27 jul. 2015

El llamado de la aventura



(Jardín de Edward James)

Hay una parte de nuestra psique que es fija, estática, una especie de zona dura que es difícil remover: ideas, afectos, creencias que permanecen inalterables a lo largo de los años. Otra parte es más flexible y nos permite girar, torcer, timonear. Con el tiempo cambiamos, mutamos, incluso podemos llegar a pensar exactamente lo contrario de lo que creíamos antes. Y hay una tercera parte, quizás la más misteriosa y fascinante de todas, que nos lanza por fuera de nosotros mismos, a unos estados insospechados, impredecibles. Un buen día, como Wakefield, el personaje de Nathaniel Hawthorne, de pronto nos vemos excluidos por completo de lo que era nuestra vida y no podemos ni siquiera entrar en nuestra casa. Es como si frente a nosotros se abriera una nueva ruta, un camino inédito, una identidad que no habíamos contemplado. La mayoría de las novelas y las películas pertenecientes al género del “on the road” cumplen con esta característica: el viajero del comienzo no se parece en nada al personaje del final del recorrido. Ha muerto una identidad y ha nacido un nuevo ser. Por eso todo viaje es una muerte, una despedida, y, simultáneamente, un parto, un nacimiento.
Yo he sentido varias veces ese llamado a entrar en la nueva ruta, ese camino iniciático que me obliga a dejarme atrás para ir en busca de lo desconocido. Alguna vez, muy joven, me bajé en Tel Aviv con 50 dólares en el bolsillo y sin el tiquete de avión de regreso. Hice de todo: labré el campo, recogí huevos, fui conserje de un hotelucho, trabajé en construcción. Me había graduado con honores de una especialización en literatura hispanoamericana en España, y, sin embargo, estaba a salto de mata, rebuscándome la vida en lo que se iba presentando en el camino.
Años más tarde entré a la oficina del director del Departamento de Literatura de la universidad donde trabajaba y anuncié mi retiro. Llevaba más de una década dando clase. Y nunca más volví. Me encerré durante años a trabajar en un díptico bogotano sobre psicopatología criminal: Relato de un asesino y Satanás.

(Teotihuacán)

Y hace tres años volví a sentir lo mismo: la necesidad de moverme, de reinventarme, de ir más allá de mí mismo. Con unos escasos ahorros que tenía empecé a viajar: Villa de Leyva, Machu Pichu, Guatemala, el Amazonas. Inicié una saga de aventuras con un protagonista que está a punto de entrar en la adolescencia, esa época maravillosa en la que uno, muchas veces sin saberlo, está buscando su verdadero rostro. Empecé a publicar esos primeros libros en una editorial independiente con un editor amigo cuyo prestigio era toda una garantía: Ricardo Arango. Ahora he hecho un alto en el camino, he replanteado toda esta saga, la he reestructurado, he escrito dos nuevos volúmenes que serán el verdadero comienzo de la misma, y hemos armado un equipo de trabajo con Marcel Ventura en Editorial Planeta, con Oscar Abril y Alejo Amaya, y me complace mucho anunciar la salida a librerías de este primer libro, Zombies, que es, a partir de hoy, el comienzo de la saga El Mensajero de Agartha.




Llevo tres años viajando sin descanso, buscando, visitando los rincones más increíbles de nuestro continente, entrevistándome con chamanes y brujos que cambiaron por completo mi percepción de la realidad. Qué mal nos han contado nuestro continente. Nos han hecho sentir vergüenza de él, cuando en realidad es todo lo contrario: el territorio más mágico y enigmático que un viajero pueda recorrer.
Cuando Hernán Cortés entró a Tenochtitlán jamás se imaginó una megalópolis de esa envergadura. Las ciudades europeas de la época eran relativamente pequeñas, poblados muchas veces insignificantes. Tenochtitlán tenía alrededor de doscientos mil habitantes muy distintos los unos de los otros: comerciantes, médicos cirujanos, jugadores de pelota, expertos en el tiempo, astrónomos, arquitectos, ingenieros, nigromantes. Muchos de esos conocimientos precolombinos fueron totalmente incomprensibles para los soldados rasos españoles, y siguen siéndolo incluso para nosotros tantos siglos después.
Esa misma sensación de estar viendo algo fuera de serie, algo que ningún arqueólogo ni ningún historiador pueden explicar a cabalidad, la tiene uno cuando está en Teotihuacán, en Tikal, en Sacsayhuamán, en Puma Punku o en Tiahuanaco. América aún no ha sido descubierta. Sigue oculta, velada, en la penumbra.

(Tiahuanaco. Foto: Oscar Abril)


Uno de los objetivos de esta saga es ahondar en nuestro territorio, adentrarse en él, mostrarles a los lectores la increíble maravilla que tenemos cerca y no apreciamos. Estamos rodeados por el misterio y es preciso intentar descifrarlo. Habitamos zonas sagradas, somos portales a otras dimensiones de conciencia, nuestros ancestros mayas, incas o aymaras anticiparon ya todo esto que estamos viviendo ahora. Una realidad deslumbrante se esconde detrás de la imagen que nos han creado de nuestro continente. El Nuevo Mundo es mucho más prodigioso de lo que creíamos. Somos los herederos de una sabiduría que no nos han transmitido, que desconocemos.

