7 nov. 2014

El instante



Hay un instante fugaz en el que se nota lo que Cristian le acaba de dar al Presidente como regalo en el colegio: la saga juvenil. Mis lectores: qué privilegio.
Gracias a Gustavo, el fundador y director de Biblioghetto en Cali, obtuve la imagen exacta de ese momento.
Saludos, MM.




5 comentarios:

  1. señor mario mendoza mi nombre es feiber barbosa soy periodista de la universidad central de antemano quiero felicitarlo por la gran persona y buen autor que es para nuestro país en los próximos días tenemos una emisión en la central de medios universitarios el noticiero de la universidad central y quisiera hacer una nota sobre usted y el lanzamiento de su libro paranormal Colombia espero su respuesta muchas gracias por su atención prestada mi correo es feiberakd@gmail.com espero su respuesta

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    1. Estuve en la Central esta semana grabando para un magazine. De pronto te puedan prestar material. Yo vuelvo a estar fijo en la ciudad hasta finales de este mes... Saludos, MM...

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  3. Hoy salió el fallo del jurado de otro concurso de novela en el que participé
    y para variar adivinen que: volví a perder
    Es evidente que estoy condenado a perder,
    a sentir un relámpago de envidia ante los triunfos económicos y literarios de los otros.
    Envidia en el sentido en que los triunfos económicos te permiten dedicarte a escribir con tranquilidad por un tiempo.
    Yo, en cambio, con esta sucesión de derrotas literarias, en poco tiempo tendré que volver a la pala y al azadón para poder subsistir.
    Perderé un tiempo importante que podría dedicar al desarrollo de un proyecto literario que tengo en mente.
    Pero qué se le va a hacer.
    Álguien dijo: "salta, ya aparecerá el piso"... pero en este caso no puedo saltar porque el sistema apremia con sus cuentas de servicios públicos.
    Perder parecer ser
    un dictámen del universo,
    una imposición inextirpable del destino.
    Pero también es cierto que la mejor manera de pastorear ese desasosiego
    de jugar a la esgrima con ese desasosiego
    es continuar enviando mensajes - en forma de creación literaria - a la otredad,
    a lo indeterminado,
    a los reinos del Ello.
    Como una especie de mensaje al interior de una botella que arrojas a las aguas tempestuosas de un mar enfurecido.
    El escritor Pablo Hernán Di Marco, a propósito de los eternos escritores perdedores, dice algo muy bello... "No se desanimen, sigan escribiendo y corrigiendo; en este mundillo de los libros la insistencia y la terquedad valen tanto como el talento"

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    1. Johnny, si supieras la cantidad de veces que yo he perdido. Por 99 veces que todo sale mal, algo, de pronto, sale bien. Scorpio City la rechazaron de las editoriales siete veces. Siete cartas diciéndome "no" que guardé durante años. Me fui del país para Estados Unidos por eso, me fui desilusionado porque mi país no quería publicarme. Y estando allá me llegó una nota de un nuevo editor preguntando por ese manuscrito y queriendo saber quién era yo. Apenas lo publiqué, alguien en Cromos lo hizo pedazos y se fue lanza en ristre contra mí. Cuando me avisaron en Barcelona que yo había ganado el Seix Barral en el 2002, subí a mi habitación en el hotel y me eché agua en la cara porque estaba congestionado, mal, con los ojos aguados. ¿Sabes por qué? Porque yo estaba acostumbrado a que todo me saliera mal. No podía creer que algo saliera bien por fin. Y apenas llegué al país una revista, sin leer aún el libro porque no había salido, atacó el premio y dijo que yo no lo merecía. Escribir es navegar casi siempre con el viento en contra. Muy pocas veces uno tiene el viento a favor. Es duro. Durísimo. Es parte del oficio...
      Con afecto y solidaridad, MM.

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