12 oct. 2015

ZETA RETICULI







Una vieja amiga, después de pasar varios años en clínicas de desintoxicación para drogadictos y alcohólicos,  decidió internarse en una granja hippie a cosechar tomates y flores, una especie de comuna donde se turnan los distintos oficios: arar, sembrar, regar, fumigar, cosechar, cocinar, enseñar, etcétera. Son varias familias de hippies que no desean regresar al mundo de las grandes ciudades, de la tecnología y la industrialización. No hay carros y los niños van a una escuela patrocinada y administrada por la misma comuna.
Cuando le preguntaban por esa curiosa decisión, mi amiga respondía que se trataba de una secta cristiana. Era mentira. Decía eso sólo para evitar un sinnúmero de explicaciones que la aburrían. Los integrantes de la granja eran abducidos, personas que tenían contacto con extraterrestres y que aseguraban que esos seres les habían advertido del próximo fin del mundo. Según esos mensajes, nuestro planeta estaba a punto ya de empezar a sufrir cataclismos y desórdenes sociales de gran envergadura que lo conducirían a su propia autodestrucción.
Lo curioso era que estos seres no venían en platillos voladores de otras constelaciones o galaxias, como creían otros seguidores del fenómeno ovni, sino del fondo más remoto del planeta, de una civilización milenaria de individuos provenientes de Zeta Reticuli 1 y Zeta Reticuli 2 que habían decidido quedarse en la Tierra. Cuando estaba cerca una gran catástrofe que arrasó con casi todas las especies de la antigüedad, ellos decidieron descender a las profundidades y continuar con su cultura allá abajo. Sólo muy ocasionalmente salían a la superficie para entablar contacto con algunos elegidos y enviar mensajes de advertencia que podían salvar aún a millones de inocentes.
Las dos puertas de acceso a ese submundo fascinante estaban en México y en Egipto, dos culturas que habían mantenido una estrecha relación con estos seres avanzados que les habían enseñado la astronomía y la arquitectura, entre otras disciplinas. Esas dos conexiones con el inframundo habían sido recorridas ya por varios de los melenudos y barbados hippies de la comuna.
Esas eran (son), a grandes rasgos, las creencias de los compañeros de mi amiga. Una vez al mes armaban un grupo especial y se iban a acampar al desierto, donde ingerían hongos alucinógenos (peyote) para entrar en contacto telepático con sus maestros que, desde lo más profundo de la Tierra, tenían aún la esperanza de evitar que nosotros, los seres humanos, nos extinguiéramos por culpa de nuestras ambiciones más pedestres.
Una mañana entré a la red y busqué datos sobre la secta hippie de abducidos y para mi sorpresa me tropecé un enlace a su página web donde no sólo explicaban en detalle quiénes eran y cuál era el objetivo de su misión, sino que había un registro fotográfico de sus integrantes desempeñando distintas tareas dentro de la granja.
Revisé cada una de las fotos en detalle y, en efecto, en dos de ellas aparecía mi amiga vestida de manera informal, con unos jeans y unas botas de trabajo, el pelo recogido atrás en una cola de caballo y junto a otras mujeres en una especie de bodega o de taller de almacenamiento de semillas. Las dos fotos parecían haber sido tomadas el mismo día porque la indumentaria y el lugar eran iguales. La cara de mi amiga tenía un aire de tranquilidad beatífica envidiable.
En la página web informaban sobre estos seres provenientes de las estrellas Zeta Reticuli, dos cuerpos celestes gemelos ubicados en la constelación de Reticulum, a 39,5 años luz de la Tierra. Eché un vistazo aquí y allá sólo por curiosidad, y me dio la impresión de que eran unos hippies inofensivos cuyas creencias no le hacían daño a nadie.

Cuántas tardes no he sentido una cierta envidia poética al pensar en mi amiga. Mientras nosotros nos debatimos aquí entre realidades espurias y miserables, ella está en contacto con seres y mensajes de otros mundos. Definitivamente no vivimos la realidad que nos toca, sino la que elegimos a partir de nuestra miserable condición humana.

21 comentarios:

  1. Me bajé del tren de las conspiraciones secretas y los extraterrestres cuando comencé a sentir que me era difícil interpretar el mundo que me rodeaba. Sin embargo, recuerdo esa época con cariño: imaginar hombres descendiendo a planetas donde habían vencido a la muerte, villanos que no controlaban planetas sino áreas enteras de la galaxia. Y una humanidad de elegidos cuya característica más importante era la de modular sus emociones. La facilidad con la que pasamos los humanos de la alegría, a la tristeza y visceversa, que según algunos adeptos a estas teorías era lo que nos hacía especiales y nos permitiría evolucionar a estadios de conciencia inimaginables.

