17 mar. 2013

La conspiración de los farsantes





El epígrafe de esta novela, sin duda,
me parece el eje, el motor del libro, como una especie
de anticipación de todo lo que nos esperaba, como una
maldición. Ya Rivera se había dado cuenta de que la
violencia es una espiral que se agiganta, que crece y que
todo lo devora a su paso. La Vorágine era una línea clara a este
respecto: no sublimar la violencia, sino enfrentarla tal
cual, como lo que es, como un vértigo, como una zona
primitiva que siempre regresa para crear agujeros negros.
El deseo es otra fuerza secreta que se esconde detrás
de las torturas, las masacres y la muerte. No en vano algunos
psicoanalistas afirman que el origen de nuestra violencia es,
sin duda, de índole erótico. Desviamos eros perversamente,
y eso multiplica tánatos.
Edwin Umaña estudió literatura y cine, nos sorprendió
gratamente con el cortometraje Rebusque, que fue seleccionado
en Cannes, y esta es su primera novela publicada. La consiguen
en Amazon.
Saludos, MM.

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