18 may. 2015

Joseph Avski





Ya había escrito antes una columna aquí en el blog sobre este joven escritor colombiano. Ahora quiero referirme a su más reciente novela, publicada por Editorial Planeta, El infinito se acaba pronto.
Es un libro trepidante, escrito en un ritmo acelerado que va muy bien con la angustia de la historia que poco a poco va surgiendo página tras página. Se trata de un estudiante de física y matemáticas que cree que es un genio, que está seguro de escuchar voces, y que, al igual que uno de sus ídolos, Georg Cantor, es visitado por presencias que le dictan ideas, teoremas y ecuaciones brillantes.
Sin embargo, uno de sus amigos más cercanos, el mismo Joseph Avski, nos advierte de sus artimañas: no es un genio en realidad, sino un ser abyecto y confundido, melifluo y temperamental, desequilibrado y narcisista, que se ha construido una imagen de sí mismo excesivamente grandilocuente. En realidad estamos tratando con un ególatra al que de joven quizás hirieron de mala manera hasta convertirlo en un paciente psiquiátrico.
Aún así, no podemos evitar sospechar que detrás de ese estudiante mitómano y atormentado se esconde algo poderoso, avasallador, tremendo, algo que necesitamos saber con urgencia porque de él depende, quizás, que entendamos la complejidad de la miserable condición humana.
Y aquí es donde radica uno de los grandes logros de esta nouvelle, en su ritmo de suspenso policíaco, en ese enigma detrás del cual corremos de capítulo en capítulo. Tenemos que descubrir por qué el protagonista se va acercando al abismo de manera implacable y temeraria, y por qué es imposible detenerlo. Se trata de una tragedia en sentido griego, se trata de un fatum, de un destino. Los dioses lo han elegido y él no podrá escapar a ese trágico desenlace que lo espera.




Otra de las virtudes incuestionables de este libro es el hecho de que nos va desentrañando las secretas conexiones que hay entre las matemáticas y la religión. Tal vez detrás de todas nuestras reflexiones científicas se esconde un vacío doloroso y cruel, el vacío del Padre ausente, el hueco que ha dejado Dios en nuestra mentalidad de hombres modernos que han logrado llegar a la luna. ¿Y cuál es la conexión que hay entre los números y las deidades ausentes, entre esos conceptos que enloquecieron a Cantor y los dioses que partieron sin despedirse? La respuesta de Avski es inolvidable, poderosa: la poesía, la literatura.
Finalmente, y como si esto no fuera ya suficiente, en El infinito se acaba pronto está también el vacío de una generación que ha deambulado por sus ciudades (en este caso Medellín) sin saber a ciencia cierta por qué no se pega un tiro en la cabeza cada noche. Es una desesperanza lacerante, desgarradora, una certeza de que ni el poder, ni el dinero, ni el éxito podrán llenar ya esa especie de cirugía que nos hizo la modernidad hasta dejarnos huecos por dentro.

Avski pertenece a una corriente de nuevos escritores que en estos meses ya ha empezado a publicar Planeta, y que tienen las claves no sólo de este presente complejo que aún no logramos descifrar, sino de los extraños tiempos que se avecinan. A mí no sólo me complace mucho esta compañía literaria, sino que me honra y me enorgullece. Vale la pena que los lectores estén atentos a estas nuevas propuestas que tanta falta nos estaban haciendo.


20 comentarios:

  1. Muy ligeramente este apreciado sistema nos acapara la libertad y la propia vida, como te dije alguna vez en las letras, las palabras y sus significados esta un código secreto de liberación y hay personas buscándolo ansiosa y desesperadamente, una salida al laberinto oscuro y hay apareces tú y todos aquellos escritores que renacen de las cenizas de un mundo sin fundamentos, para querer creer en la vida. Salen estas letras que nos refrescan la memoria y el alma de que así debe ser todo para encontrar las 7 maravillas del universo o las 10 o las 30 no se, las que sean. Felicidades. Como siempre es muy gratificante sentir como sientes. Te quiero.

