3 feb. 2014

Al límite de sí mismo






Ya nadie se juega la vida en nada. Hubo épocas en las que alguien llamado Colón o Magallanes se lanzaba al mar en busca de lo imposible, y sabía que no había espacio para la equivocación. Era alcanzar el objetivo o morir ahorcado o acuchillado por la propia tripulación. Ya nadie reniega de su dinero, de sus posesiones, y sale desnudo a la calle como San Francisco de Asís. Ya nadie se cuelga del mástil de una embarcación para sentir una tormenta a la manera de Turner. Ya nadie le da la vuelta al mundo en un pequeño velero en solitario y sigue derecho y se pierde en las Islas de los Mares del Sur, como el fantástico Bernard Moitessier. Ya nadie escucha a Dios y se va a vivir en una cueva, como los místicos del siglo XVI en nuestro desierto de La Candelaria. Ya nadie se va para África a cruzarse el Sahara a pie durante años en silencio, sin escribir una sola línea, como el poeta Arthur Rimbaud.



Es una época sosa, práctica, en donde lo único que nos preocupa es conseguir un buen puesto, ascender en la escala social y hacer un capital. Nada más. Nadie siente el llamado de nada, nadie oye voces, nadie intuye que ha sido convocado para cumplir un destino inevitable.
Habitamos un mundo de zombies que deambulan por los supermercados o los centros comerciales, que sacan dinero de los cajeros automáticos, que hacen fila en los bancos, que estudian o trabajan, que hablan y nunca dicen nada. The Walking Dead.
Sin embargo, a veces, por entre la maraña de apestados y cadáveres ambulantes, nos tropezamos a alguien que aún se está jugando el pellejo en algo, alguien que no puede dormir porque está obsesionado, alguien que delira, que vive en otra dimensión, alguien que no quiere hacer dinero, que no sueña con ser famoso, que está más allá de las coordenadas conocidas, alguien difícil de interpretar, alguien que está al límite de sí mismo.
En 1984, en las Olimpiadas de ese año, la maratonista Gabrielle Andersen, de 39 años, sabía que era su última oportunidad para participar en un evento deportivo de tal envergadura. Pero su cuerpo le jugó una mala pasada, se deshidrató antes de tiempo, le dieron unos calambres atroces y poco a poco su cabeza se le esfumó perdiendo la lucidez que necesitaba para correr concentrada. Y quedó a la deriva, extraviada, sin brújula. No podía pedir asistencia médica porque de lo contrario sería descalificada (ley que fue modificada después), y por eso los enfermeros y los médicos iban a su lado pero no podían acercársele ni tocarla hasta que no cruzara la meta. Son momentos extraordinarios, fuera de serie, toda una lección de coraje, de terquedad y temple extremos.
En el año 2003, suspendido en una caja de cristal sobre el Támesis, el ilusionista y escapista David Blaine pasó 44 días sin comer en un ayuno en el que los médicos le auguraban un colapso físico que lo dejaría al borde de la muerte. Sólo bebió agua a lo largo de esas semanas, leía, meditaba y dormía. La gente lo podía ver las 24 horas del día. Cuando ingresó pesaba 94 kilos y, al salir, la báscula marcó 70 kilos. En mes y medio perdió 24 kilos y tuvo que salir directo al hospital. Iba conmocionado y lo primero que pidió no fue comida, sino un espejo para saber cómo lucía, qué rasgos tenía su cara ahora, en qué habían cambiado sus ojos o su sonrisa. Necesitaba saber quién era después de la prueba.



Mucha gente lo insultó, le gritó improperios y escribió en las redes en su contra . Hay una charla con él en Ted Talks, y justo al final, cuando habla sobre por qué el asombro es parte constitutiva de su vida como mago, se echa a llorar. Y creo que lo importante aquí no es el espectáculo, sino algo que está detrás: preguntarnos de qué somos capaces, cuál es nuestro límite, hasta dónde podemos llegar, qué fuerzas nos mueven.