    Camino y miro al cielo, estoy seguro existen otras vidas y de seguro nos miran; no obstante, creo que nos contemplan como nosotros estudiamos a las tribus aborígenes en el Amazonas: con fascinación y sin la intención de interactuar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Vicky, como decía Bradbury: lo extraordinario no es algo que sucede afuera, es algo que se lleva dentro.
      Saludos, MM.

      Eliminar
  2. http://www.dailymail.co.uk/news/article-3263714/Destroyed-man-reclaimed-nature-Amazing-images-reveal-exclusion-zone-Fukushima-abandoned-overgrown-wilderness.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué fotos... Extraordinarias... Gracias por compartirlas...
      Saludos, MM...

      Eliminar
  3. Señor Mario Mendoza; ya me había dirigido hacia usted por aquí, le exprese toda mi admiración y creo que con palabras nunca será suficiente.
    En este momento estoy leyendo Apocalipsis y es una historia tan inverosímil, como todas las demás que he tenido la dicha de leer. Me dirigo a usted, porque en esta historia (Apocalipsis) encontré una escena que es contradictoria. Si se dice que Bernando el hermano de Marcos sufre un accidente que lo dejará tetraplejico, porque posteriormente, cuando Marcos va y lo visita al hospital, Bernando puede mover su brazo y ponerlo sobre el pecho de Marcos.
    Con todo el respeto, esto me dejó patidifusa y me gustaría que me aclarará esa duda.
    Muchas gracias.
    Con gran admiración una lectora más de usted; Keidy Laguna.

    ResponderEliminar
  4. Señor Mario Mendoza; ya me había dirigido hacia usted por aquí, le exprese toda mi admiración y creo que con palabras nunca será suficiente.
    En este momento estoy leyendo Apocalipsis y es una historia tan inverosímil, como todas las demás que he tenido la dicha de leer. Me dirigo a usted, porque en esta historia (Apocalipsis) encontré una escena que es contradictoria. Si se dice que Bernando el hermano de Marcos sufre un accidente que lo dejará tetraplejico, porque posteriormente, cuando Marcos va y lo visita al hospital, Bernando puede mover su brazo y ponerlo sobre el pecho de Marcos.
    Con todo el respeto, esto me dejó patidifusa y me gustaría que me aclarará esa duda.
    Muchas gracias.
    Con gran admiración una lectora más de usted; Keidy Laguna.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué manera de leer tan cuidadosa. En los detalles siempre está la clave... La verdad es que alguna vez leí en Oliver Sacks, recientemente fallecido, que ciertas drogas generaban movimientos momentáneos en pacientes tetrapléjicos o catatónicos. También puede tratarse de una fuerte descarga emocional que logra dar un movimiento escaso, pero muy significativo. Algo de esto se muestra en Despertares...
      Saludos, MM.

      Eliminar
  5. Justo lo que necesito, para escapar de tanto cuerdo que vaga por mi mundo y me aloca. Sólo espero que no adoctrinen… porque no termino de entender a los terrícolas como para aventurarme con extraterrestres. No sé por qué me los imagino gelatinosos y fríos, no me atrevo a ofrecerles un abrazo, mi piel no soportaría tanta humedad, y eso que soy un tanto líquida. Y, ¿cómo me contacto con el grupo? ¿Telepáticamente?

    Pero no, aún no puedo. No debo olvidar que tengo dos cachorros que no han aprobado el adiestramiento de sobrevivencia. Ah, es que mi vocación de madre es grande, fácilmente hubiera tenido una decena más de críos; adoptivos, por supuesto. Pero el dinero y otros aderezos de la vida me limitaron.

    Un abrazo, terrícolas y demás.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bradbury, a quien he vuelto a releer recientemente, decía que el verdadero objetivo de la ciencia ficción era la vocación de infinito. Y, de un modo u otro, todos lo tenemos incorporado dentro de nosotros... Saludos, MM...

      Eliminar
    2. Revisé algo de Bradbury, porque me perdí y me perdí mejor. Cuando pueda lo leeré.
      Muchas gracias por las referencias.
      Un abrazo, sumercé.

      Eliminar
  6. http://www.lamega.com.co/el-cartel/audios-especial-paranormal-11-oct-2015-parte-2-140187

    ResponderEliminar
  7. Pregunta.

    Para un personaje que podria o no ser ficticio:

    Es una mujer de unos 33 años. Microbiologa graduada. Alcanzo a ejercer un par de años. Dejo abandonada su carrera profesional para dedicarse a la crianza de los hijos. Un buen dia, hace poco, descubre que el marido tiene un(a) amante. Esta destrozada. No sabe que hacer. ¿lo perdona? ¿se separan? pero, si se separan, ¿quien cuida a los niños (son tres. de 3 años el mayor)? los padres de ella han muerto y la unica familia que le queda es un hermano drogadicto que toca piano en un bar de jazz de mala muerte en la zona de tolerancia y que se gasta lo poco que gana en heroina y vermouth.

    ¿ que sugerencias habria para este ser humano en desgracia ?

    Gracias.

