6 abr. 2015

Ese anarquista imprescindible





No sé por qué a veces, en ciertos momentos complicados de la vida, nos caemos en agujeros negros sin darnos cuenta. Vamos rodando tranquilos, todo fluye bien, y de pronto, de un momento a otro, se abre el mundo e ingresamos en las peores zonas de nosotros mismos. Puede ser una ruptura amorosa, la muerte de alguien cercano, la crisis de la época, el vacío de nuestro tiempo, o simplemente una melancolía que no sabemos muy bien de dónde proviene.
Lo cierto es que caemos y caemos. Levantarse es difícil, todo lo vemos negro. El mundo, allá afuera, nos parece una trampa desagradable y tediosa. No dan ganas de nada. Es grato quedarse en casa, no hacer mayor cosa, dormir o ver televisión. No bañarse es todo un placer. Y, por supuesto, los últimos en aceptar que estamos pasando por una depresión somos nosotros mismos.
Y ojo, porque la gente suele confundir la tristeza con la depresión. Son asuntos muy distintos. La tristeza incluso puede ser positiva, pues afirma la vida por algo concreto: un duelo, una preocupación laboral válida, un examen de conciencia que está pendiente. La depresión es otro asunto muy distinto. No hay yo, no hay sujeto, y por eso está uno anulado de entrada. No hay voluntad porque no hay una identidad dónde apoyarse. Es la pérdida total de sentido. La muerte se ve, incluso, como una salida viable, como el único modo de detener tanto abismo interior, tanto precipicio.
En ciertos períodos de exceso de confianza en sí mismo uno suele creer que está exento de caer en esas trampas del alma. Error. En cualquier momento, tarde o temprano, uno conocerá sus más íntimas vulnerabilidades, y se verá abocado a descender en esos sótanos malolientes de la conciencia.
El mayor problema es que la falta de sentido en la vida va creando un tirano, una especie de reyezuelo que se atrinchera en su reino y que empieza a controlarlo todo según unas normas absurdas dictadas en medio del delirio. Se van creando rutinas, hábitos, ideas, afectos que justifican esos ritmos de vida oscuros y siniestros.
Creo que, en esos casos, hay que apelar a ese anarquista que está escondido allá, muy al fondo de cada uno de nosotros. Si hay un tirano que pretende gobernar nuestra vida con sus reglas absurdas e irracionales, también hay un demente, un chiflado irreverente, un agitador que puede poner petardos y hacer volar el palacio del dictador en mil pedazos. Cuando todo va mal, cuando estamos encerrados sin ver la luz del sol, cuando nuestras propias manos están empeñadas en asfixiarnos, la única salida es apelar a ese anarquista, ponerse en contacto con él y empezar a fraguar una revolución. Hay que aprender a ponerse bombas a sí mismo. No hay que temerle a ese terrorista interior que es capaz de cualquier cosa. A veces la única manera de zafarse del horror es dándose un golpe de Estado y eliminando a toda la cúpula que se ha anquilosado en la mente destruyendo la alegría de la vida, la capacidad de riesgo y aventura, la potencia de explorar hacia adelante.

Bienvenidas todas las micro-revoluciones interiores. Bienaventurados todos aquellos que son capaces de derrotarse, de vencerse, de tumbar a los amos y tiranos interiores que envilecen nuestras vidas. Benditos sean los que aún confían en sí mismos hasta el punto de convocarse para una revolución vital, para una última jugada maestra: un jaque mate psíquico sin contemplaciones, sin piedad alguna.

41 comentarios:

  1. Es difícil hallar al revolucionario interior cuando quienes poseen las riendas de la vida son dos: Un payaso optimista que cree que haciendo lo correcto llegara a algún lado, que siguiendo las leyes de conducta alcanzara el éxito (palabra enfermiza) y El prospecto a criminal, que siente un tedio visceral hacia cualquier clase de orden y cuya capacidad empatica es nula.

