16 jul. 2012

La arrogancia de los elegidos




Hace rato que quería escribir sobre el caso de Luis Andrés Colmenares. Entre las mil idas y venidas, las versiones encontradas, los testigos que se contradicen, los malabares de abogados mañosos y la lentitud característica de nuestro sistema judicial, algo parece estar claro: que sí lo mataron. Quién fue es lo que está por verse. No es posible que el caño esa noche hubiera arrastrado el cuerpo, como alega la defensa. El nivel del agua no era suficiente como para mover el cadáver del joven. Y los moretones y golpes indican también una paliza contundente.
Lo peor de este caso, lo que más molesta, es la actitud de los estudiantes implicados. No hay el deseo de colaborar, de esclarecer, de querer ayudar a la familia Colmenares a que descubra la verdad sobre la tragedia de su hijo. Antes bien, parecería que la muerte de su compañero no sólo los tiene sin cuidado, sino que les disgusta. Hablan con cierta suficiencia, eluden, esquivan, se molestan, sienten fastidio.
Lo normal en este caso hubiera sido no sólo mostrar pena y dolor por lo sucedido, sino ponerse de inmediato a disposición de las autoridades y de la familia Colmenares para colaborarles en todo, para visitar los sitios, establecer horarios y conductas, participar de lleno en la investigación y ayudar a encontrar a los asesinos. No, los estudiantes no han actuado de una forma solidaria y compasiva, sino con desdén, rabia y arrogancia. Como si la familia Colmenares fuera su enemiga y no tuviera derecho a esclarecer qué le sucedió a su hijo esa noche.
Esa actitud retadora, justamente, es la que levanta más sospechas. No sólo empezaron las amenazas, las declaraciones turbias o que no coinciden, las llamadas sospechosas, sino que los jóvenes parecen haber impuesto entre ellos desde el principio la ley del silencio, de callar todo lo sucedido para apoyarse los unos a los otros. No puede haber nada más mafioso que proteger a alguien con un silencio cómplice. En situaciones así, casi siempre, algo muy desagradable se esconde detrás de ese muro de contención que intentan levantar los implicados.
Los compañeros de Luis Andrés pertenecen a clases sociales que lo han tenido todo, y uno creería que el esfuerzo que han llevado a cabo sus padres para darles una excelente educación se vería recompensado por unos muchachos nobles y sensibles ante el dolor ajeno. Y no es así. Duele ver su arrogancia y su engreimiento, el exceso de seguridad que les ha dado el estatus económico y social. Cuando debería ser al revés: a mayores privilegios mayor humildad y más responsabilidad con los otros.
Independientemente de si son culpables o inocentes (lo cual establecerá el juez), es una lástima que la costosa educación recibida no les haya enseñado a sentir compasión por el dolor ajeno en un país como éste, donde las víctimas son héroes anónimos que aguantan y luchan sin recibir casi nunca la justicia y el reconocimiento que merecen.

(Próximamente en Bacánika.com)

26 comentarios:

  1. Un pacto entre amigos para ocultar el asesinato de otro; pero detrás de todo eso hay un aparato que compra conciencias, desinforma, desvía la investigación. Hay mucha arrogancia en ellos, querido Mario. Es como si fueran insensibles al dolor. Un abrazo enorme

    Carlos Eduardo

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  2. Hola mario soy segudor tuyo, desde que entre a la universidad y llego a mis manos scorpio city.
    fiel seguidor desde entonces. quería hacerte un aporte al blog, quería sugerir si podrías cambiar algo el diseño de este, ya que el contraste de letra blanca sobre fondo negro se convierte en una lectura densa y vibrante. muchas gracias!!!

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  3. Apreciado Mario: no sólo los jóvenes de la clase social implicada en la muerte de Colmenares se comportan así. Trabajo en una institución de educación superior (pública) en la que la mayoría de matriculados pertenecen a estratos 2, 3 y 4; es decir que no vienen de cuna de oro como Cárdenas, Moreno y Quintero. Sin embargo, igualmente se comportan como si todas las personas debiéramos rendirles pleitesía y tratan a quienes les "servimos" (en la parte administrativa de la institución) casi como sus esclavos. Hubo una jovencita que, demostrando su total ignorancia sobre el carácter público de la universidad a pesar de ser casi una profesional de la salud, nos echaba en cara de manera arrogante que "gracias a lo que ella pagaba de matrícula, nosotros (sus siervos) podíamos comer diariamente".

