1 feb. 2016

Descensos





En los primeros días de este 2016 me contacté en Río de Janeiro con una fundación que promocionaba visitas pedagógicas a las favelas de la ciudad. Me pareció clave ingresar, sobre todo, a Rocinha, la más grande y caótica de todas las favelas latinoamericanas, con doscientos cincuenta mil habitantes esparcidos a lo largo de toda la montaña. En sus calles se rodaron escenas de películas famosas como Ciudad de Dios, Colombiana, Hulk y Tropa Élite.
Me sorprendieron sus intrincados laberintos, su potente vida comercial, su vitalidad desmesurada. La gente de la fundación que me conducía me explicaba que abajo, en la vía principal de acceso, siempre había vigías que alertaban cuando ingresaba alguien sospechoso o cuando se acercaban los carros policiales preparando algún operativo de control. Sobra decir que debido a ese complicado dibujo de callejuelas, escalinatas, agujeros, pasadizos y puertas falsas es que la favela es el lugar ideal para esconderse cuando uno es un delincuente o un narco con cuentas pendientes. Es imposible que lo encuentren.
Sin embargo, algo de esa entropía revitalizante la había experimentado ya en algunas barriadas bogotanas o en las comunas de Medellín. Era una lógica que más o menos conocía bien y que incluso había narrado en algunos de mis libros.
La sorpresa llegó cuando me condujeron a otra favela llamada Vila Canoas. Desde afuera, todo era igual. Pero en un momento dado, en una tienda-bar ubicada en una esquina, empezamos a descender por un callejoncito estrecho por el que sólo cabía una persona. Íbamos en fila india. El corredor se iba haciendo cada vez más estrecho y se iba subdividiendo en otros pasadizos que conducían a entradas, puertas y rejas con candados. Descendimos varios metros hasta que la luz del sol desapareció. Dependíamos de los escasos rayos que se filtraban levemente desde ciertas aberturas laterales, de las bombillas de las viviendas y de los televisores encendidos. Al fin salimos a una plazoleta diminuta que conducía a su vez a otros corredores y otros agujeros que se perdían en la oscuridad.





Me quedé petrificado. ¿Qué diablos era eso? ¿Cómo se llamaba ese tipo de construcción subterránea en la que habitaban decenas de familias? ¿Cómo se nombra una realidad desconocida?
La guía me explicó que allí no podían entrar los bomberos en caso de una emergencia, ni los paramédicos con sus camillas, ni mucho menos el camión de la basura. Cada quien dependía por completo de sus vecinos, de su solidaridad, de su habilidad para sacarlo de allí alzado por entre los laberintos en caso de un infarto o un accidente grave.
Hice una ecuación simple: los niños que allí crecen no tienen calles, ni avenidas, ni parques, ni árboles, ni canchas, ni semáforos, ni señalización alguna, ni andenes, ni postes, ni jardines, ni fachadas. Es imposible ni siquiera ubicar una bicicleta en esos agujeros oscuros y húmedos. Quien allí crece y vive veinte o treinta años de su vida no pertenece a la misma especie que los otros, los de los barrios, los antejardines y los columpios. Es como confundir perros con lobos. Quien nació en la guarida insectívora y aprendió desde niño sus lógicas tribales no se parece en nada al que montó en bicicleta, corrió alrededor de parques sembrados de árboles y jugó fútbol en la calle. Está hecho de otra madera, está constituido internamente de otro modo.

¿Cómo se narra lo que no tiene nombre? ¿Cómo se cuenta lo que no se conoce ni se comprende? 



39 comentarios:

  1. Saludo Mario...Bueno hace poco vi de nuevo la ciudad de Dios ...con esta descripción de vidas subterráneas te cuento..No supe por donde más escribirte ...mis muchachos comenzaron a leerte ...Es una comunidad (Colegio Distrital) llena de ideas locas y cabezas con sueños ...y vidas disparatadas ... Queremos tenerte en el Colegio ...se puede ??...Gracias Soy su maestra de lenguaje ...