    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen día don Prefijo,

      yo pienso que,
      esta niña es un buen partido: joven, inteligente, con experiencia laboral y profesión definida, con posibilidad de defenderse en diferentes ambientes. El caballero ha de ser adinerado, para asumir solo la carga económica con tres cachorros, dos grandes y tratar de conquistar un tercero. (Pero más barato juntos que separados, es cruel).

      Perdonarlo; por supuesto, porque el perdón sana heridas a quien lo otorga para seguir más liviano. Separarse (romper la relación de pareja) o no, es cuestión de analizar toda la relación. Mejor distantes que torturados. El vínculo permanente está ya establecido, son padres comunes.

      La infidelidad es una crisis de pareja que se debe tratar en pareja, pero el asumir sola la crianza de sus hijos es un error que casada o separada necesita resolver.

      Como sugerencia, pensar seriamente en una vasectomía y un pomeroy.

      Saludos, sumercé.

      Eliminar
    2. Hola Azucena. No. El caballero no es adinerado. Para agravar mas la cosa. Trabaja a destajo en lo que le salga: arreglando duchas, cambiando bombillos, podando el cesped.

      En las epocas de bonanza consigue algun empleo de 3 o 4 meses en la construccion. Sospecho, aunque carezco de elementos probatorios, que incluso ha tomado parte en hurtos pequeños y crimenes de poca monta.

      Y si, ciertamente estan en mora de la vasectomia y el pomeroy.

      Salud.

      Eliminar
    3. Pasa mucho...la infidelidad me refiero. No siempre debe ser razón de divorcio o separación, mientras no haya culpas y recriminaciones, hay parejas que lo manejan bien.
      Lo que sí no pasa muy frecuentemente es encontrarse a un plomero malandro con una bióloga? Pero hay casos. A ver, para mí la mujer como dice Azucena tiene opciones, es más cuestión de encontrar un lugar o una persona que cuiden bien los nenes y tratar de "rehacer" su situación laboral. Hay que empezar de nuevo, no?
      Al podador de césped, infiel, malandro pues parece ser tendría no sólo que hacerse una vasectomía sino asumir sus hijos afectiva y económicamente, aunque el final del mancito me parece un poco siniestro.Cuentenos la coda Prefijo.
      Saludos.

      Eliminar
    4. En esta historia falta un elemento sorpresa que decodifique la escenografía. Por ejemplo: en uno de esos golpes menores y secretos del plomero-albañil-jardinero de repente lo capturan y lo envían a modelar. En la cárcel, gracias a otro preso muy religioso, descubre el poder de la palabra divina y se convierte en predicador. Ahora es un ungido, un elegido, y empieza a fundar una iglesia propia. Ángeles le susurran al oído la nueva misión.
      O, de repente, nuestro protagonista descubre, un día que revisa el celular de la bióloga candorosa y bonachona, que en su vida secreta es una prepago muy cotizada adicta al sado. Sus mensajes en la red dicen: "Sumisa de lindo rostro busca maestro que la castigue". Eso abre una puerta inesperada...
      Saludos, MM.

      Eliminar
    5. Pues la coda es que me da mucha tristeza ver caer a alguien en una sima tan chimba. Haber renunciado a su independencia y a su libertad, regalar panama, si se me permite la analogia, tirarse la vida, si se me permite hablar con franqueza.

      Buscare la manera de sugerirle lo de la prostitucion, aunque por ahora no se me ocurre muy bien como...

      Me queda es la duda, de cuantos puntos de inflexion, cuantos vertices, necesita una vida humana para salir de ese sueño maluco que es la estupidez...

      Mil gracias por sus aportes.

      Eliminar
  8. La historia es increíble y que bueno por tu amiga, como ella, creo que todos quisiéramos en algún momento salir por alguna puerta y escapar de este mundo que se va tornando cada vez más asfixiante. La comuna hippie es bien radical pero no debería ser tan difícil vivir con poco, sencillamente, cocinar en casa, caminar y disfrutar de los parques o la naturaleza cuando se pueda, y claro el elemento clave del que hablas en tu libro "El hijo del carpintero" de la serie juvenil y que me pareció importantísimo; el trabajo con y por la comunidad. Es precisamente en ese trabajo de grupo cuando crecemos, cuando nos ponemos en los zapatos del otro y vemos cómo podemos ayudarle, al final es eso lo que verdaderamente importa.
    Para celebrar la vida Mario, te invito a que visites mi blog, una nueva entrada que espero te guste.
    Abrazos.
    http://acuarelasdeaguaclara.blogspot.com/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bello cruce con Claudia Restrepo. Voy a subirlo ya mismo al Google+ para que los lectores lo visiten... Un abrazo, M...

      Eliminar
  9. Los realistas no cambian el mundo, son los utópicos los que cambian el mundo.. que demoledor golpe para los defensores a ultranza del pragmatismo.

    ResponderEliminar