4 feb. 2013

Drogas





El establecimiento sigue calibrando mal el tema de las drogas, como lo hace con respecto a la violencia. Cree que la violencia que debe combatir es la violencia política, la de paramilitares, guerrilla y narcotráfico. Nadie dice que esa violencia no existe o que sea irrelevante. Pero la violencia que está en este momento causando más estragos es la que está al interior del mismo sistema, el clasismo, el racismo, la violencia intrafamiliar, la de género, la que se ejecuta contra los menores de edad, la violencia laboral. De igual modo, se persiguen las drogas ilegales, las que están por fuera de la ley, las que no están permitidas. Y nadie va a negar que ese problema no existe y que hay que ponerle atención. Claro que sí. Pero las que están causando un enorme desastre social son las drogas legales, las que están en las farmacias o que circulan sin tanta persecución.
Cuarenta millones de norteamericanos toman antidepresivos todas las mañanas para poder empezar el día y salir a trabajar. Esta cifra corresponde a una medición de ya varios años atrás. Parece que esa cifra, hoy en día, pasa de los 50 millones. Eso demuestra el horror de una sociedad que va dejando a sus integrantes liquidados, sin ganas de pararse de la cama siquiera. Prozac (Fluoxetina) fue la droga reina en este sentido durante un buen tiempo. Pero ya hay varias que circulan masivamente: Tryptanol, Celexa, Zoloft. Son adictos a los antidepresivos los ejecutivos, los políticos, la gente de la televisión, las amas de casa, los estudiantes universitarios, los abuelos, todos. No hay clases sociales ni grupos específicos. Y gracias a ellos, los laboratorios se vienen forrando de dinero sin advertirle a nadie.
También están los que no pueden dormir, los que no logran conciliar el sueño o los que sufren de dolores de espalda, calambres o migrañas que los dejan aniquilados en la cama durante días enteros. En esta línea, las benzodiazepinas siguen siendo las que más se consumen. Pero también hay varios derivados opiáceos que se comercian en las farmacias sin necesidad de receta médica y que facturan millones de dólares al año. Incluso la morfina, que sólo se usa para casos crónicos o en enfermos terminales, se trafica impunemente en todas partes. En los últimos años el Orfidal y el Rivotril vienen también haciendo carrera y millones de personas son adictas a estos medicamentos en el mundo entero. Hemos visto en el último tiempo cómo gente de la farándula como Michael Jackson o el famoso Guasón de Batman, Heath Ledger, murieron por sobredosis de drogas recetadas legalmente para controlar el insomnio. En el caso de éste último, la autopsia reflejó un abuso del famoso Diazepam, que está en muchas casas recetado para una tortícolis o un espasmo muscular.
Esto sólo para citar algunos casos. Porque están los adictos a los laxantes (que abundan en un mundo donde la delgadez es un trastorno obsesivo compulsivo, es decir, un trastorno mental), los adictos a los calmantes o los adictos a los esteroides. Muchos de esos atletas que vemos en los gimnasios con cuerpos abultados y a los cuales admiramos por su aparente fortaleza física, son en realidad yonquis que no podrían aguantar ni un día siquiera sin su dosis de Prednisona o de corticoides de última generación.
De hecho, vimos hace poco a Lance Armstrong confesar que era un drogo irredento: metió hormona EPO, testosterona, corticoides, y se hizo incluso transfusiones de sangre. El mundo del deporte, esos jugadores de tenis, o ciclistas, o boxeadores o maratonistas que tanto admiramos, son muchos de ellos yonquis y drogadictos cuyas vidas privadas están hechas una miseria por la presión del éxito y el reconocimiento. Incluso, hay adictos ya a los antigripales, y por eso los supermercados los venden sin fórmula médica: porque les representan jugosas ganancias al año. Lo mismo sucede con los complejos vitamínicos y con los calmantes de bajo impacto.
     Estamos mal y seguiremos empeorando por una sencilla razón: porque para cambiar el rumbo necesitamos primero un cambio de perspectiva. Y el sistema nunca se revisa, nunca hace autocrítica, y siempre deposita el peligro afuera, del otro lado de una línea imaginaria. Cuando el verdadero problema está adentro y somos nosotros mismos.

14 comentarios:

  1. ¿ Y qué sucede cuando nuevas drogas que eran consideradas ilegales se legalizan?

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  2. Lógicamnete el sistema no va a cambiarm pero reflexiones como la de hoy, seguramente son el inicio de ese cambio de perspectiva que tanto necesitamos. Estupendo artículo. Gracias.

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  3. Nos gustan las cortinas de humo? Nos gusta tener un velo en nuestros ojos? Creo que si.
    Para nuestra sociedad es más fácil vivir así y no tener que aceptar que nos estamos haciendo daño día a día.

    Gracias por el texto.