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    1. Querida Julieta,
      puedes comunicarte con Editorial Planeta, que son los encargados de armar las visitas a colegios. El director de esa sección se llama Iván Hernández, y su correo es: ihernandez@planeta.com.co
      Saludos para ti y para los muchachos,
      Mario

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    2. Gracias ¡¡¡ Por responder ... Ojalá podamos verte pronto

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  2. Maestro, la arquitectura suburbana de la sobrevivencia, del tumulto. Ahí la vida es diferente, como vivir en un videojuego. En este caso lo urbano es milimétrico, un paso, dos pasos, esa puede ser ya la vida. Valiosa experiencia Maestro.

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    1. Sí, es como ingresar en una realidad claustrofóbica que despierta en nosotros otros instintos...
      Saludos, Gus, MM...

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  3. Maestro, le recomiendo una película muy buena se llama Selfless del director Tarsem Singh, es como para integrarla al libro: "La importancia de morir a tiempo", como un posible nuevo síndrome.
    Pd: Recomendadísima, si no le sirve el link puede buscar otro.
    Saludos SR.
    http://verpeliculasnuevas.com/selfless-eternal/

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    1. Genial. La veré este fin de semana. Gracias.
      Saludos, MM...

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  4. una misma realidad pero otra dimensión que la compone. Los sin nombre, los inpredecibles, los nadie.
    Buen inicio del segundo escalón de los 12 del 16.

    Un abrazo Mario.

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    1. Otra dimensión, sí, como quien ingresa en un portal energético y sale a otro universo... Saludos, MM...

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  5. Mario

    Le escribo para saludarlo, hace mucho no lo hago pero en cualquier momento es bueno.

    Este artículo me gustó mucho, especialmente la descripción de las favelas, tendré que hacer un viaje para verlo también.

    Mario, hace falta un nuevo libro suyo, espero que pronto haya uno.

    Fuerte abrazo.

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    1. Sí, lanzo nueva novela ahora en la feria del libro de Bogotá... Ya les contaré... Saludos, MM...

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    2. Excelente noticia! Me alegró el día! Espero la feria hoy más que nunca.

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  6. Ya quiero tener tu nueva novela! Con seguridad será todo un éxito. Espero verte en la feria del libro. Un abrazo!

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    1. Allá nos veremos, claro que sí... Saludos, MM...

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  7. Me encanta la descripción de la entrada, tal como si fuera uno siguiendo esos pasos. Me recuerda de a pocos la narrativa propia de las historias góticas de monstruos que se toman la noche, en pequeños rincones y callejuelas. Pero nada tan complejo, elaborado o impactante como la forma que toma la vida desde la supervivencia... Gracias por compartir.

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    1. Sí, como en los relatos de E.T.A. Hoffmann, por ejemplo... Saludos, MM...

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  8. Hola Mario, soy estudiante de comunicación social de la universidad los libertadores, te cuento que tengo una entrega final pues debíamos escoger a alguien que admiráramos para entrevistar y pues yo te elegí porque me interesa toda la literatura y la entrega en cada uno de tus libros, quisiera poder tener una entrevista con tigo. Muchas gracias

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    1. Cualquier cosa mi correo es
      johannavasquez9720@gmail.com

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    3. Ando muy ocupado ahora, pero podemos hacerla quizás por Skype... Saludos, MM...

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    6. Claro pero ¿cómo podría contactarte en Skype?, o me dices un día que tengas un espacio para atenderme, puede ser en marzo o abril, lo importante es que puedas.
      O si puedes en la feria del libro tambien me sirve.
      Gracias

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    8. Ah, perfecto, durante la feria estaré seguro en los stands de Planeta firmando y podemos sacar algún momento aparte para la entrevista... Saludos, MM...