Este año, por primera vez en su carrera, el tenista suizo Stanislas Wawrinka ganó un torneo de Grand Slam: el Abierto de Australia. Derrotó a Djokovik y a Nadal, nada menos. Y algunos críticos salieron a decir que era toda una sorpresa, que nadie se lo esperaba. Error. Cualquiera que hubiera leído con atención el tatuaje que está en su antebrazo, hubiera sabido calibrar bien a este deportista. Es una secuencia del escritor Samuel Beckett que define a la perfección lo que es vivir atrapado en una obsesión donde el éxito verificable y cuantificable no existe, unas palabras que nos confirman que el fracaso puede ser toda una poética:

Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla otra vez. Falla mejor.

37 comentarios:

  1. Como dirían algunos es la '' zona de confort'. No hay nada mejor que tener un futuro asegurado donde todo es como uno quiere ¿Pero para eso es necesario sacrificar la felicidad de toda una vida?¿Arriesgarnos a perder ante lo desconocido o ir por lo conocido y aburrido?
    Yo de lo único que estoy segura en esta época de mi vida es que tengo dos caminos; la felicidad de la mano con el riesgo o mi seguridad económica con un precio muy alto... dejar de lado lo que mas quiero.

    Saludos D.A.C.B

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    1. Si lo que amas tiene precio significa que en el fondo no lo amabas tanto. Saludos, MM

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  2. A mi tambien me gusto esa frase, me empujo a unas ganas increíbles de seguir intentando, vivir tras un sueño muchas veces lo agota a uno y hay momentos en los que creemos que no es posible, o por lo menos, que no son posibles de la forma inicialmente pensada; el tiempo le enseña a uno que no todo sera perfecto, solo debes de intentar, solo intentar.
    muchas gracias.
    un abrazo.

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    1. Hay una expresión japonesa que define bien la idea de Beckett: la acción sin recompensa. Estamos acostumbrados siempre a que todo debe tener una ganancia. No vivimos, invertimos. Y los asuntos más importantes de la vida son gratis. Saludos, MM.

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  3. Mario, gracias por la invitación a no deponer los sueños. Esa búsqueda obsesiva, cercana al riesgo y a la embriaguez, que le da sentido a la vida.

    También le dejo mi email, malenapoe@gmail.com, habíamos quedado en que me comunicaba con usted, a finales de año, para lo de la novela


    Un abrazo

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    1. El sentido, sí, esa es la máxima riqueza. Saludos, MM.

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  4. Creo que, por esta vez, no estoy del todo de acuerdo contigo, Mario.
    Justo ahora estamos viviendo la era de las grandes migraciones, las que mueven a tanta que gente que intenta salir de lugares como ese que muestra tu foto de fondo; de tu América hacia la otra América; o de África a Europa, por ejemplo, para comer o, simplemente, para cumplir un sueño.
    Encontré una historia tremenda hace muy poco sobre ello, precisamente de alguien que participó en las olimpiadas, volvió a su país e intentó regresar a Europa para lograrlo. No lo consiguió, pereció en el camino, como tantos otros. No pasará a los libros de historia, aunque apareció en dos ocasiones en los medios de comunicación, pero se llamaba Samia Yusuf Omar y era de Somalia. Te dejo su historia, con un abrazo:

    http://deviajescuentosyfotos.blogspot.com.es/2013/12/verguenza-verguenza-infinita-verguenza.html

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    1. Qué vergüenza, en efecto, para ese Primer Mundo que tanto se ufana de su pretendida civilización. Gracias por el artículo. Saludos, MM.

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  5. ¿ Luchar por "algo" sin poner como intermediario al ego supondría la aceptación de nuestros propios límites y del absurdo de nuestra propia existencia? Porque aprender, vivir, o experimentar "algo" intensamente sin tener miedo al fracaso es la consecuencia de no ver nuestra vida en términos de fracaso o ganancia.
    ¿Cómo ser tan arrogantes y creer que poseemos la última palabra, la verdad absoluta?
    Quienes comprenden su vida en los limites y eliminan tales absolutos, posiblemente se rebelan ante ese "destino personal" de triunfos o pérdidas; y una vez ahí, frente a la boca del lobo, seguramente inician su escalada sin temer las caídas; levantándose para seguir: ganando sus batallas en la guerra.
    Nada nos pertenece, vamos como Sísifo cargando la piedra.
    Un saludo Mario, encantada que estés otra vez entre nosotros, sacudiéndonos las cenizas con buenas entradas.

