13 may. 2013

San Brendan







Últimamente tengo la sensación de que toda la historia está mal contada. Las ciudades antiguas recién descubiertas en Turquía le han dado la vuelta por completo a los esquemas académicos. Lo que vi en Cuzco y en Machu Pichu no me cuadra para nada con lo que me enseñaron en el colegio y la universidad. El nivel de refinamiento y de perfección de los ingenieros y los médicos precolombinos nos demuestra que los bárbaros y atrasados eran los europeos.
Cuando estuve en Teotihuacán recordé que cuando Hernán Cortés entró a esta ciudad, la metrópoli más grande de la época era París, que con sus suburbios incluidos sumaba unos 20.000 habitantes. Teotihuacán tenía 150.000. Eso significa que los europeos jamás en su vida habían visto unas construcciones semejantes, un acueducto tan perfecto, unos geómetras de ese calibre, unos arquitectos tan refinados, unos astrónomos que al día de hoy no sabemos aún cómo armaron un calendario tan preciso y armonioso. Esta semana salgo para Tikal, en Guatemala, y seguro que volveré a sentir lo mismo: que el relato que nos han transmitido está equivocado, que es tendencioso y falaz. No sabemos aún lo poderosa y mágica que es América.
Por eso he vuelto a consultar el tema de San Brendan. En efecto, la historia existe y es apasionante. Encontré dos libros al respecto: la crónica medieval que hacía referencia al viaje de un monje irlandés hasta una Tierra Prometida, y la crónica de un marino llamado Tim Severin, quien, siguiendo paso a paso cada una de las indicaciones del texto original, había construido un barco, lo había forrado con cuero, le había untado grasa animal y se había lanzado al mar hasta llegar a Terranova y comprobar que el antiguo monje era el primer hombre que había llegado a América desde Europa atravesando el Atlántico Norte. Si la aventura medieval era cierta, como lo aseguraban Severin y varios expertos en viajes primitivos, San Brendan había llegado a América casi mil años antes que Colón y cuatrocientos antes que los vikingos.
La ruta elegida había sido la siguiente: salir de Irlanda hacia el norte y atravesar las Islas Hébridas; hacer una primera parada en las Islas Feroe; navegar hacia Islandia y hacer una segunda parada muy cerca de Reykiavik; cruzar el estrecho de Dinamarca y bordear la costa de Groenlandia; finalmente arribar a Terranova o a la península de Labrador en la costa canadiense. Esa era la ruta que había cumplido Severin en 1976 siguiendo las descripciones medievales y el éxito de su hazaña le había dado la vuelta al mundo. Había viajado desde Irlanda hasta América en una pequeña embarcación forrada con cuarenta y nueve cueros de buey, y cuyas correas, pellejos y madera habían sido protegidas con grasa de lana derretida. Un barco hecho a la medida exacta de la crónica medieval.
No es descabellado suponer, entonces, que San Brendan hubiera llegado a costas americanas muchos siglos antes que los datos oficiales que nos cuentan en los colegios y las universidades. Eso con respecto al Atlántico. Por el Pacífico parece que el intercambio comercial y cultural entre las islas de los Mares del Sur y América es inmemorial.
Todo está aún por descubrir. Tenemos un deber inexorable: reinterpretar el mundo. Y eso no sólo es magnífico, sino que nos conduce de un modo inevitable hacia el misterio.
Alúmbrame, América, donde quiera que estés…

6 comentarios:

  1. Estupendo artículo. La ruta de Severin en "1976"? Bueno cualquiera se equivoca, es obvio. Pero vale la pena corregir.

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  2. Disculpas. había entendido mal. La fecha está bien. Y repito, cualquiera se equivoca, en este caso yo.

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  3. Hola, Mario. Soy un joven de 16 que tiene como meta ser escritor. Me dio la loquera de crear un blog y tengo solo dos entradas en el. Me gustaría muchísimo que los leyeras y me dieras tu opinión:
    http://www.blogger.com/template-editor.g?blogID=9198603889771299324

    Gracias de antemano, y también gracias por crear obras capaces de entretenerme por horas.

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    1. Hola, trate de entrar a su blog pero la dirección que pego aquí está mal, por favor revísela y póngala de nuevo para poder verlo. Lo invito a ver el mio, y que compartamos experiencias de futuros escritores. Éxitos y no deje de escribir, ni de leer, que eso es el insumo de nuestra labor.
      http://eltornilloquehacefalta.blogspot.com/
      Facebook:http://www.facebook.com/ElTornilloFaltante?fref=ts

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  4. Bello texto que nos refiere al tema de la ficciónalización de la conquista. La historia que nos contaron de niños y la que aún publican en textos de colegio y usan en casi todos los programas educativos no tiene en cuenta la "visión de los vencidos" o las crónicas indígenas como testimonios legítimos. Con los 500 años del "descubrimiento" se habló de resistencia, pareciera que tendríamos también que hablar de anticonquista para poder reinterpretarnos desde la otredad que somos, del misterio que somos.
    Mario, buen viaje a la hermosa tierra de Rigoberta, por fin se hizo justicia con Ríos Montt!

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  5. querido Mario:
    No es un secreto que, cuando de historia se trata, suele narrarse la parte más conveniente que desgraciadamente maestro no siempre es la verdadera. Igual no importa(para mi) lo que se cuente o como, sino la interpretación en un juicio sano y objetivo se le de a las cosas, como estaba el mundo en esos tiempos, estoy seguro que si pudo ser lo del monje. Hay un libro que trata esto muy bien, se llama el Hombre Nómada de Jaackes Atali. es una visión y una critica excelente a la sociedad como la conocemos.
    Los invito, a usted Mario y a los lectores de su blog a visitar mi blog:
    http://eltornilloquehacefalta.blogspot.com/

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