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  10. saludos estimado mario, viajare a bogota esta semana que viene del 10 al 14, queria saber si es posible tomar un cafe y conversar contigo sobre este articulo y otro tema que ronda en mi cabeza desde hace tiempo " el caribe, su identidad y lo que representa para ti y tu obra" quiero saber si desde la pluralidad caribeña hay un umbral que aporte a la resistencia del proyecto frankenstein. si fuera posible le invito a algo en pozzeto. mi correo es: joscajim@gmail.com

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    1. Ando cerrando novela y me estoy quedando poco en Bogotá, lo siento. Si vienes para la época de la feria nos podemos ver allá alguna tarde y tomarnos un café... Saludos, MM...

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  11. Tremendo! Unas imágenes del Instituto Shertar en Larung Gar; la "faleva" para monjes en el Tíbet donde las casas están como montadas una encima de otra en un valle a 4.000 metros de altura, y donde viven más de 40.000 monjes practicando el budismo son también alucinantes. Me pregunto Mario, estos dos grupos humanos, ¿están en las antípodas de nuestra comprensión? Saludos.

    http://youtu.be/-px3f6UD0zE

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    1. Hay tanto aún por comprender, Alejandra... Gracias por el dato, genial... Abrazos, MM...

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  12. Mario...
    Tengo una admiración por cada uno de sus textos y al igual una perturbación a preguntas que no son respondidas dentro de cada página... Cosas que a mi parecer me han dejado sin aliento y estupefacto a los sucesos narrados..
    Me perturba pensar en hechos como según Paranormal Colombia, un ató de monjas en medio de ksa noche realizando rituales extraños mientras la noche cubre sus actos...
    No se como reaccionar frente el acto de Lady al asesinar con múltiples puñaladas a su amante mientras el éxtasis la consume en medio de sus lágrimas..
    Pensar en el tratamiento brindado por Allan Botkin a los veteranos de guerra, donde llega muerte, la masacre y la desesperación... No sabemos ksa magnitud en que ksa guerra afecta al individuo, vivimos en un mundo de cristal que no ha tocado la maldad del hombre.
    Considerar las visiones de Mister Nadie como un acto escalofriante y perverso dd la tortura que vivieron los aún desaparecidos del Palacio de justicia.
    La última página publicada en el periódico al día siguiente de la masacre de Pozetto, acerca de una niña poseída que desapareció en medio de la neblina Bogotana ¿Aún estará viva? ¿Seguirá poseída?
    El pensar en aquella sociedad reptiliana que libera a su jefe en medio de las cloacas de Bogotá
    Campo Elías en medio de su psiquis ¿Habrá tenido presencias que lo impulsaban a asesinar deliberadamente?
    ¿Todos tendremos un entre que nos impulsa a la muerte, al asesinato o al suicidio?
    Creo que son muchas las interrogantes que me han dejado cada página que leí de tus libros, espero tener ksa posibilidad de algún día poder encontrarme contigo e intentar resolver aquellas dudas y miedos que causa en la literatura.
    Volveré para seguir hablando de ello o quizás corra con la suerte de Felipe Isaza y encontrar seres que hablen en medio de la tierra y me indiquen ej camino para seguir con esta sociedad putrefacta y mal oliente en la que vivimos.
    Mi admiración y deseo de verlo no frena

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    1. Recuerda, Sebastián, que después de publicado el libro el autor pierde por completo la paternidad del mismo. La clave del libro no está en el escritor, sino en el lector. La respuesta a cada una de esas preguntas está, en realidad, dentro de ti. Tu interpretación no es menos válida que la mía.
      En la feria podremos saludarnos, claro que sí.
      Saludos, MM.

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    3. Mario, cero que no era la respuesta que buscaba, pero no siempre se obtiene lo que se busca. Akl menos quisiera saber ¿En qué día estarás en la feria?
      Con aprecio, un fiel lector.

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    4. Claro, pondré la fechas aquí y en el Google+ apenas las defina con la editorial... Saludos, MM...

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  13. Recordado Mario.
    Esas son las experiencias que nunca se olvidan, lugares que te dejan meditando día y noche, que te pone los pelos de punta y hasta pesadillas tendràs.
    Que experiencia Mario.... un abrazo

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  14. Hay peores cosas que Colombia. Saludos Maestro.

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