23/7/2012

Súper Villanos



Don Quijote afirma al comienzo de la novela, cuando uno de sus vecinos lo encuentra todo apaleado y le dice que él es el granjero Alonso Quijano:
- No me diga quién soy, que yo sé muy bien quién soy y quién puedo llegar a ser.
La frase demuestra que ser un caballero andante no es un delirio, ni una demencia incontrolable, sino un ejercicio de la fuerza de voluntad. Don Quijote decide convertirse en otro, cambiar de vida y lanzarse a la aventura. Primero solo y después con Sancho.
No estamos obligados ni sometidos a ser una identidad cerrada y estricta. Podemos girar, torcer, reinventarnos, modificarnos. Hay ejemplos magníficos de estas transformaciones. En una columna anterior hablé de la Liga de Súper Héroes de la Vida Real en Estados Unidos. Son tipos del común que un día deciden ser otros, y se ponen una capa, unas botas, una máscara y salen a ayudar a los demás, a defenderlos de ladronzuelos, violadores y asesinos. Viven en apartamentos destartalados, andan en patineta, en bicicleta o en carros viejos, y trabajan en tiendas o son electricistas.
El movimiento de súper héroes de la vida real ya llegó a Inglaterra y a otros países como México y Argentina. Y no son súper héroes de las tiras cómicas (como Aquaman o el Hombre Araña), sino héroes inventados por ellos mismos, bautizados por esos individuos que en el día pueden atendernos en una ferretería o en una oficina de finca raíz.
Lo que sucede es que hasta ahora habíamos visto estas transformaciones sólo en un bando, el de los buenos, el de los salvadores, el de los valientes defensores de la moral y las buenas costumbres. Muchos psiquiatras han dicho que son seres frustrados o machacados por un sistema que nos les permite alcanzar sus sueños e ideales. No estoy tan seguro. A mí me parecen, como Don Quijote, encantadores, poéticos y muy lúcidos. Son divertidos y me gusta que desplacen el concepto de lo real varios metros más allá.
El problema es que ahora apareció el primer Súper Villano, el primer individuo que encarnó en la vida real a un malo de verdad: el joven James Holmes, un destacado estudiante que estaba cursando un doctorado en neurociencias y que llevaba ya un buen tiempo investigando el comportamiento del cerebro en estados de irrealidad. En Internet circula un video en el que se le ve a los 18 años haciendo una exposición sobre las ilusiones temporales en la mente. Esto es, Holmes no es un tipo cualquiera, ni un acomplejado que decide un buen día vengarse de una sociedad que lo ha despreciado y humillado. No. Es un investigador de cómo el cerebro puede ampliar el concepto de lo real hasta el punto de crear conductos que van y vienen de la inmediatez palpable por los sentidos a la virtualidad intangible. Y pertenece a una clase social adinerada y a una familia estable que siempre lo ha querido y admirado por su sobresaliente inteligencia.
El problema que tenemos con él es que decidió experimentar no con una imagen bondadosa e ingenua, sino con un asesino despiadado que ataca de manera indiscriminada. Si hubiera decidido, como muchos otros, ser Superman o Meteoro, nos hubiera parecido un muchacho lúdico y divertido. Pero no, decidió encarnar al primer súper villano que cruza la línea de lo virtual y que llega hasta nosotros convertido en un spree killer (asesino relámpago) que en el estreno de la nueva película de Batman dejó 12 muertos y decenas de heridos en Colorado.
Holmes utilizó la noche de la masacre un rifle AR-15, una escopeta Remington, una pistola Glock calibre punto 40, chalecos antibalas, protectores para el cuello y la ingle, granadas de gases lacrimógenos y de humo, y armó bombas en su apartamento por si la policía llegaba a arrestarlo. Se tinturó el cabello de un rojo anaranjado y llevaba una máscara antigases. Cuando la policía le preguntó quién era durante el arresto, él contestó sin titubear:
-El Guasón.
En la corte no podía mantener los ojos abiertos, no entendía qué estaba pasando, como si le costara mucho trabajo regresarse de su mundo virtual al mundo real donde empezaba a ser juzgado por los crímenes cometidos. Al final, no aguantó más y se quedó dormido.
Es un precursor, no hay duda. Y sospecho que vendrán otros detrás de él. Y lo peor es que ni la policía, ni los psiquiatras, ni los expertos en criminología están preparados para analizarlos y comprenderlos a cabalidad.


(Próximamente en Bacánika.com)

13 comentarios:

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  2. Ni el más sublime acorde, ni el mejor de los libros,puede compararse con la belleza del asesinato. Han despertado las Bestias!!!

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  3. excelente tu articulo Mario. Estamos en el año de la crisis más bestial de la humanidad. la bestia se revuelca antes de fenecer.

