17 feb. 2014

Carta a un amigo muerto recientemente






Tu muerte, viejo, me ha causado un profundo impacto. Desde joven era evidente que no llevarías una vida común y corriente, y que tu talento creativo tarde o temprano se tenía que imponer. Lo que no pude intuir en ese entonces es que tu sensibilidad tuviera un fuerte componente autodestructivo. Jamás llegué a sospechar que pudieras llegar a convertirte en un paranoico clínico o en un drogadicto. No alcancé a vislumbrar ese costado de tu personalidad. Y bueno, saber que una persona de nuestra misma generación se reventó ya contra el mundo nos deja un sabor muy amargo en la boca, pues de alguna manera significa que una parte de nosotros mismos ya no existe: la parte que esa persona guardaba dentro de sí.
Sin embargo, había algo en esa pesadumbre tuya que era enfermizo. Voy a intentar explicarme bien porque lo último que deseo es ofenderte. Yo sé que no intentabas montar una pantomima, que no eras de los que creaban poses y se las creían. No, tú eras honesto en lo que sentías. Lo sé bien porque fui tu compañero y te observé de cerca. Lo que quiero decirte no es que dude de lo que sentías y pensabas por aquella época, sino que en medio de la turbulencia creativa que ya empezaba a embriagarte, había algo dañino detrás, algo insano, algo que te había endurecido hasta el punto de alejarte de los demás y de recelar de ellos en todo momento. Uno no nace siendo una bestia que siempre está a la defensiva, sino que lo convierten en ese animal a las malas. No sé si entiendes lo que te quiero decir. Alguien, de niño o ya de adolescente, te había herido, te había lesionado, y por eso habías construido a tu alrededor esa muralla que casi nadie podía traspasar.
En quinto semestre, cuando estudiamos literatura y psicoanálisis, y tú te fuiste en contra de las teorías psicoanalíticas con tanta ira, con desprecio, con indignación, te delataste. Las teorías freudianas te eran repulsivas, alegabas que la literatura y el arte abarcaban estados psicológicos que no estaban contemplados en el psicoanálisis. Las teorías de Freud y de sus discípulos te parecían estrechas, limitadas, malintencionadas incluso. Había tanto fervor en tus ataques que era evidente que ingresar allá, en lo más profundo de tu inconsciente, te daba miedo. Yo me pregunté enseguida: ¿A qué le teme? ¿Qué hay allá abajo que le da miedo y que rechaza con tanta vehemencia? ¿Quién habita en esos túneles, qué monstruo recorre esos socavones que aún genera temor y repulsión?
De mi vida, hermano, tengo poco que contarte. Todo está en los libros. He vivido para ellos y por ellos. No me casé ni hice una familia. Ese tipo de obligaciones no son para mí. Me molesta estar a cargo de algo o de alguien, me parece una forma de esclavitud, de sometimiento, un peso que me resta libertad creativa, tiempo para vagar y divagar, tiempo para el ocio, que es el origen de todo estallido artístico.
El escritor empieza alejándose de los otros para vigilarlos mejor, para observar en detalle sus pasiones, sus contradicciones, sus bajezas, sus mejores virtudes. Eres un espía que vive agazapado, atento, olfateando cualquier historia que ilumine la condición humana, camuflado muchas veces entre los otros haciéndote el imbécil, cumpliendo con roles viles o sin sentido, pero la verdad es que estás al margen, que no participas de sus tristezas ni de sus desilusiones. Finges hacerlo, incluso para ti mismo, pero en el fondo sabes bien que tu destino es otro, que tu misión es otra, que algo que hay en ti te exilia cada día más.
Así que, sin poder evitarlo, terminé convertido en un viejo lobo solitario cuyo sentido vital no existe por fuera de la literatura. Con el paso del tiempo se me han invertido los planos: lo que sucede afuera me parece pura ficción y las historias que leo y escribo me parecen la realidad profunda del mundo. Mi vida sólo es posible ya en función de los libros, tanto los propios como los ajenos. La literatura es un acto mediante el cual uno empieza escribiendo y al final termina fagocitado, devorado por aquello que escribe. No encuentro mejor manera de explicarte quién soy y qué me ha pasado.

Espérame, viejo, espérame allá, en el revés de la realidad. El tiempo es una metáfora de la incertidumbre, y el que a mí me toca en este mundo se difuminará poco a poco en el aire, como briznas de polvo desvaneciéndose levemente en la penumbra espectral de la noche inminente.