    Hoy tuve un sentimiento extraño caminaba por el campus de la U. no me sentía a gusto conmigo, ni siquiera reconocía mi cuerpo como mio: me sentí como una cámara que observa al mundo sobre un soporte antropomórfico.

    Aunque los dos parrados anteriores poco conectan y no comentan casi nada a su texto - por lo cual me disculpo- solo quería repetirle algo Mario, que ya he tenido la oportunidad de decirle en persona, Ud ha evitado que me mate en varias ocasiones, ahora le otorga un poco de luz a esta nebulosa de confusión en la que se ha convertido mi cabeza.
    Le agradezco por eso

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    1. Ese anarquista está ahí, Juan Diego, agazapado, con nombre falso, enmascarado, pero ahí está. Encuéntralo... El payaso y el criminal se creen con derechos, creen que son inamovibles. Quizás es hora de darles una sorpresa, de desterrarlos para siempre... Saludos, MM...

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  3. A veces tambien sirve abrazar al vacio. Alegrarse de tener un agujero negro en el pecho y maravillarse con su eterno movimiento en espiral centripeta. Porque como dijo el poeta: "si uno mira lo suficientemente cerca, al final todo esta vacio".

    Aceveran ciertas fuentes que el estado de depresion global, que ya nisiquiera respeta a los mas pequeños, es resultado de una maquinacion milenaria por parte de unas entidades muy antiguas denominadas "arcontes" - criaturas pensantes, carentes de un cuerpo fisico - que se alimentan de emociones negativas.

    Si damos credito a tales aceveraciones, estos arcontes, que para estas alturas deben tener una pandemia de obesidad morbida, serian los inventores de las religiones y los sistemas economicos - medios efectivisimos para causar destruccion, desolacion y muerte- .

    Sus enemigos, criaturas bondadosas con forma de serpiente, habrian sido satanizados para alejar aun mas a la humanidad de la salvacion y eternizar su gobierno en este mundo.

    ¿ es carreta? quizas... quizas no...

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    1. Sí, el vacío, qué buen consejo... También, por supuesto... Saludos, MM.

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  4. ah, una cosa. Un vecino que sufria de una terrible depresion, que lo tuvo al borde del suicidio, me comentaba hace un tiempo que algo que le sirvio para salir del hueco fue algo una idea salida de algun libro del sr. Mendoza: la idea de mezclar jornadas de lectura intensa y jornadas de ejercicio fisico intenso.

    "No es la solucion magica, pero ayuda resto papaito" me decia. Al que le sirva, pues bueno, dejarle unas gracias al señor Mendoza como hace el joven arriba.

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    1. Los viejos trucos griegos y romanos. Del cuidado de sí...
      Gracias por las gracias, MM.

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  5. Debemos pensar mas como JOSE.
    Creo en una revolución sexual, gastronómica, amorosa, económica, lúdica, intelectual… total. quiero que el mundo sea distinto.
    Mario Mendoza

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    1. Una escalera al cielo... Qué bello personaje... Gracias por el recorderis... MM...

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  6. Que buen artículo Mario, aún más en este momento de guerra interna por el que he pasado todo estos días me identifico nuevamente con este texto y empiezo a encontrar más respuestas a las preguntas que me acosan a cada momento, y me empiezo a dar una tregua entre tanta angustia para re planear todo de a pocos. Que bella invitación a liberarnos de todo y dejar que ese loco revolucionario que todos llevamos dentro actúe en nuestras vidas dejando que rompa las cadenas de rutinas, miedos, trabajos ingratos, una sociedad nefasta Y ese ritmo de vida vacío de espiritualidad para darle paso a ese anarquista que de alguna manera esta un paso más adelante de nosotros en el camino a la paz y la tranquilidad interior.