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    1. Sí, exacto, Aleja, Sísifo es el ejemplo perfecto. No hay pérdida y no hay ganancia. Sólo la pureza de la acción... Bienvenida al 2014. Ojalá que este año resistamos con más fuerza... Abrazos, Mario.

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  6. He vuelto desde hace un par de meses a lo que solía ser mi vida, una vida "normal". La pausa fue larga, sucedió de repente, cuando creí había superado grandes retos. Encontrar su obra me ha regocijado el alma. La mayor parte de las personas sólo nos dicen palabras lindas, consejos que suenan a clichés e historias que se suponen deben hacer que nos sintamos mejor, felices.
    Gracias Mario, por escribir sobre lo otro, sobre lo que no es tan bonito pero es real. Gracias por despertarme...

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    1. Cuando yo escribo me juego el todo por el todo en cada libro, dejo mi vida entera en esas páginas. Y cuando aparece un lector que lee con esa misma fuerza, sucede entonces el milagro. Mis lectores, por lo general, suelen ser bastante particulares, muy críticos. Están cansados de tanta mentira, de tanta ligereza... Gracias por leer de ese modo... Saludos, MM.

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  7. Una pequeña precision.

    Colon era un pobre hijueputa. No era un soñador que navegaba los mares en busca de sirenas y maravillas, sino un malparido sicario de la corona española que buscaba tierras y enviaba informes para determinar si una invasion prosperaria o no.

    Esto y nada mas fue lo que hizo cuando llego a america. Los indios lo recibieron bien y el tipo los vendio por titulos y oro. Fue corriendo a contarle a sus amos que en las tierras descubiertas no habia resistencia militar significativa y alli comenzo la masacre.

    Es indignante que como gente de bien estemos todavia honrando la memoria de unos genocidas tan asquerosos. El papel higienico deberia tener impresa la cara de colon, de vespucio, de magallanes, para limpiarnos el culo con su memoria hasta el final de los tiempos.

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  8. olvidaba. en el arrebato pasional que me despertaron sus palabras galantes hacia los tipetes estos, se me perdio lo que iba a decir.

    Discrepo nuevamente con su postulado central. En ninguna epoca han vivido las personas tan acosadas, tan al limite como en esta. En ninguna epoca se ha exigido tanto al hombre, a la mujer, de todas las edades, estar al limite de si mismos.

    "consuma, trague, trabaje o lo echo y si lo echo se muere de hambre, corra, no, no corra, vuele, produzca, haga, haga, haga!"

    para la mayoria de las personas la busqueda de mas dinero no es una cosa suntuaria sino es motivada por el hecho de que lo que ganan les da apenas para pagar un apartamentucho en un barrio peligroso. Siempre con el fantasma del desempleo.

    Claro, seguramente lo que se tiene en mente con lo de alcanzar los limites son cosas como coger la mochila y subirse al primer carro a tentar al azar, a aguantar y a ver pajaritos y arbolitos y cosas, pero tenga en cuenta que trabajar 60 0 70 horas semanales es otra forma de limite.

    EL problema, creo yo, es precisamente ese. Esa puta necesidad de buscar el limite. Esa hambre de zombi que nunca se puede apagar, solo momentaneamente.

    En el caso del tenista este. El tipo gana el torneo, bombos platillos, picos, champaña y en dos o tres meses el hombre vuelve al punto de arranque: sentira que necesita otro desafio mayor y la vida le parecera vacia.

    Y entonces que quedo? que quedo despues de atravesado el limite? por un tiempo la sensacion de descubrimiento, de fascinacion y luego, el mismo criaturo indefenso, arrogante y harto del mundo que se tatua frases cheveres en el brazo para creer que el mundo no es un hueco

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    1. Sin comentarios... Saludos, MM...

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    2. "orinal" vengo leyendo sus entradas desde hace tiempo, desde que se hacia llamar "demonz". Que cambios tan rotundos de estilo, y sin embargo mantiene un hilo conductor único. ¿por que quitó el blog? me hace falta leerlo. En este punto estoy muy de acuerdo con usted.

