4 ago. 2014

Vampiros





Tengo varias notas en un cuaderno acerca de un extranjero que vivía en el centro de Bogotá, un alemán con un pasado turbio, una especie de Mister Hyde siniestro y oscuro. Durante meses averigüé todo lo que pude sobre él. Quizás algún día escriba una novela en la cual ocupe un papel protagónico. Llamémoslo Karl Klein.
Era un monstruo camuflado en un negociante con pasaporte alemán. En los años ochenta había mantenido varias relaciones homosexuales con jóvenes menores de edad, y en dos ocasiones había sido denunciado por las madres de los muchachos, las cuales habían sido posteriormente compradas por el propio Klein, quien había sellado sus bocas con jugosas cifras de dinero. Ninguna demanda había prosperado. Para cuidarse entonces la espalda, el alemán había preferido de allí en adelante contratar los servicios de adolescentes prostitutos con los cuales se iba a la cama sin que nadie lo vigilara ni lo acusara.
Entre ellos, creó una relación de varios meses con un joven llamado Cristóbal Mojica (nombre ficticio), al cual contrataba para ciertos servicios sexuales una vez a la semana. Una noche Klein y Cristóbal entraron a un motel de Chapinero y pasaron la noche juntos. A la madrugada se fue el alemán en su carro y nadie notó su salida del motel. En las horas de la mañana, cuando estaban haciendo aseo, encontraron al muchacho muerto sobre la cama, estrangulado.
Los médicos que hicieron el levantamiento del cadáver anotaron que parecía una muerte por asfixia durante el acto sexual, la cual se denomina Hipoxifilia, Asfixiofilia o asfixia erótica. Los practicantes de sadomasoquismo la llaman “breathplay” o “edgeplay”, y muchos artistas famosos han muerto durante este ejercicio extremo de excitación. Por ejemplo, el famoso actor David Carradine, el de Kill Bill y la serie televisiva Kung Fu, fue encontrado muerto el 4 de junio de 2009 en un hotel de Bangkok después de practicar esta parafilia.
Cristóbal Mojica tenía rastros de su propio semen en el pene y en parte de una de sus piernas, y las marcas en su garganta demostraban que un segundo sujeto lo había estado estrangulando durante un acto sexual o una masturbación. Este tipo de técnica erótica viene de haber visto que muchos condenados a muerte entraban en erección durante el ahorcamiento e incluso alcanzaban a eyacular antes de morir. Eros y Tánatos fusionados en un solo instante, creando extraños lazos de comunión entre la vida y la muerte.
Klein escapó de los cargos con facilidad, pues no pudieron confirmarle que tal práctica se hubiera realizado con él, aunque varios de los empleados del hotel lo habían visto entrar con el joven y habían anotado el número de las placas de su carro, por si acaso.
Dos años después, en Cartagena de Indias, un muchacho moreno y atlético fue estrangulado en un motel de las afueras de la ciudad después de haber tenido relaciones con un turista alemán. Los trabajadores del motel identificaron inicialmente como posible culpable a un hombre, Karl Klein, pero después se desdijeron alegando que no estaban seguros, que era de noche, que el hombre en cuestión había salido del lugar sin ser visto y que hubiera podido ser cualquier otro turista con las mismas características físicas. Seguro que Klein los compró y que de esa manera un posible juicio con cargos por asesinato con premeditación se fue al traste.

Los monstruos y los vampiros están aquí, rondan nuestras calles, son reales. Lo gótico puede ser una forma de hiperrealismo. Y lo peor es que no son sujetos raros, salidos de lo normal, psicópatas o esquizofrénicos alucinados. No. Cumplen con trabajos estables, son tipos amables, simpáticos e incluso de buen corazón. No es fácil detectarlos ni desenmascararlos. Pueden ser nuestros vecinos, nuestro amigo del alma, nuestro hermano. He ahí el horror, el espanto de la terrorífica condición humana.

14 comentarios:

  1. Cuando se descubrió que el horror no vive necesariamente en parajes lejanos, al otro lado del mundo, sino que puede habitar la misma ciudad o compartir la misma calle en la que vivimos, todo se volvió más interesante. Acontecimientos como el de Ed Gein destaparon la olla. Robert Bloch con su "Psicosis" o Ira Levin con "El hijo de Rosemary" supieron explorar el miedo en lo cotidiano, agazapado entre el bullicio citadino que nos da esa falsa sensación de seguridad ante lo extraño y paranormal. Y por estos tiempos en que el tema del bien y del mal dejó de ser un asunto tan polarizado para complejizar y enriquecer a estos personajes malignos, parece que escapar de sus garras es casi una cuestión de suerte.
    Esta historia merece ser una novela, Mario.
    Saludos.

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    1. Sí, el horror primero estuvo fuera, allá, lejos de nosotros. Poco a poco se fue acercando hasta que ingresó en nuestros propios cerebros. Así es. El horror de la conciencia... Saludos, MM.

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  2. Este es el Inframundo donde estamos rodeados por esos monstruos y vampiros.
    así como Rojelio le dijo a Tafur. Nadie es sincero contigo. loco, nadie es franco, nadie te dice la verdad. Cada uno te esta mostrando un disfraz, te traiciona a la primera oportunidad, te vende por unas pocas monedas. Afuera nos espera un baile de máscaras.

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    1. Buen recorderis, buena cita. Nadie es quien dice ser... Saludos, MM.

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    1. Sí, puede ser el escritor de turno, sin duda... Yo empezaría por ahí... Es el primer sospechoso... Saludos, MM...

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    2. http://eldiaquecasipruebo.blogspot.com/2014/07/vertigo.html

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  5. Leer, nos llevara a mantener ese olfato de resistencia
    Un abrazo MM

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  6. "Los monstruos en colombia si existen" escrito pos Esteban cruz niño. no sabemos quien esta debajo de la cama....

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  7. Buenas tardes... Tengo una pequeña duda, y me gustaría saber si la puede responder.
    ¿Su libro "La locura de nuestro tiempo" está disponible en México? Es que lo he buscado en todas las librerías que conozco y nada...
    De verdad quiero leerlo. He leído bastante fragmentos que me he encontrado por ahí y en serio deseo leerlo. Cada vez que me dicen "Qué no se encuentran resultados en los sistemas de las librerías" me decepciono bastante.
    Sólo he leído un libro suyo. "Los hombres invisibles" y de verdad quedé encantada.
    Necesito saber si "La locura de nuestro tiempo" está en México, que tal que no está y yo estoy buscando en vano...
    Hoy me leeré todas las entradas que pueda encontrar en su blog, mientras tanto.
    ¡Un abrazo!

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    1. Estimada Atziri, los que publicamos en Planeta tenemos problemas últimamente con la distribución de nuestros libros. Desde la crisis del 2008 cada filial cerró la importación y eso nos ha afectado bastante. Yo circulé bien en México hasta el 2009. Desde entonces mis libros se encuentran con mucha dificultad, o no se encuentran. Esperemos que se solucione pronto. Saludos, MM.

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    2. Muchísimas gracias por responder.
      ¿No hay algún E-book que pueda comprar?
      Creo que se me rompió un poquito el corazón.

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    3. Te acabo de poner una nota privada en tu Google+.
      Saludos, MM.

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