    Gracias otra vez por ofrecernos este espacio de expresión, de opinión y camaradería en medio de este medio tan hostil. Gracias también por la invitación a la revolución personal en cada texto porque la revolución y el cambio se engendra desde la conciencia personal y se debe parir y criar en la conciencia colectiva.

    Abrazos, espero tener oportunidad para compartir un instante en la feria del libro

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  7. Una revolución, como me gusta esa palabra, tan prohibida en estos tiempos de alienación…Todos tememos tanto a los cambios en algún momento, que dejarse consumir en el día a día pareciera la mejor decisión.
    Agradezco profundamente las variables, las piedras en el camino, incluso como lo mencionas las tristezas, que nos hacen sentir vivos, las montañas rusas que te suben y te bajan, todo aquello que te saca del estado de confort y te convierte en un zombie, un autómata. Agradezco este tipo de escritos, estos autores, estas personas, estas palabras, mi locura, la tuya y la de otros, la resistencia, la consciencia y el conocimiento (aunque duelan).
    Gracias Mario infinitamente, porque haces parte del universo de personas que hemos decidido ir por las curvas y no en línea recta, que preferimos incluso el dolor, que podemos elegir hasta una soledad revolucionaria, ser marginados, tener los corazones rotos y en medio de ello, la lucha es de nunca acabar.
    Un abrazo lleno de afecto y siempre presente.

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  8. A lo largo de la vida, van apareciendo esos payasos,las rutinas, los trabajos, los oficios inventados, los gustos apasionados, los amores instantáneos y un sin fin de recursos para sacarnos del sin sentido por algún tiempo. Al final, ya no vale la pena tratar de desaparecer y permanecemos atando lazos de todos los colores a todos los motivos.
    Aún creo en seguir atando lazos que nos unan y podamos construir así una gran red que nos reciba, cada vez que saltamos al vacío.
    No es cierto, no aparece el piso, aparece un lazo que nos sostiene por otro rato. Sería llover sobre mojado decirte que nuevamente comulgo al cien con tus escritos, pero llueve, llueve...

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  9. Alguna vez le escuché a un escritor de la casa (que no viene al caso), sobre la necesidad de morir, de esa forma de reinventarse a sí mismo sin caer en los clichés de costumbre; renacer, volver a respirar no solo nuevos aires como también nuevos pulmones. Esta analogía me ha gustado bastante. Gracias Mario por compartir.

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  10. Sí, exactamente, la gente cree que la revolución es un problema de afuera, de cambiar el sistema, pero olvidan que el sistema no se cambia si no hay primero una revolución interna. Lo primero es sabotearnos a nosotros mismos, boicotearnos, sacarnos de circulación. Ese motín, esa insurrección, esa sublevación es la clave de la liberación general... Saludos para todos, MM...

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  11. Hay un libro que aporta sobre ese boicot por medio de una crítica al sistema de salud mental, si te lo topas por las librerías te lo recomiendo se llama: Escritos contrapsicológicos de un educador social de Josep Alfons Arnau. Buena entrada la de esta ocasión!

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    1. Qué buen dato. Mil gracias. Acabo de ver en la red una conferencia de él llamada Alienación y Desencuentro. Buscaré el libro sin duda... Saludos, MM...

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  12. http://www.bbc.com/news/world-asia-32193642

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    1. Increíble. Qué potencia. Qué buen ejemplo de cómo ir más allá de sí mismo... Saludos, MM...

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  13. El escrito que haces es muy interesante por demás revelador, considero este espacio como un lugar de expresión sin censura. En mi opinión personal realmente no somos lo que creemos que somos, estamos etiquetados con creencias valores recuerdos fracasos y triunfos, sin embargo cuando somos sometidos a situaciones límite actuamos totalmente diferente a como pensamos que lo haríamos, me parece extraño que desde los años de formación en el colegio no se nos enseñe a enfrentar la maldad que todos poseemos.
    Lo bueno de Mario es que habla de lo que la gente no quiere oír, de pronto ahí está el problema que no se habla de lo oculto, (me voy porque la profesora de la U me coloco 1.0 por andar revisando el blog un abraso).

