5 sept. 2016

Black Power





Parece mentira, pero solo hasta hace muy poco, apenas unos cincuenta o sesenta años, hemos venido a poner sobre la mesa pública la discusión sobre los derechos a la igualdad de la raza negra, y por ende de todas las razas. Es increíble que ya existieran grandes movimientos como el Romanticismo, grandes artistas como Picasso o Dalí, grandes escritores como Thomas Mann o Joyce, grandes científicos como Einstein, y que siguieran existiendo baños para blancos y baños para negros, secciones en los buses para blancos y otras para negros, o cafeterías donde las personas de raza negra tenían prohibido entrar.
Lanzamos las bombas atómicas sobre Japón y aún se seguía respetando la supremacía de la raza blanca sobre la negra, algo de no creer. Fue en los años posteriores que esta lucha empezó a extenderse por todos los Estados Unidos hasta convertirse en casi una guerra civil. Derecho a sentarse en cualquier parte, a entrar en cualquier lugar público, a ingresar a la universidad. Se seguía considerando a la raza negra inferior, desagradable, seres humanos de segundo nivel. Increíble tanta ignorancia en un mundo en el que ya existía la teoría de la relatividad y la filosofía de Nietzsche.
Y hoy en día uno le pregunta a la mayoría de las personas y todas aseguran que no son racistas. Pero luego empieza uno a detectar frases, chistes y comportamientos profundamente sospechosos. En teoría todo el mundo es demócrata. En la práctica, de manera inconsciente muchas veces, la enorme mayoría es segregacionista, clasista y racista.
En la excelente película de Spike Lee sobre el líder radical de la emancipación negra, Malcolm X, el protagonista revisa en la cárcel los significados y sinónimos de la palabra blanco (pureza, belleza, limpieza) y los de la palabra negro (suciedad, maldad, inmundicia), y le basta solo ese vistazo al diccionario para entender las raíces profundas e inconscientes del racismo.
Es de no creer que el 1 de octubre de 1962 ingresó el primer estudiante afroamericano, James Meredith, a la universidad de Mississippi. Ese día las autoridades se lo prohibieron y fue necesaria la intervención de uniformados enviados directamente por el presidente Kennedy para que su entrada al campus fuera permitida. Pocos años después, en la famosa Marcha contra el Miedo de 1967, Meredith fue herido de bala y la fotografía que tomó Jack R. Thornell de él baleado y serpenteando por el suelo mientras pedía ayuda le significó el Premio Pulitzer.




Al año siguiente, el 12 de junio de 1963, la estudiante afroamericana Vivian Malone gana su ingreso a la Universidad de Alabama y el Gobernador del estado, George Wallace, se planta a la entrada y enuncia un discurso racista que es hoy en día una vergüenza para su país. Durante los años universitarios de Vivian Malone varias bombas estallaron en las aulas en las que ella tomaba clase y por eso tuvo que ser escoltada por guardias todo el tiempo para evitar más agresiones.




Claro, la Malone reunía en sí misma dos luchas en una sola: la de género y la de raza. Que una negra fuera a la universidad y pudiera obtener un título, mientras millones de esposas blancas permanecían en sus hogares como amas de casa, era demasiado para el eje del racismo norteamericano. Vivian Malone alcanzó a ser doctora en Letras y una sobresaliente luchadora por los derechos civiles.
Fue por ese motivo, por las agresiones permanentes, las golpizas, las desapariciones sistemáticas y el acoso policial que se fundó el movimiento de las Panteras Negras, que abogaba por un derecho a la legítima defensa. Eso desató una guerra bestial contra ellos, que fueron exterminados en muy poco tiempo.




 Después de los asesinatos del reverendo Martin Luther King y de Malcolm X, las dos figuras más visibles del Black Power a nivel mundial, las cosas no mejoraron. En los Olímpicos de 1968 en México, los atletas negros Tommie Smith y John Carlos, ganadores de las medallas de oro y de bronce en la carrera de 200 mts, levantaron los brazos en el podio con el puño cerrado envuelto en un pañuelo negro, símbolo del orgullo que sentían por la lucha del Black Power en su país. El estadio los abucheó, estuvieron a punto de ser expulsados de la Villa Olímpica al día siguiente, y a su regreso sus vidas fueron una auténtica pesadilla atiborrada de amenazas, acoso y abuso permanente.
Uno de los peores casos de montaje y persecución política en contra de los defensores del Black Power lo ha tenido que sufrir el periodista Mumia Abu Jamal, quien fue condenado a muerte por el supuesto asesinato de un policía, y después a cadena perpetua. Desde la cárcel, Abu Jamal emitió durante años un programa radial, escribió artículos y ha seguido luchando por unos derechos que parecen obvios, pero que en la práctica no lo son. Porque después de él vinieron muchos otros nombres de afroamericanos atropellados y asesinados de manera vil y cínica, como Michael Brown o Eric Garner.