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  4. Hay ciertos individuos o grupos que ha decidido informarse acerca de la prevención de enfermedades como el cáncer, las enfermedades del corazón, el Alzheimer, la diabetes, adicciones, etc. Obviamente no se trata sólo de hacer ejercicio o comer bien. Depende mucho de la forma de vivir en general y las decisiones que se tomen con respecto al cuerpo, sus hábitos y practicas. El problema es que esa información sigue "llamándose" alternativa y muchas personas no le dan credibilidad o no saben que existe, además es difícil vivir "descontaminado" en un mundo tan contaminado.

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  5. Soy químico farmacéutico y esta imagen la he usado varias veces para exponer la realidad de los medicamentos la cual es que estos son diseñados bajo un arduo trabajo para brindar seguridad, aliviar y mejorar la calidad de vida, pero la verdad es que casi siempre se ocultan oscuros intere$e$

    Admiro fehacientemente tu trabajo Maestro y gracias por crear este blog para salir de la cotidianidad

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  6. Opino que los valores en la casa y que nos formamos internamente son las
    Bases solidas para evitar entrar a estas drogas porque no se compara con la cultura China oriental q no tienen la nesecitas de depender de fármacos

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  7. Muy buena reflexión, el sistema no se reevalúa así como muchos de los que consumimos tampoco, tal vez sea por el poder persuasivo que tienen las drogas o sencillamente porque no nos detenemos a pensar que nos esta dominando. Muchas gracias por esta reflexión que sé hará mucho bien en la mente de mucha gente.

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  8. Gracias por escribir palabras que me ayudaron a mi a despedirme y a Gustavo Aguilera a irse a mejor vida. Soy su amiga mas cercana y sin tu texto "La importancia de morir a tiempo" este duelo hubiera sido imposible. Sé que has acompañado a Marco Tulio y espero algún día poderte agradecer personalmente.
    Un abrazo fuerte.

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    1. No conozco el contexto del que me hablas, pero saber que mis libros acompañan a otros incluso en experiencias límite, es grato. Saludos, MM.

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  10. Hola Mario, hice un blog, esero lo puedas ver. http://eldiaquecasipruebo.blogspot.com/

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  11. ese es el resultado de lo que trae la medicalizacion de la sociedad, inventan fármacos para problemas que no existen, en una sociedad donde esta prohibido sentirse triste, afligido, o insatisfecho; es mucho mas fácil y rentable para las grandes multinacionales farmacéuticas y los políticos que están detrás de ellas sacar medicamentos al mercado para escapar de la realidad que nos rodea, en vez de cambiar la forma como vivimos y nos relacionamos con el mundo.

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  12. no se... hay un punto y es que si siempre que se va a hablar de drogas se arranca del postulado de que el consumo es malo, la conclusion va a ser siempre una de dos:
    a) o es una maña que tienen los hijueputas viciosos y toca matarlos a todos (como hacen los cristianos, que siempre quieren matar a alguien), o b) es una terrible bestia que cae sobre algunas mentes hermosas y debiles que toca rescatar como si fueran bebes en la boca de un perro rabioso.

    No digo que no haya individuos, tal vez numerosos, que caen en una de esas dos categorias. Obvio que si hay, y muchos, pero tambien hay muchos que sin ser ni criminales ni enfermos, disfrutamos de consumir sustancias sabrosas. Unos por simple placer estetico y otros con fines mas espirituales.

    Creo entonces, y espero que alguno de los foristas me apoye, que la droga debe ser legal, de buena calidad (desde el punto de vista quimico) y barata.

    Claro, eso en un mundo ideal, porque como todos sabemos, en estos paises "de carne y hueso", como decia felipito el amigo de mafalda (¿si era felipito o era miguelito?), eso nunca va a pasar.

    Bueno, me sali un poco del tema, el cuento es que me parecio que nos dejó un poco de lado en su ensayo a aquellos que siendo gentes decentes consumimos droga y queremos hacerlo hasta el dia en que nos muramos.

    Por que cuando a uno, por fumarse un porro, o meterse x o y sustancia sabrosa en el cuerpo, sin hacerle daño a nadie, con plata que uno trabajo de manera honrrada, la gente (familia, amigos, etc.) lo viene a tildar o de enfermito pobrecito o de degenerado delincuente, uno si dice "marica, la gente esta muy pendeja, que tristeza" .

    Y entonces, claro, en un evento imaginario, alguien sabe que a uno le gustan sus libros, y si se encuentra con el ensayo, viene y se lo restriega a uno en la cara diciendole: "ja, si ve, hasta los escritores, que son todos drogadictos, saben que eso
    de consumir droga esta mal" y uno revisa el texto, para encontrar con que contradecirlos, pero pues no va a encontrar nada que lo apoye.

    Un saludo para todos.



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