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    1. que vaina, lastimosamente cada día perdemos mas el respeto por las personas, cada día mas insensibilidad, arrogancia... que tristeza compañero

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  4. Tristemente tenemos que ver la sociedad que nos ha tocado.
    Y más triste es saber que personas como estos indolentes estudiantes serán los futuros profesionales de nuestro país.

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  5. Como estudiante de comunicación Social que soy, me es indignante tener que aceptar como nuestra generación carece del sentido de humildad y colaboración desinteresada, mas no por esto he de asumir una postura similar. Marcar la diferencia es lo que podemos aportar para el crecimiento de nuestra sociedad.

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  7. Mario, tiene usted razón en cuanto a esperar una mayor colaboración por parte de la gente con mayores privilegios, las cuales deberían de tener algo más de humildad y responsabilidad social frente a este caso.

    Pero, pienso yo, que no podemos olvidar el hecho de que no solo esto les incumbe a esa parte de la sociedad Colombiana, porque solo estamos juzgando la conducta de solo unos y no la de todos nosotros, los de "estratos" un poco inferiores a los de ellos; y digo esto porque pienso que es culpa también de nosotros, el pueblo Colombiano el que ha dejado que una muerte como esta se deje en disposicion de solo unos, cuando deberiamos también de hacerle frente a esta situación, todos los Colombianos juntos, ya que al que mataron fue a UN COLOMBIANO, no a caso aparte y especial de un colombiano que solo esta ligado a clases altas.

    Nosotros como Colombianos nos quejamos mucho en cuanto a como esta estructurada nuestra sociedad, pero no nos hemos dado cuenta que somos nosotros mismos los que la estamos construyendo de aquella manera tan estratificada y tan insensible frente a diferentes injusticias. Nosotros mismos somos los que nos quejamos de la impunidad, la injusticia y la insensibilidad que existe, pero somos también aquellos quienes ayudamos y dejamos que nuestra sociedad colombiana sea de esta manera.

    Somos todos los que deberiamos de ayudar (hasta donde podamos)a que casos como estos no se sigan dando en nuestro país a rehusarnos en volver a saber de muertes y situaciones como estas, somos todos los Colombianos los que deberiamos de tener más sensibilización, responsabilidad, humildad y sobre todo amor a nosotros mismos como nación.

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  8. No solo es triste reconocer los grandes vacíos de nuestro sistema judicial, sino la falta de humanidad de todos cuantos desconocen que vivir supera el acto mecánico de respirar....de todos cuantos aun alimentan su indiferencia en el efímero valor del dinero

    Mario me apasiona la forma en que escribes....

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Es cierto que es terriblemente confrontante esta situación, pero en si es algo que nos concierne a todos, no con la intención de darles salvedad a las personas directamente implicadas y mucho menos juzgarlos totalmente; es molesto que sea un común denominador su forma de actuar, y mucho mas teniendo en cuenta su estraton social,(aunque a termino personal los estratos no se deberían dar por un nivel socio-económico).
    Lo que resulta aun peor, es la lucha de poderes, nada mas partiendo del hecho de que el abogado de Carlos cárdenas sea ex fiscal de la nación, ¿no podrían entrar a jugar en ese caso los favores que ciertas partes puedan deber en su ámbito político, haciendo aun mas injusta la respuesta para los demandantes?, esta lucha de poderes, ya ha creado mas que un capitulo mas de la injusticia social, una pequeña muestra de lo que nos cobija, si estos personajes, quienes tienen medios para hacer todo tipo de investigaciones, esclarecer y como lo han hecho, comprar testigos; que se puede esperar para los ciudadanos clase media, quienes hemos sido educados con la mentira de que esta es una sociedad democrática, en la que TODOS nuestros derechos son respetados; a Diario este juicio, se hace mas complejo, pero si siguen botando la pelota, se queda asi, ya ha pasado mas de un año desde la muerte de Colmenares, y lo único que se ha logrado es gastar millones de pesos en investigaciones con resultados manipulados, ganancias de millones de pesos para quienes esta noticia es su primera plana; pero los verdaderamente perjudicados, son su familia y las generaciones venideras; ¿que concepto de justicia puede tener un hoy un niño de 12 años?

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  11. Pues no se, yo, con todo respeto, pero creo que despues de cierto nivel de ingreso, las familias, en lugar de buscar desarrollar personalidades bondadosas y empaticas en sus hijos, buscan es formar psicopatas que tienen la sangre fria para ver a los que no son de su clase como homunculos deformes prescindibles a los que se puede matar y explotar y que, de hecho, esa insensibilidad es una virtud.