      "consuma, trague, trabaje o lo echo y si lo echo se muere de hambre, corra, no, no corra, vuele, produzca, haga, haga, haga!"

      "Los indios lo recibieron bien y el tipo los vendio por titulos y oro. Fue corriendo a contarle a sus amos que en las tierras descubiertas no habia resistencia militar significativa y alli comenzo la masacre."

      Da en el clavo. Usted deberia escribir los libros de historia. Por favor, vuelva a poner el blog. Un saludo :)

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    3. Buen respaldo a Demonz... Saludos, MM.

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    4. !tremendo, tremendo Demonz/Rodrigo! muy cierto todo...y ¿ahora se llama orinal? El nombre es lo de menos, lo de más es que "sus" lectores lo echamos de menos; su rollo directo y sin metáforas, sus opiniones, sus poemas, sus cuentos; lo que escribe y como lo escribe; en fin, no es fácil ponerse en su pellejo e imaginar las razones de porqué cerró su blog, sólo usted lo sabe; pero oiga, que bacano cuando se deja leer! un saludo de una lectora fiel.

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    5. @Liliana: gracias por el apoyo. El blog lo cerre como parte de un experimento que vengo realizando en humanos desde hace algun tiempo... por ahora no puedo dar mas detalles.

      @Alejandra: saludes para usted tambien. Por aqui nos estaremos viendo.

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  9. Tal vez no tiene nada que ver pero.....

    http://negraficcion.blogspot.com/

    (Cuento Ganador del 7º Concurso Nacional de Cuento RCN y Ministerio de Educación Nacional 2013.)

    Uno de los 35 cuentos ganadores, escrito por..... "EL CROW"!

    Un Saludo ;)

    J

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  10. Gracias, viejo. Un cuento del Crow, qué maravilla... Hay que incentivarlo a que continúe escribiendo... Un abrazo, Jaime, Mario.

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  11. Buenos dias Maestro, mi nombre es Liliana Jimenez, soy trabajadora social y estoy adelantando un proyecto con población infantil vulnerable. En varias de las actividades que estamos realizando, hemos encontrado que su saga juvenil realmente atrae y genera una reaccion positiva, catártica, entre los niños. Muchas gracias por su trabajo. Un saludo

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    1. Me alegra que así sea, Liliana. Esa es la idea, empezar a crear lectores desde bien jóvenes y lanzarlos al vértigo de la imaginación literaria. Saludos, MM.

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  12. Es posible darnos cuenta a partir de los puntos en que suelen converger esta discusión que cada cual tiene una idea propia de lo que es realmente ser feliz. Lo que para unos es lucha constante, retos y puntos de referencia a alcanzar, para otros no es más que un claro intento de parecerse más a esta sociedad, pero solamente cuando se trabaja tan de la mano con las comunidades diversas de este país, desde las citadinas hasta la laboriosa gente del campo se comprende que realmente hay personas que temen romper aquello que llamamos: "zona de confort". Abundan más hombres con espíritu de conformismo que "niños" con alma de soñadores.
    -Saludos a todos.

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    1. Sí, exactamente... Salir de la zona de confort... Saludos, MM.

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  13. Hola Mario. El video de la Andersen es increíble... sólo me preguntaba algo y es porque me parece que ya habías compartido un video de ella en las olimpiadas en alguna entrada pasada verdad? quería preguntarte o pedirte recordarme algunos otros casos en el deporte similares al de la Andersen que creo que también has mencionado antes o escrito sobre ellos (extraordinarios ejemplos de tenacidad, esfuerzo y entrega)... por ejemplo quién fue ese afroamericano que se preparó tanto y al arrancar la carrera sufre una lesión y su padre entra a acompañarlo, ese también fue un caso tremendo. Saludos.

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  14. Sí, exactamente... El otro corredor se llama Derek Redmond... Quizás valga la pena que veas el extraordinario documental sobre Muhammad Alí "Cuando éramos reyes"... Lo voy a subir ya mismo al blog, por si alguien quiere echarle un vistazo durante el fin de semana... No sólo se gana atacando... A veces hay que irse contra las cuerdas... Saludos, MM.

