8 mar. 2015

Rural obligatorio para todos





La página de la violencia en Colombia está escrita de mil modos diferentes y no podemos seguir insistiendo en ese capítulo macabro de nuestra historia. Hemos asesinado a gente muy valiosa, hemos torturado, masacrado, secuestrado, extorsionado, expropiado, exiliado. No más. Todos estamos hartos de tanta brutalidad. No más duelos. La página del dolor está saturada.
La página que no hemos escrito es la de la creatividad, la de la inteligencia, la del talento, la de la solidaridad, la del trabajo en equipo. Esa está pendiente. No hemos empezado siquiera. Y para escribir este capítulo tenemos que empezar a pensarnos de otra manera, debemos ser capaces de reinventarnos, de asumirnos no desde el conflicto, sino desde el trabajo mancomunado. Y aunque parezca obvio que eso es lo que tenemos que hacer, que eso es lo razonable, no será fácil, pues tenemos que echar por tierra mil tabúes y mil comportamientos que hemos heredado sin darnos cuenta.
Hace poco vi que abrimos una fábrica de bombas en Boyacá, en las estribaciones de Sogamoso. Para evitarnos los precios de las importaciones, ahora nosotros mismos hacemos las bombas de 150, 250 y 500 libras. Bombas hechas por colombianos para matar colombianos. Esa fábrica se llama Santa Bárbara y genera 11.000 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Qué tristeza. En lugar de eso deberíamos estar construyendo escuelas y capacitando a 11.000 maestros.
Nosotros gastamos 80.000 veces más en guerra y conflicto que en cultura (sí, lo escribí bien, ochenta mil veces más). No puede ser. Después preguntamos por qué somos como somos, por qué nos comportamos así. Fácil: porque hemos invertido ochenta mil veces más recursos en violencia que en saber y cultura. Gastamos alrededor del 3.9% del PIB. Una fortuna.
Cuando se firme la paz nos toca empezar a cambiar nuestra forma de asumirnos, de vernos, de pensarnos a nosotros mismos. Hay que dejar de lado tanto arribismo, tanto curso idiota de coaching y liderazgo, tanta literatura de autoayuda pendeja que sólo busca conceptos crueles y tramposos como éxito, triunfo, reconocimiento. No más cretinadas. Ya vimos que esa sociedad del rendimiento, del “todo lo puedes”, esa sociedad del cansancio de Byung-Chul Han, sólo conduce al final a la depresión, la enfermedad y la derrota. Empecemos a pensar en solidaridad, en trabajo en grupo, en metas comunes, en comunidad.
Propongo un primer punto concreto: suprimamos las tesis de grado, esos mamotretos inútiles y sin sentido que exigen en las universidades para graduarse. La mayoría de las facultades son cementerios atiborrados de trabajos ridículos, muchos de ellos hechos por encargo.
Siempre recuerdo una tesis cuando yo era profesor, una tesis de alguien que se suponía que era en su momento toda una promesa de las letras colombianas. Esa tesis se titulaba: La función de los paréntesis en la obra de Proust. Sí, así como suena, una tesis de años y años de investigación acerca de qué significaban los paréntesis en los libros de Proust.
No más majaderías de ese estilo. En lugar de todos esos trabajos que sólo sirven para archivarse en un índice que nadie va a volver a consultar, propongo un año de trabajo rural, como los médicos. No más artículos imbéciles en revistas indexadas ni tesis masturbatorias que sólo celebran el ego del autor. Trabajo de campo con las comunidades, ir a dictar clase al Vichada, al Chocó, al Amazonas. Ir a ayudar a los colectivos que más lo necesitan. Un año en el país profundo, en la Colombia más marginada y necesitada.

Y quizás ese rural debería implementarse no sólo para los estudiantes universitarios a punto de graduarse, sino para todos los que podamos sacar unos meses e ir a construir país. No más odontólogos cómodamente instalados en sus consultorios, ni arquitectos felices en sus oficinas, ni escritores jugando a ser celebridades de la cultura. Nada, trabajo comunitario para todos dos o tres meses al año. Al Casanare, al Caquetá, a la Guajira. Ya es hora de que dejemos de criticar y de encontrarle fallas a todo, y que empecemos a trabajar. Ya mostramos lo peor que llevamos dentro. Es hora de empezar a conquistar lo mejor de nosotros mismos.