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    1. Sí, la distancia entre lo que creemos ser y lo que somos se llama el inconsciente... Espero que ese 1.0 tenga reversa...
      Saludos, MM...

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  14. Otra vez me pusiste a rebujar en mis sombras más ocultas, allá donde no se quiere ir a reconocer que se está mal; que duele aceptar los límites y no tener la energía de siempre, que lo que queremos no sale; que los miedos pueden matarnos; pero es que sólo bajando y haciéndole frente a esas sombras es que el demente "anarquista" de adentro sale para abofetearnos y confrontarnos una vez más sin piedad.
    Un lindo pasaje de H. Hesse que conocerás Mario, del hermoso libro Siddartha; los jóvenes deberían leerlo a temprana edad. Una buena semana. Namaste.


    “-...Qué extraña ha sido realmente mi vida! -pensó-.

    Qué rodeos tan curiosos ha dado!..

    .Qué camino el mío, sin embargo!

    Cuánta estupidez, cuántos errores, disgustos,

    dolores y desilusiones he tenido que soportar

    sólo para poder volver a ser un niño y empezar de nuevo!...

    He tenido que probar la desesperación,

    rebajarme ante la más insensata de las ideas,

    la del suicidio, para poder sentir la gracia,

    para volver a oír el Om, para volver a dormir bien

    y a despertarme tranquilo.

    He tenido que convertirme en un loco

    para redescubrir el Atman en mi interior.

    En ese momento dejó Siddhartha

    de luchar contra el destino;

    en ese momento dejó de sufrir..."

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    1. El otro día pensé en releer esta novela. La he leído varias veces a lo largo de mi vida, y siempre me ha parecido reveladora... Qué buenos recuerdos me trae... Saludos, Aleja, Mario...

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  15. Siempre he sido amante a una soledad a esa soledad que a pesar de lo rodeados de personas que estemos, siempre está ahí. La soledad es fiel a todos. Pero algunos preferimos tenerla cerca, no dejarla ir ¿Qué tan malo es eso? siempre me lo pregunto, pero evito darme respuesta.

    La protesta, la revolución y el cambio no es algo que debe exigirse para los demás, si comenzamos por nosotros mismos a darnos golpes a protestar frente a eso que creemos que nos hace daño, lograremos grandes cosas. Pero no me refiero a lo material, sino a lo personal.

    Somos nosotros mismos los dueños de lo que sentimos, nada nos destruye más que la depresión, que ese otro yo interno y maldito.

    No debemos temernos siempre y cuando exista alguna dosis o momentos de vida que inyecten felicidad o siemplemente una hora más de aire para respirar.


    Un abrazo, mi apreciado Mario Mendoza.


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    1. Hay una soledad positiva, creativa, de búsqueda espiritual. Pero hay otra destructiva, dañina, tramposa, de la que hay que huir como de la peste... Saludos, MM...

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  16. Va uno de Neruda con afecto para todos:

    WALKING AROUND

    Sucede que me canso de ser hombre.
    Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
    marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
    navegando en un agua de origen y ceniza.

    El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
    Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
    sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
    ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

    Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
    y mi pelo y mi sombra.
    Sucede que me canso de ser hombre.

    Sin embargo sería delicioso
    asustar a un notario con un lirio cortado
    o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
    Sería bello
    ir por las calles con un cuchillo verde
    y dando gritos hasta morir de frío.

    No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
    vacilante, extendido, tiritando de sueño,
    hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
    absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

    No quiero para mí tantas desgracias.
    No quiero continuar de raíz y de tumba,
    de subterráneo solo, de bodega con muertos
    ateridos, muriéndome de pena.

    Por eso el día lunes arde como el petróleo
    cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
    y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
    y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

    Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
    a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
    a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
    a calles espantosas como grietas.

    Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
    colgando de las puertas de las casas que odio,
    hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
    hay espejos
    que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
    hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

    Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
    con furia, con olvido,
    paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
    y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
    calzoncillos, toallas y camisas que lloran
    lentas lágrimas sucias.

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  17. "No me hayo" es la frase que utilizan popularmente para describir un evento a veces depresivo. Afortunadamente conozco muy bien la depresión, he caído profundamente en ella, el evento mas complicado me robo al rededor de cuatro meses antes de poder sentirme bien de nuevo. La mezcla de cuatro medicamentos me tenia mas al fondo del fondo. No tuve mucha suerte, el psiquiatra que me trato pertenecía a una tendencia totalmente empepadora, no aguante dos semanas después de una hospitalización de once días. Deje de asistir a las consultas, no tenían sentido. Busque otro Medico, uno mas humano, muy profesional. Me desempepo con calma, lento, no es algo que se pueda hacer rápido, puede ser peor. Comenzamos un proceso de psicoterapia que ha funcionado bien conocí mi enfermedad hace diez y siete años, he aprendido a conocerme, se cuando estoy con el animo bajo, se reconocer cuando las cosas se aceleran, hasta aprendí a reconocer cuando mi mente decidía tomar el control y debía hospitalizarme. No dependo de medicamentos en este momento, he podido hacer mi vida con una enfermedad con la que he aprendido a convivir y aceptar. Y es cierto que uno se aferra a otro Yo, todo cambia, en realidad uno muere a si mismo, deja todo atrás, lo que hayas aprendido no te sirve para nada, simplemente respiras. Es verdad, por algún motivo leer reconforta el alma y tranquiliza mucho. Para mi la muerte nunca ha sido una opción tal vez porque amo demasiado la vida, no me perdería ni un segundo de lo vivido y lo que me queda por vivir, ojala mucho. Todos tenemos distintas realidades, distintos eventos vividos, todo resuena en nuestra mente y nuestro espíritu. Mi enfermedad es característica de personas con gran creatividad y la han padecido hombres y mujeres que han cambiado la historia de la humanidad por algún motivo extraño que parecería un capricho evolutivo. Algunos medicamentos ayudan, frenan, dopan, relajan. Sin embargo creo que morir a si mismo es la mejor medicina, esta enfermedad obliga a morir a mutar, ahora soy mas Humano. Pienso mi enfermedad como una reacción a la montaña rusa en la que la modernidad nos matricula todos los días, creo que no fuimos creados para andar afanados a toda hora pendientes de producir dinero, ser eficientes, eficaces, exitosos, etc... Los fármacos que se han inventado para todas estas enfermedades siempre son experimentales ya que tienen cierta probabilidad de funcionar en algunas personas y en otras no. En casos extremos como el mío ayudan sin duda. Para las personas a las que nunca se les ha diagnosticado una enfermedad mental estos eventos son pasajeros y usualmente no llegan a extremos, hablo de confundir la realidad, refundirse, perderse o deprimirse en extremo. Tuve el placer de conocer a Mario en medio de una hospitalización, a la hora de visitas, se me cruzo y por ahí charlamos un poco, luego algunos libros de el se me cruzaron por el camino también por casualidad y ha sido un gusto poder leer sus Obras Literarias!. Gracias!

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    1. Entendí la expresión perfectamente. Se dice "No me hallo", en el sentido de no encontrarse a sí mismo. Pero "No me hayo" vendría del verbo haber, y significaría "no hay nada dentro de este yo", "no puede haber nada aquí", "en mí nada hay". Eso es exactamente una depresión, un hueco, un vacío, la imposibilidad de que el verbo haber se manifieste. No me cabe la menor duda de que es una de las peores enfermedades de las que se pueda sufrir.
      Me alegra aquel saludo aquella tarde. Suelo conversar con los pacientes cada vez que puedo, pues la depresión y la manía me son familiares (literalmente), y a veces siento su fuerza y su horror desplazarse en silencio dentro de mí.
      Saludos, Radrix,
      MM.