28 comentarios:

  1. Pense bastante antes de escribirle esto. pues finalmente no somos amigos ni nada, pero finalmente llegue a la conclusion de que un silencio seria como decir que su pena en nada me afecta, lo cual no seria tan cierto. Aunque el lazo que nos une es muy debil y escaso a traves de el llegan emociones que reverberan en ambas puntas del enlace.

    Reciba un muy respetuoso pesame señor Mendoza

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo recibo con aprecio y gratitud... El lazo es débil, pero sin él todo sería mucho peor... Saludos, MM.

      Eliminar
  2. Duro, muy duro en la realidad, o en la ficción, perder un amigo. Esta entrada me recordó el "ambiente" cuando era estudiante de filosofía y letras. Recuerdo haber visitado a varias de mis compañeras a psiquiátricos; o visitar a otros compañeros en hospitales cuando se salvaron de las sobredosis; parecía una universidad de sólo privilegiados pero que va; muchos de mis amigos pagaban la carrera con préstamos y a otros les tocó salirse a medio camino; algunos apenas tenían para el almuerzo; sufríamos depresiones, vivíamos alienados tratando de encajar en algo; odiábamos la institución y sus normas.
    Por mi parte, creo que me salvó la obsesión que tenía por la lectura y el arte. Sí, también estoy hoy aquí de milagro, resistiendo, sin duda hasta el final.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Te acuerdas, Aleja? Somos los sobrevivientes de un gran naufragio... Si entonces encajar era muy difícil, ahora es imposible... Vamos descendiendo los peldaños de una escalera donde escasea la luz y donde el aire es cada vez más enrarecido... Abrazos, Mario.

      Eliminar
  3. Recuerdo con pésame la muerte de un amigo, un soldado que prácticamente se suicido defendiendo una patria no necesaria. Desde hace cuatro años comparto tristeza con aquellos quienes también nos dejan, desolados, desnudos, a carne viva, ante la muerte. También comparto la alegría de quienes hemos aprendido en el proceso y podemos decir que hoy vivimos, sin un propósito tan tangible, solo creando y haciendo. Un abrazo, no de los cordiales, sino de los rompehuesos, de los que se siente el afecto así no sea correspondido, de los puros que nos enseñaron a dar cuando estábamos en el útero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Regreso el abrazo no con diplomacia, sino con el afecto de quienes se encuentran ante la tumba para despedir a los suyos. MM.

      Eliminar
  4. La belleza inquietante de la muerte en sus palabras.

    Un adiós que me ha tocado, aunque la pérdida de mi amiga fue a mis 16, siendo aún tan ignorante frente al sufrimiento... Y finalmente, aunque él varía en formas y colores, nunca se va. Por ahora quedamos aquí nosotros, para darnos abrazos y aliviar el peso de las lágrimas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, aquí estamos, María, aún hay tiempo... MM.

      Eliminar
  5. Perder un amigo es perderse un poco uno mismo. Y aunque el dolor sea de los que se quedan, compartirlo lo hace más llevadero. Las palabras sanan, Mario. Gracias por compartir tus letras. Un abrazo...de esos que consuelan.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Catarsis... Hay algo médico-clínico en el lenguaje, en efecto... MM.

      Eliminar
  6. Brutal, Brutal; totalmente impactada y con miedo, miedo indescriptible no se si de cometer un error de ortografía ante quien me arma y me desarma en libros o miedo a perder a un amigo, tan así, tan como usted lo escribe gracias por tanto, porque esas cosas que no he sentido aun en quince años, han generado un rincón de imaginación y terror en mi mente. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un error de ortografía puede ser un gesto de sublevación y de libertad... Saludos, MM.

      Eliminar
  7. Es una carta muy triste...recuerdo la partida de un ser querido....así, sin sospecharlo....sin explicaciones....estando el día anterior perfectamente bien....es un vacío eterno....
    gracias por compartirla con nosotros.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un vacío eterno, qué buena expresión... Saludos, MM.