19 comentarios:

  1. Como escrito por mi misma, desde el fondo de mis anhelos y esperanzas. Ni siquiera es necesario salir a realizar ese trabajo comunitario. En las propias ciudades hay mucho por hacer. Felicitaciones por el artículo. trataremos de difundirlo ampliamente.
    Abrazo grande

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    1. Tienes toda la razón. De hecho, hay médicos y enfermeras que hacen sus rurales en grandes ciudades también...Saludos, Rocío, MM...

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  2. La idea esta muy buena: la movilidad interna como proyecto de estado. Mucha gente sueña con nuevayork o paris como destinos reveladores a los que toca peregrinar para descubrir algo de si mismos.

    Seria tremendo poder hacerlo aca (como el cuento de riohacha, el viaje en tren y luego en barco, sin la parte de las puñaladas) .

    Que uno pudiera vivir 6 meses en manizales, 1 año en bogota, otros seis meses en popayan, otro tanto en medellin, un rato en araracuara, unos meses en sanandres bañandose en sus aguas y consintiendo a las iguanas..., largas semanas en cubarral, donde los insectos son del tamaño de cabezas humanas y poseen similar inteligencia. Asi.. pasarse la vida viviendo el pais de uno y conociendose en el proceso. Que se pudiera conseguir trabajo decente en todo lado y dejar descansar a los franceses y a los ingleses de tanto colombiano que va a robar apartamentos y echar escopolamina.

    Pero para que todo eso funcione, hay que retomar la politica de cultura ciudadana: que la gente entienda las pequeñas violencias que comete y corrija esa shit. No mas gente escupiendo en la calle o llenando de vasitos la acera. No mas gente con el radio a todo taco o robandose el primer pedazo de hueso seco que ven 'pagando'.

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  3. Mario, un saludo para ti y para todos los que me leen. Te estoy escribiendo desde Villanueva, Casanare. Por motivos de trabajo tuve que trasladarme desde Bogotá hasta acá durante el último año. Y ha sido una experiencia completamente diferente el vivir alejado de las comodidades de la capital y la familia. He conocido gente distinta y puntos de vista diferentes. Incluso conocí una mujer que me ha puesto a suspirar nuevamente. Y todo por salir de mi zona de confort a explorar esto que se llama Colombia. Hoy en mi jornada de trabajo me sentía aburrido y decidí ingresar a tu página buscando despejar la mente. Soy de esos a los que les vendieron el discurso del liderazgo y el que cree que si no te exiges al máximo no vas a alcanzar mucho en la vida. Sin embargo siempre he aceptado tus opiniones con la mente abierta lo cual me ha hecho dudar sobre mis opiniones iniciales: Valdrá la pena sobreexigirse al punto de no poder mas ? o será que debo aceptar la filosofía de mi nueva novia de esperar poco de la vida para vivir tranquilo y sin muchas expectativas y evitar todo lo que me han vendido desde pequeño? Todo eso me genera un mar de preguntas en mi cabeza. Saludos cordiales para ti y para todos.

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  4. Que buen aporte para los que nos atrevemos a creer que aun hay salida a tanta oscuridad en la conciencia de nosotros mismos, si Mario y lectores ayudemos, no con dinero sino con buenas intenciones, mirando al otro con amor, con cariño como hermanos, parceros en fin como le quieran llamar al prójimo. Saludos desde Leticia Luchando por que los hábitos lectores no sigan en extinción de dominio...por las llamadas "nuevas tecnologías". Sean felices cada instante permisible.

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    1. Sí, salir de la zona de confort, no dejarnos atrapar por la comodidad... Saludos, MM...

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  5. Es interesante la idea del rural obligatorio, a muchos les permitiría conocer la otra Colombia, la que esta fuera de las capitales. Ojala se atrevan los estudiantes a vivirla, son pocos los que deciden irse lejos, apartarse de la ciudades, de la seguridad de la tecnología, las facilidades, los servicio públicos funcionales y irse a conocer como es que vive el grueso de la gente, conocer cuales son sus principales problemas sus necesidades urgentes y reales. Y bueno aprovecho para poner el tema de la responsabilidad de las Universidades en la crisis de la justicia, es muy preocupante de nada sirve si se llega a acuerdos para parar la guerra si no tenemos una estructura jurídica fuerte que nos garantice poder vivir tranquilos, si seguimos con la justicia del "usted no sabe quien soy yo", la justicia de la rosca, del amigo, del soborno, de testigos falsos esa justicia no sirve para nada, eso no es justicia.