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  2. Sí, es una buena descripción: creo que Avski tiene algunas de las claves para salir del laberinto en el que nos hemos metido sin darnos cuenta... Abrazos, MM...

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  3. Saludos Mario.
    Desde hace poco he estado desarrollando una pequeña investigación sobre trastornos disociativos, específicamente el trastorno de identidad disociativo (múltiple personalidad) y he encontrado que muchas personas consideran que este no debería ser un trastorno disociativo.
    Comúnmente lo asocian como un derivado o una consecuencia de la esquizofrenia pero no como un trastorno independiente.
    Quisiera saber su opinión,seria muy significante para mi.
    Gracias

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    1. Querida Natalia,
      si algo aprende uno en este campo es a no generalizar. Teorizar es siempre difícil. Creo que se trata de casos específicos. Hay que hablar del caso de fulano o fulana, con nombre propio, pues esas particularidades, esas especificidades, son las que diferencian un caso de otro, una intensidad de otra, una experiencia de la otra.... Saludos, MM...

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  4. Buen día,
    Mi hijo cursa grado cuarto y para el proyecto semestral de lenguaje está realizando un noticiero; desea entrevistar a personajes nacionales y eligió a sumercé y a Juanpa (Juan Manuel Santos), en ese orden.
    Él estuvo en la presentación de Paranormal y le encantó; además, dice que va a ser escritor o director de cine.
    Le agradezco si es posible que él pueda hacerle la entrevista, o tal vez responderle dos preguntas vía correo. Mi correo es edruperilla@hotmail.com .

    Gracias por escucharnos.

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    1. Ya casi salgo de viaje, Edna, pero haré lo que pueda... Te escribo al correo... Saludos, MM...

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  5. Billy, estoy tratando de hacer memoria pero no logro recordar... ¿usted si se acuerda por que fue que cuando nos vinimos de marte no pudimos traer nada de tecnologia?

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    1. Desde ayer no he hecho sino reírme con este comentario... Creo que ni Billy Meier lo recuerda... Saludos, MM...

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    2. Por el costo del impuesto de aduana!
      No pude traer nada de Pleyades por la sobretasa en la nube de Oohr, y de contrabando por un agujero de gusano llegan muy estropeados.

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    3. Qué falta nos hace una corriente potente de ciencia ficción en el país... Saludos, Azucena, MM...

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  6. Mario por favor comunicate conmigo, soy estudiante de Gastronomia, pero amo tus libros y al igual que Frank Molina tengo mis duros "altibajos", creo que tu podrias darme la solucion a muchas preguntas en mi mente, no soporto mas esta situacion y he venido hasta aqui con la esperanza de que me puedas leer. Te dejo mi correo, de antemano muchas gracias.
    danielmateo96@hotmail.com

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    1. Daniel, ya casi tengo que viajar y me desconectaré unas semanas porque estaré en trabajo de campo, pero ya te escribo al correo que me enviaste... Saludos, MM...

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  7. Hola Mario!
    Hace poco te hice un pregunta sobre trastorno disociativo de personalidad, quisiera hacerte una serie de preguntas mas concretas del mismo para completar mi investigación la cual tiene un enfoque literario.
    Mas que preguntas son pequeñas dudas.
    Espero que puedas ayudarme,claro,si dispones de tiempo.
    Muchas Gracias.

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    1. Salgo ya para Bolivia, Natalia. Hay dos libros en donde intento hacer esa conexión entre literatura y psiquiatría: La locura de nuestro tiempo y La importancia de morir a tiempo. Espero que esos textos te sean útiles.
      Saludos, MM.

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  12. Sí, a mí me interesa, obviamente, el otro lado de la editorial. Me interesa Trejo y esa novela magnífica con la que ganó el premio Tusquets, La máquina del porvenir. Me interesa Avski y este libro de una prosa ágil y poética. Me interesa Álvaro Robledo, que está a punto de salir con una novela extraña y única. Más los que vienen... Pero entiendo que esto es una democracia y que cada quien está en la libertad de leer lo que le plazca... Saludos, MM...

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