      Eliminar
  8. Y cuando los parpados caen en un letargo eterno de ese ser al que quieres, pareciera que todo se quiebra, un desastre donde solo la Muerte reina. Es duro, lo sé, verla a los ojos, caer en sus infamias, pero vos Mario, vos me has ido, con tu literatura, y otra más, sacando de ese abismo. Qué buen texto, siempre, dando en el blanco de lo oscuro, en los fantasmas y demonios del alma. Si no me hubiese topado con tus libros, quizá no estaría estudiando literatura. Te agradezco en el alma, ojalá puedas leer éste mensaje de un joven escondido en el lugar más solitario del mundo; su habitación. Te envío un abrazo gigante y un sentido pésame, el mismo, que el día que Mama murió, también me dieron.

    ResponderEliminar
  9. Mundos fantásticos y extraordinarios han sido construidos en la soledad de una habitación. Saludos, Mateo. MM.

    ResponderEliminar
  10. Maestro, es un placer dirigirme a usted a través de este medio. Le quería comentar que somos un grupo de estudiantes que también quiere hacer cambios en la sociedad actual desde las letras y la resistencia. Nos llamó mucho la atención una de sus grandes obras, Buda Blues. En estos momentos, estamos realizando un ciclo de charlas en la librería lerner de la 92, mañana iniciamos con el conservatorio "Las utopías son futuras realidades" con la participación de la escritora Alejandra Jaramillo Morales, sobre el pensamiento y la obra de Ernesto Sábato. Sería muy interesante poderlo tener a usted de invitado para alguna de las próximas sesiones y que nos comentara sobre su gran obra Buda Blues. Muchas gracias por la atención, cualquier cosa mi correo es cruz.esteban@urosario.edu.co Saludos! y que sigamos apoyando esta gran causa que es la literatura.

    Atentamente: Esteban Cruz

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Esteban, pero ando ya del cuello de aquí hasta la feria del libro de Bogotá. Quizás después... No olviden que hay un grupo potente de varias universidades: Proyecto Buda Blues. Sería bueno que entraran en contacto con ellos... Saludos, MM.

      Eliminar
  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  12. Amistad, amistad, de esas que te ayudan a transformar... De repente ya no están y uno se queda con la contradicción, entre agradecer por haberles conocido y vivir y sentir la alegría como una lucha maravillosa, o maldecir porque te han dejado solo. Un abrazo enorme en honor a la amistad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La amistad es el verdadero y auténtico amor. Lo otro se llama apego y posesión. Abrazos, Maryu, Mario.

      Eliminar
  13. Hola Mario. Hace unos anos firmaste mis libros.... Soy la.ingeniera química que hace un doctorado y en.medio del poco tiempo libre trata de leer algo que la envíe a otras realidades...... La muerte es la única realidad cierta, sólo que cada vez que nos sorprende, es duro encontrarnos con ella.... Perder un padre asesinado a los 13 años, y a tu mejor amiga cuando parecía ser la nueva promesa nacional de piano, es muy muy duro, pero, por triste y crudo que sea.... A eso hemos venido!!!!! Sólo que si dejamos huella, como tú, mucho más interesante se hace nuestro paso por aquí..... Gracias por escribir..... y un fuerte abrazo en estos momentos!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, lo único que le podemos oponer a la muerte es el sentido profundo de nuestra existencia. Lo otro es ceguera y frivolidad. Gracias. Saludos, MM.

      Eliminar
  14. Ojala cuando se encuntren donde quiera que sea..le puedas leer esta carta que has escrito con tanto sentimiento y verdad que sale desde lo mas profundo de tus entrañas... y expresas el sentimiento hacia el.....el paso por este mundo es pasajero....es aprendizaje....por lo que eres y cono eres te admiro mucho Mario.....
    de una lectora...que solo cuando la ves .....sabes quien es....abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero seguir hablando de literatura con él allá, dondequiera que esté... Saludos, Luz, MM.

      Eliminar
  15. Es de reconocer que la literatura es mas bella si se trabaja desde los contextos de la viva realidad... es un usted aquel literato que sensibiliza a la juventud de hoy en día con sus magníficos escritos .. por ello y porque soy seguidora de sus obras quisiera contar con su presencia en la institución donde la laboro para hacer un conservatorio con los muchachos... no he podido contactarlo y recurrí a este espacio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maite,
      ando ya del cuello con mil citas y reuniones. Pero estaré en la feria del libro, ahora en abril, en varios encuentros con estudiantes de colegio. Avisaré aquí en el blog toda la agenda. Ojalá puedas asistir con tus muchachos. Saludos, MM.

      Eliminar
  16. Te agradecería bastante y estaré pendiente de la información..

    ResponderEliminar