    Si alguien me preguntara cual creo yo que es el ingreso mensual que hace la diferencia, pues no sabria decir con exactitud, pero, por lo que he visto con la gente que conozco de plata, un ingreso de unos diez millones de pesos mensuales, para una familia de tres o cuatro, ya empieza a torcerle la cabeza a la gente.

    Supongo yo, de manera totalmente personal y sin tener ninguna prueba de ello, que los hijos de santodomingo y similares, deben ser unos psicopatas que miran a los demas seres humanos como se dice que los judios miran a los gentiles, como bestias de carga que cuando no sirvan toca matarlos por que su unica razon de ser es servir al pueblo elegido.

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  12. Mario: Ud me conoce desde hace tiempo, y creo que, de alguna forma, sabe que aunque de familia "de alta cuna", pocas o raras veces me he sentido satisfecho con esta maricada, por el contrario, me siento más a gusto con las personas humildes, con los desposeídos, los que sufren...
    Alguna vez, en Centro Andino, uno de mis hijos golpeó accidentalmente a una vieja en un pie, con uno de los carros y esa mujer empezó a alegar que si los hijos de quien, que si el precio de sus zapatos... la verdad, me callé, pero tuve la osadía de decirle que no jodiera por los malp... zapatos; que quien era ella, que nunca había sabido lo que era sudar el valor de un salario, que de donde sacaba que el simple hecho de tener zapatos de diseñador, era motivo para que se la viniera a montar a alguien que sí sabe lo que es trabajar y no vivir cómodamente...
    Tal vez hermano, por eso es que las pocas narraciones que he escrito, siempre han sido sórdidas, pesadas, fuertes... imágenes que no se compadecen de nadie, ni de Dios, ni de la iglesia, ni la política ni la justicia... quizá, el caso de Colmenares, haya sido o sea, el detonante para que quienes lo tenemos a usted como ícono, como maestro de escritura, podamos expresar nuestra inconformidad; traer a colación el cinismo que rodea a todas las clases sociales, restregarle en la cara la humanidad a quienes creen que por tener más recursos que uno, solo por eso de les debe rendir pleitesía.... no hermano... esa joda, ya no....

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  13. Cinismo, sí, esa es la palabra correcta... Saludos, MM.

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  14. Lamentablemente la indiferencia abunda en nuestra sociedad.

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  15. Leyendo este artículo traigo a colación el más reciente: "La era de Mr. Hyde".
    Estamos en una "suciedad" que cada vez engorda más; no podemos llamar sociedad a personas que no saben convivir con los demás, que no tienen el más mínimo respeto por el otro. Esto no data de clases sociales ni mucho menos, es un tema generalizado en todos los estratos, desde el más deprimente hasta el más cómodo. Mr. Hyde no respeta el dinero, ni el género, es un incubo y un súcubo al tiempo, que llega en el momento más asequible en la mente del ser humano y deja huevesillos que al surgir no dejan más que destrucción.

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  16. Indudablemente, la maldad se materializa cada día por obra y gracia de Mr. dinero. Es aberrante estos abogados defensores de Cárdenas, Moreno y Quintero, como han hecho todo para sacar a sus clientes libres de toda culpa. Como diría Wilde: "Hoy en día la gente conoce el precio de todo pero el valor de nada". Vivimos en medio de una crisis espiritual y de valores muy grande y muchos jóvenes han perdido el rumbo.

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  17. Indudablemente, la maldad se materializa cada día por obra y gracia de Mr. dinero. Es aberrante estos abogados defensores de Cárdenas, Moreno y Quintero, como han hecho todo para sacar a sus clientes libres de toda culpa. Como diría Wilde: "Hoy en día la gente conoce el precio de todo pero el valor de nada". Vivimos en medio de una crisis espiritual y de valores muy grande y muchos jóvenes han perdido el rumbo.

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  18. la forma como comencé a leer fue por recomendación de una compañera sobre mario mendoza me gusta su forma de relato ya e leido 6 libros y pienso leerlos todos gracias mario

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    1. Me alegra que así haya sido, que los libros iluminen parte del camino... Saludos, MM...

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  19. Después de seis años se hace justicia http://www.elespectador.com/noticias/judicial/caso-colmenares-fiscalia-solicito-fallo-condenatorio-co-articulo-666948

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    1. Sí vi la noticia. Qué bien. Esperemos que la condena sea ejemplar y que paguen por ese silencio cómplice y cruel... Saludos, MM.

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  20. Hola Mario, No has considerado escribir un libro sobre este lamentable hecho?

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    1. Por ahora no. He estado concentrado en otros proyectos.
      Saludos, MM.

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