Descansa, América, donde quiera que estés.





16 comentarios:

  1. ¡La edición se ve fantástica!
    Siento que aquí, en nuestro país y continente, la imaginación todavía desafía los terrenos de la realidad. Quizás ha conservado una virginidad, pese a todo embate y pronóstico, esperando ser explorada antes de que otros lo hagan por nosotros. El momento es ahora.
    Saludos, Mario.

    -Mauro Vargas.

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    1. Sí, el momento es ahora, qué duda cabe. No podemos dejar que nos sigan avasallando nuestra imaginación. Hay que ir a la conquista de nuevas dimensiones de lo real...
      Saludos, Mauro, MM...

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  2. Hola Mario. ¿Es decir que esta no es la continuación de los cinco libros anteriores de aventuras que publicaste? ¿Esta es como si fuera una nueva saga de aventuras? Saludo

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    1. Este es el verdadero comienzo. Un nuevo libro. Luego viene otro nuevo también: El palacio de los sarcófagos. Y ahí se entronca con Mi extraño viaje al mundo de Shambala, que ahora es el tercer libro de la saga. Y siguen igual. Finalmente, los últimos tres. Son diez volúmenes. Esa es la secuencia...
      Abrazos,
      Mario

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  3. Mario, ¿cuando el libro estaría disponible para la venta? y tengo la misma duda qué Juan Manuel, espero pronto mi respuesta, Un gran saludo de mi parte.
    -Una lectora más.

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    1. Xiomy, en Panamericana está disponible.

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    2. Xiomy, en la respuesta a Juanma te respondo a ti simultáneamente. Y el libro está ya en todas las librerías...
      Saludos, MM.

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    3. Sí, hoy pasé por panamericana, y lo encontré así qué lo compré inmediatamente. Ahora estoy feliz con mi libro, Gracias.

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    4. Me alegra... Que la lectura te arrastre hasta el final... Saludos, MM...

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  4. Buen día, y felicitaciones por este hijo que trae!!!!

    Cuando alguién transita por nuevas rutas corre el riesgo de superarse una vez más, eso les sucede a los disciplinados, me alegro por sumercé, porque sé que sus escritos tendrán cada vez más ese sabor que invita a releer.

    Conozco poco de sus escritos; pero digo, que me parece sublime cuando sumercé deja más espacio para la imaginación del lector sin soltarlo, le conduce pero le permite interactuar y reflexionar. Aunque admiro demasiado su talento para describir, y no sólo lo material, me parece más contundente cuando a esto le añade la fuerza y la composición precisa ( no sé como se llama) para mostrar lo corriente y evidente como algo revelacional. Esto lo ví especialmente en unos fragmentos de Relato de un Asesino que leí por casualidad.

    Ayer decidí conversar con sumercé muy juiciosamente. Por supuesto, la temática será lo que sumercé ya contó en sus escritos. Le confieso que de todo eso sólo he leído Satanás, Scorpio, Shambala, y Una Escalera al Cielo. Pensé en continuar con La Travesía del Vidente. No sé. Supongamos que nos sentamos en una mesa a iniciar la conversación, sumercé del lado de los que escriben y yo aquí. Saludo, buen día apreciado maestro. Por favor, me sugiere por cual de sus escritos inicio hoy...uf!!

    Gracias por escucharme, un abrazo.

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    1. La travesía es perfecto. Espero no defraudarla. Son relatos de aventuras en busca de lo desconocido. Ya me contará qué tal estuvo la conversación... Saludos, MM...

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Que bueno Mario ¡ se pueden adquirir por separado los nuevos volúmenes para quienes ya tenemos la saga inicial ?

    Te copio en este enlace un maravilloso tema , es una celebración a la vida pero sobretodo a tu renovación permanente .

    https://www.youtube.com/watch?v=o8FNeG6lmvE

    Felicitaciones ¡¡

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    1. Sí, la saga publicada por Planeta se inicia con este libro, pero si lo lees te darás cuenta de que la historia es anterior en el tiempo a las otras. Por eso es ahora el primer libro... Gracias por el tema... Saludos, MM...

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  7. Hola Mario.

    Gracias por continuar con las aventuras de Pipe. Gracias por continuar abriendo las mentes de jóvenes lectores a los mundos que existen pero que pocos se atreven a dar por ciertos. Gracias por ser el guía certero a un universo expandido.

    Pablo C.

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    1. Lo que yo más quisiera es ver toda la saga editada ya e ilustrada por Alejo y Oscar. Ese día me iré a Villa de Leyva, donde todo comenzó, y me quedaré viendo el firmamento en medio del desierto durante horas. Le daré gracias a Hermes por haberme permitido llegar hasta el final... Saludos, Pablo, MM...

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