cuerdas vocales destrozadas. No hablo ni siquiera por teléfono. No sé cuánto dure esto. Espero recuperarme pronto y poder dar el aval. Saludos, MM.

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    2. pido disculpas pues no sabia nada acerca de este padecimiento, con sinceridad y cariño de lector, cómplice del tono y ritmo de las palabras que escribes y que leemos en tus libros te deseo una pronta y satisfactoria recuperación.
      Juan David Bastidas

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  2. Esta vez, más que nunca has puesto el dedo en la llaga. La educación y la salud son las dos temáticas que más me procupan.
    Tienes razón en todo y aún faltarían cositas por agregar, como por ejemplo el tema de las cirugías, áun las más "simples". Los bebes ya no nacen naturalmente, sino por cesárea, programada o no; a un porcentaje grande de mujeres en la menopausia hay que sacarles la matriz, lo mismo que hay que operar de la próstata a los hombres en las mismas edades.
    Las razones son siempre respaldadas por un transfondo de terror a las consecuencuencias de la negativa. Y que me dices de la impotencia del pobre paciente, ante la soberbia del galeno, cuando se atreve a investigar un poquito, sólo para saber que le puede suceder después de ingerir los mil venenos
    y seguir los tratamiento y dietas recomendadas, estas últimas a veces tan absurdas, que a base de prohibiciones terminan matando de hambre al paciente. Es de nunca acabar... Ahora nos queda el recurso de buscar dentro de nosostros mismos las causas y buscar el camino de sanación. Suena algo familiar el método. ¿cierto?
    Tambien habrá que empezar a amarnos los unos a los otros y así
    desarrollar la compasión y la SOLIDARIDAD......Como viejo el camino creo..

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  3. Yo quedé cojo de por vida por culpa del médico que me operó de luxación de caderas. El tipo no dijo que se había presentado una infección post operatoria. Si interviene de inmediato no quedo liciado. Fuerza Mario, tu voz es tan poderosa que hace hablar a muchos personajes en tus libros. Además, cuando te leo, algo en mí se moliviliza y termino sentado al frente de la pantalla escribiendo. Intento escribir columnas de opinión con un poco de ironía, jejejeje. Un abrazo amigo

    Carlos Eduardo

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  4. Así es... Ya Foucault nos había advertido del poder médico... Si a eso le sumamos el pésimo comportamiento de nuestro sistema de salud, entonces la palabra matasanos le hace justicia a estos fulanos... Saludos, MM.

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  5. Mario

    Espero que te recuperes pronto.Un abrazo

    Martha Lucia

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  6. Lamento mucho tú Estado de Salud, desde la mirada espiritual, te puedo ofrecer una oración, además espero volver a leer una de tus obras, porque el estilo de escribir tuyo es bastante interesante,debido a que lees los actos humanos para ficcionarlos, tal y como lo dicen los teóricos de la Literatura en mi curso de Teoría y Crítica Literaria como estudiante.

    Ánimo Mario, eres un gran ser humano, además un escritor que devela los actos del habla a través de la interpretación psicológica de ellos.

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