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  4. Es un punto de no retorno, querido Mario. Y es que al fin y al cabo la sociedad dividió al mundo en buenos y malos. Ahora sufrimos las consecuencias de ese maniqueísmo y estoy seguro que muchos eligen cualquier camino sin importar a dónde los va a llevar. Un abrazo

    Carlos Eduardo

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  5. No creo que sea un precursor, simplemente encontró un "parámetro" por el cual regirse y se superó a sí mismo; diría que algo muy común. Es un simple caso de salud mental. Cuando se cruza una línea es difícil, si no imposible, regresar. Cuando la inocencia y el temor disminuye en un ser humano, éste es capaz de hacer cualquier cosa, incluyendo el cometer actos como ese; es algo "natural". La literatura es una fuente rica en este tipo de temas. Un ser humano que se bombardee con múltiples dosis de análisis de todo aquello que le rodea no quedará muy bien parado y posiblemente creará, o tomará prestado, un nuevo paradigma; por supuesto la dirección que tome siempre dependerá de su historia personal. Así como se convirtió en un asesino, también hubiese podido convertirse en un drogadicto habitante de la calle.

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  6. ¿Anarcoprimitivista James Holmes, Mario? Cómo no recordar "Buda Blues". Comparto el enlace de una noticia que acabo de encontrar.

    El ídolo de James Holmes era un matemático asesino

    Un abrazo

    Carlos Eduardo

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  7. Para Baudrillard el crimen perfecto tiene muchas caras, no solo la del Guasón.
    Hermoso pensamiento del filósofo francés que espero les guste a tus lectores, y ti Mario, en caso que no lo hayas leído.

    LA OTRA CARA DEL CRIMEN
    Con lo Virtual, no solo entramos en la era de la liquidación de lo real y de lo referencial, sino también en la era del exterminio del Otro.
    Es el equivalente de una purificación étnica que no sólo afectará a unas poblaciones concretas, sino que se encarnizara con todas las formas de alteridad.
    La de la muerte_ que se conjura con la terapia de mantenimiento artificial.
    La del rostro y el cuerpo, que es acosada por la cirugía estética.
    La del mundo, que se borra con la Realidad Virtual.
    La de cada uno de nosotros, que será abolida un día con la clonación de las células individuales.
    Y pura y simplemente la del otro, en vías de diluirse en la comunicación perpetua.
    Si la información es el lugar del crimen perfecto contra la realidad, la comunicación es el lugar del crimen perfecto contra la alteridad.
    Se acabó el otro: la comunicación
    Se acabó el enemigo: la negociación
    Se acabó el predador: la buena convivencia
    Se acabo la negatividad: la positividad absoluta.
    Se acabó la muerte: la inmortalidad del clon.
    Se acabó la alteridad: identidad y diferencia
    Se acabó la seducción: la indiferencia sexual.
    Se acabó la ilusión: la hiperrrealidad, la virtual reality.
    Se acabó el secreto: la transparencia
    Se acabó el destino.
    El crimen perfecto.

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  8. Guason es el arquetipo de villano que todos quieren representar, digo esto, porque conozco muchas personas que buscando "originalidad" en halloween -o fiestas de disfraces- recurren a personificar a este villano que por su frialdad y retórica demoniaca encanta. Con James Homes pasa algo peculiar como menciona Mario, este joven candidato a phd de neurociencia dejó a su director de doctorado una historieta de su crimen tomando como modelo de referencia al antagonista de batman, -he aquí esa manifestación de un acto planeado, calculado y de alguna manera consciente-. Pero aún no le encuentro respuesta sobre que llevó a este a cometer semejante barbarie, muchos exponen la hipótesis de que su realidad se alteró, se transfiguró en ficción, a pesar de la fuerte validez y aceptación a esa tesis, me sigo preguntando: Si las acciones son la manifestación de motivos fuertes, ¿Qué motivo/razón llevó a James Holmes cometer un asesinato múltiple? ¿Será que el sueño de la razón engendra monstruos?

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  9. Es curioso. Holmes estaba investigando sobre las ilusiones temporales en el cerebro. Creo que a lo largo de todos estos años experimentó consigo mismo, con su propia psique. ¿Qué es real? La respuesta es difícil. Entre el juego de simulacros que arma y desarma el cerebro continuamente, ¿qué elementos pueden ser considerados como reales? La tesis de Holmes para su doctorado en neurociencias era él mismo. Saludos, MM.

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  10. Siempre he tenido una pregunta respecto a la multiplicidad del ser. ¿En estos constantes cambios no tenemos sentido o como el Dr Jekyll y Mr Hyde tenemos una memoria en común con todos "nuestros seres"?

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  11. Mario. Ante nada el respeto que te tengo, no sé si estás enterado de esto. Me gustaría conocer tu opinión, aún conociendo el punto de vista ya expresado, ¿Podría tener otro tipo de matiz según esto?. Te dejo para que reflexiones: http://www.helpfreetheearth.com/news617_batmanwhohow.html

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    Respuestas
    1. Sí, he visto esta versión. Es posible, por supuesto... En este último libro hablo del Proyecto MK Ultra. Quizás lo de Holmes tenga algo que ver con esto... MM.

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