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    2. Buen día Radrix,

      Tengo inquietudes acerca de su experiencia, si no le incomoda comentarlas le agradezco que podamos conversar al respecto. Mi correo es edruperilla@hotmail.com.

      Muchas gracias por escucharme.

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  18. Me encanta cada una de las letras ahí dichas, ya que no sé por que motivo o razón dan en concreto en algo que esta viviendo mi yo interno. Es difícil lograr que ese anarquista cada día se pare y pueda hacer una revolución más grande en nuestro hábitat mental, ya que cada guerra a la que nos sometemos debe ser atacada con más fuerza, más valor y sobre todo más amor propio. la vida siempre sera más dura y a cada comedia triste que vivimos siempre tendremos que enfrentarla a ese anarquista loco que vive dentro de nosotros; en ocasiones nos dejamos acomplejar por débiles y absurdos seres que no enfrentan nunca sus propias guerras , pero que viven esperando la caída de nuestros pueblos para posicionarse en esos lugares en donde solo nosotros teníamos el control y lo podemos perder. Gracias por pertenecer a esos sobrevivientes que a través de las paginas de cada libro a liberado batallas a caído en guerras y a superado estados. con profunda admiración una combatiente lectora.

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    1. Lo importante es reconocer allá, muy adentro, esa extraña fuerza que es capaz de subvertirlo todo, y hacer uso de ella... Saludos, MM.

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  19. Hola Mario... mira este artículo

    http://www.semana.com/cultura/articulo/alfonso-carvajal-publica-ruega-por-nosotros/423427-3

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    1. Qué bien... Esa historia no se podía quedar sin autor... Alfonso ya había publicado antes una novela sobre un sacerdote drogadicto y conocía el tono de estos personajes... Saludos, MM...

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  20. Gracias Mario por estas palabras precisas y orientadoras como siempre,

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    1. Gracias a ustedes por leer con tanta determinación...
      Saludos, MM...

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  21. Total Mario,cuando vuelve a jugar, un gran abrazo y buena onda

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    1. Heyyy, Cristian, necesito que volvamos a hablar. Después de la feria del libro le escribo a su correo a ver si reanudamos contacto... Abrazos, Mario...

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  22. definitivamente aplica la de hay algo allá afuera que aún falta por descubrir pero a la inversa. es realmente grandioso leer esto, de destruirse, de encontrarse, de crearse constantemente , una eterna metamorfosis y que mejor prueba que estas mismas palabras escritas por este compendio de espíritus llamado de distintas formas. todo esto con el objetivo de que si se puede , de que hay que trascender mas allá , de que explorando aún se puede subvertir el todo, aún queda tanto por hacer.... Solo puedo sentirme agradecido y re afirmar el que uno es gracias a los demás....Saludos

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  23. oiga que le pasa respete, que tiene que ver anarquismo con terrorismo? con escritores como usted que rebuzban tonteras por rebuznar la literatura anda mal. alguna vez a leido a proudhon a bakunin o a kropotkin? sabe quien fue buenaventura durruti o quien fue nestor makhno? sabe algo sobre la revolucion asturiana del 34 o la revolucion del 36 en plena guerra civil española? el anarquismo no tiene nada que ver con el caos ni con la violencia sin sentido , plantea un modelo social autonomo, asambleario, horizontal, cooperativo y solidario basado en autodisciplina y acuerdos mutuos libres y en una sociedad basada en principios no leyes. Y no, no es una utopia han habido experiencias a pequeña escala de ello, a leer mas y a hablar menos.

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    1. Los he leído, sí. Quizás llegó el momento de releerlos, en efecto. Gracias por el consejo y la forma tan amigable de sugerírmelo.
      Saludos, MM.

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