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  15. Hola Mario buen día :

    La verdad me encanta lo que escribes como piensas como de lo que puede ser una idea tan básica para unos,la tomas y la transformas en algo mágico y realista, tengo 15 años y he leído muchos de tus libros y a decir verdad me fascinan, tengo pensado estudiar sociología al acabar el colegio pero antes quisiera que me recomendaras mas libros con temas que me puedan ayudar a abordar ese campo y abrir mi mente a problemáticas sociales de Colombia y el mundo o libros que consideres importantes para forjar un buen lector y ser humano.

    Ante todo muchas gracias por el tiempo y felicitaciones por este espacio tan maravilloso y enriquecedor .

    GRACIAS

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    1. En Colombia los cronistas han jugado un rol fundamental. Podrías empezar a echarle un vistazo a la crónica, desde García Márquez (Noticia de un secuestro, por ejemplo), hasta Alonso Salazar, Ernesto McCausland, Alfredo Molano, Germán Castro Caycedo, y muy recientes como Jorge Enrique Rojas, que ganó un premio Simón Bolívar con una serie de crónicas estremecedoras sobre el Chocó. Luego puedes acercarte a textos ya más académicos, a publicaciones universitarias... Saludos, MM.

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  16. como siempre Mario, animando sin animar, si fuese catalogado lo que escribes como libros de autoayuda jamas los leería, uno necesita de vez en cuando una frase corta o una historia larga para entender que no es el único, y dejar a un lado la arrogancia.
    un saludo desde el abismo, una vela siempre esta encendida. abrazos

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    1. "Un saludo desde el abismo" sería un título magnífico para un libro... Va un abrazo desde una isla perdida, un abrazo de náufrago... MM.

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  17. No vivimos en una época sosa, soso lo serás tú. Este perspectivismo de que todo tiempo pasado estaba plagado de misterios y aventuras, de hombres gallardos y bragados es, sencillamente, la excusa de los pusilánimes. Vente a la selva de Vietnam o pásate un rato por cualquier lugar recóndito -que los sigue habiendo- lejos de tu ordenador.

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    1. Respetable opinión... Una democracia es darle la palabra incluso a alguien que está contra mí... Saludos, MM.

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  18. Naturalmente soy muy desconfiado con varias fuentes de internet. Pero cierto álito me ha indicado que tal destreza en la escritura solo podría ser propia de Mario Mendoza. Hombre, que gran personaje. He leído de usted "La importancia de morir a tiempo" y sencillamente desde el entonces me ha fascinado su narrativa y escritura. Esa esencia que lo convierte en un gran Colombiano y un humilde escritor. Verá, soy muy joven, en realidad, a mis 16 años no he vivido grandes cosas, pero crecí bajo el mismo interés y impresión por las cosas anormales, por lo oculto, lo ignorado. Leerlo a usted a sido un gran alivio, y como joven estudiante de psicología, tener ese contacto con usted me llena de fe. Me hace volver a tener fe de que hay alguien, allá, en algún lugar del mundo, que también se interesa por lo que a la mayoría ni le mueve la atención. Espero seguir aprendiendo de usted. Y cómo me gustaría quizá algún día tomar un café con usted y hablar de literatura, neurociencias, teología y cuantas cosas ocurren en los suburbios ... Saludos desde Bogotá.

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    1. En la próxima feria del libro estaremos muy combativos, lanzando libros y presentando proyectos públicamente, así que será todo un placer verte y saludarte en cualquiera de los eventos. Avisaré aquí en el blog cada encuentro. Saludos, MM.

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  19. Buenas noches, Mario. Me valgo de este medio para comunicarme y no para comentar el articulo. Soy profesora de la Universidad Konrad Lorenz y quisiera hablar con usted. Mi correo es mariae.seguraz@konradlorenz.edu.co. Le agradezco mucho si me da un espacio para conversar

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  20. Creo que todo este escrito podría resumirse en la frase que influyo tanto en su vida (bueno al menos eso entendí yo) aquella que menciona en la entrevista que le hizo Marlon Becerra.

    "SALTA YA APARECERÁ EL PISO"

    Excelente escrito señor Mario Mendoza.

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