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  6. Buen día, poco sé acerca de sumercé ( de sus escritos). Para hablar con mi hijo, que está leyendo Scorpio City, empecé a leerlo y a buscar comentarios, tratando de descubrir al escritor. Bueno, antes leí fragmentos de satanás. Así llegué a este lugar hace pocos minutos, un vistazo y me tengo que ir porque aún no me libro de un yugo, disfraz y seguir. Mañana dedicaré otro momento y me sentaré nuevamente a conversar.
    Gracias por escucharme

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    1. JEJEJEJJE, QUE BUENO UN ALMA MAS QUE SE UNE A "LEER ES RESISTIR" ROMPE EL DISFRAZ, ANÍMATE ABRIR TU ALMA A TRAVÉS DE LA LECTURA.

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  7. El trabajo comunitario y el voluntariado en cualquier momento de la vida; excelente la idea del año rural obligatorio para todos los futuros profesionales.
    Yo votaría también por lo siguiente; aunque suene utópico: debería ser obligatorio para las carreras en la política la exigencia de un mínimo dos años de voluntariado con comunidades necesitadas para acceder a cualquier cargo en el gobierno y además una vez se esté ahí adentro, trabajar un mes sin remuneración por año con grupos humanos en riesgo o en zonas rurales empobrecidas;claro que suena a chiste pero si empiezan desde el año rural, muchos jóvenes podrían cambiar su forma de interactuar con los demás y con ello las instituciones, los trabajos, las profesiones; todos nos beneficiaríamos y la sociedad crecería de una manera más sana y justa.
    Hay que dejar de pensar que el voluntariado es sólo porque tenemos tiempo libre, hay que verlo como un crecimiento humano y que nos vuelve más humildes.
    Gracias Mario, siempre das luz en el camino.
    Aleja.

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  8. Hola Mario

    Recuperar el contacto con la madre tierra. Reconectarnos con la vida. Enseñar a nuestros campesinos pero mas importante que ellos nos recuerden de donde venimos, que nos muestren que el dinero no da la tranquilidad sino el estar bien con uno mismo. Eso seria una gran lección de vida

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  9. Saludos para todos desde México DF... Otra vez con la maleta al hombro, en el camino... Esta vez voy en busca del jardín de Edward James... Con afecto, Mario...

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    1. Hola Mario! Cómo estas? Me recuerdas...?
      Quería expresar mi acuerdo total con este artículo, es muy cierto, deberíamos ayudar y ayudar, dejar de estar absorbidos por esa idea que nos vende la sociedad de querer el lograr todo con el menor esfuerzo pero a la vez, estar tan esclavizados dentro su sistema.
      Sin embargo, cuando dispongo del tiempo y los recursos, genero ayuda hasta donde me es posible, sin embargo, no es suficiente para toda la labor que hay que hacer....
      Espero que alguna vez en la vida, la mecánica sea distinta

      Éxitos ,Mario en tu viaje, espero saber pronto de tí..

      Marysol B.

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    2. Saludos, Mary, ya casi regreso para la feria del libro de Bogotá, donde espero reencontrarme con los lectores... MM...

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  10. vaya! mi amiga Ana tiene dos hijos y quiere que ellos realicen un año de servicio comunitario, así lo está pensando y de hecho ya lo planea con sus hijos; me gustaría que lo lograran, desde hace tres años está programando ir a jugar con sus hijos en la arena de una playa y no lo ha conseguido, la he visto desesperanzada descartando sueños. Ojalá este perduré, los niños fantasean con el lugar y lo que harán allí con las personas.
    Buenas noches, a dormir, me siento cansada.
    ah, ya encontré referencias de sus escritos para niños, espero conocerlos pronto y compartirlos con mis hijos.

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    1. Esos libros para jóvenes serán reeditados dentro de poco. Saldrán dos nuevos en el segundo semestre y luego los otros empezaràn a publicarse en formatos diferentes... Saludos, Edna, MM...

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  12. Hasta que al fin escribió del tema Mario , me encanta esta propuesta desde que se la escuche plantear en el hay Festival , eso sin duda es lo que necesitamos empaparnos del país saber a profundidad las necesidades que nos aquejan como sociedad y porque no ayudar a que esas neseidades desaparezcan , seria genial Mario que un grupo de personas se reuniera y presentara la propuesta al ministerio de educación , al gobierno . mejor si abanderará usted esa propuesta , saludos y bendiciones

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    1. Por ahora ando en México, Vane, pero ya pronto regreso y no estaría mal proponer esto a nivel oficial... Saludos, MM...

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