Este miércoles 7 de septiembre es un día de acción internacional para exigir un tratamiento médico para Abu Jamal, que se encuentra bastante enfermo en la cárcel. Es inverosímil que toque movilizarse a nivel internacional para pedir algo tan evidente, pero en lugar de ir conquistando cada vez con mayor lucidez los valores tan promulgados de igualdad, fraternidad y solidaridad, lo que parece estar sucediendo es que nos estamos alejando de ellos vertiginosamente.



12 comentarios:

  1. Y treinta años mal contados, mucho antes, Owens. Jesse Owens, la pantera negra del Olympia Stadium en Berlín que voló en la prueba reina frente a un Hitler furioso. Y sin embargo, según este artículo, su vida en USA no fue como lo prometen las películas gringas: http://www.elperiodico.com/es/noticias/dominical/jesse-owens-atleta-ridiculizo-hitler-5026152

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    1. Exactamente... Qué buen recorderis, así es...
      Saludos, MM...

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  2. El colorido es un referente de vida. Los matices dependen de quien contempla, la obra y su autor no bastan.
    El asunto, pienso, es que nos empeñamos en
    que mi vecino vea a través de mis lentes.
    Y, si a esto le mezclamos el tinte de la dominación, tenemos la inconclusa y
    macabra obra del hombre de hoy, ¿de hoy?

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  3. A propósito de un pequeño escrito sobre la paz, que decidí titular los colores de la paz, les pregunté a mis hijos, ¿de qué color es la paz? El mayor, respondió, blanco, porque de ese color es la bandera de los que se rinden. El menor, dijo, no tiene color, pero la podemos pintar de todos los colores.
    Aún me pregunto, ¿por qué no pude impedir que mis hijos fueran a la escuela? Al menos, les dejo preguntar y les pregunto lo más que
    puedo, algo se intenta.

    Abrazos, sumercé.

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  4. Las categorías unen las entrañas y tienden abismos. Orwell, indicaba la profunda paradoja de llamarse civilizado y lanzar bombas a completos desconocidos, que uno no odia y nunca conocerá. El siglo XXI no será el siglo del racismo pero profundas estupideces, como declarar la guerra y en nombre de altísimos ideales usar armas de destrucción masiva, serán el pan de cada día. Debemos ser más escépticos de las categorías, de las palabras que nos separan y como lo enunció de manera metafórica Wilde en su Retrato de Dorian Gray, también debemos dudar de nuestros ideales. Que no nos pase que en la búsqueda desesperada de los Ministerios de Amor, de Paz, de Felicidad y de Verdad, terminemos creando distopías que nieguen tajantemente lo humano.

    Me desvié, suelo dispersarme. Creo que lo que defiendes, es apenas justo y lo que expresas verosímil. Debemos recordar que no hace mucho, la estupidez fue más grande que la alegría. Un post para recordar "Matar a un Ruiseñor" de Harper Lee.

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    1. Sí, quitarse la educación de encima es el primer paso para formarse bien...
      En cuanto a lo otro, el problema que hemos tenido desde siempre es la distancia que hay entre el discurso y los hechos, entre la palabra y la acción...
      Saludos, MM.

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  5. Si en nuestros hogares tuviésemos como pilares fundamentales de formación los valores de la Revolución Francesa, seríamos mucho más sensatos y coherentes, lastimosamente y alejados de esa quimera, nos hemos formado por tradición en nuestros hogares, colegios y universidades como clasistas y segregacionistas inconscientes.

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  6. Viviendo un año en los estados unidos me he dado cuenta que mas verdad no pueden tener las palabras que he leido, un país con un presidente negro no quiere decir que no sea racista, por el contrario es un lugar que ademas de ser estúpidamente consumista, es racista, sexista y clasista, los ideales de hermandad no existen, aquí es la ley de pisar al otro para escalar....cuál es la evolución?

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    1. Me hiciste recordar mi temporada como profesor en Virginia. Para mí fue todo un infierno...
      Saludos, MM...

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    2. Me hiciste recordar mi temporada como profesor en Virginia. Para mí fue todo un infierno...
      Saludos, MM...

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  7. Viviendo un año en los estados unidos me he dado cuenta que mas verdad no pueden tener las palabras que he leido, un país con un presidente negro no quiere decir que no sea racista, por el contrario es un lugar que ademas de ser estúpidamente consumista, es racista, sexista y clasista, los ideales de hermandad no existen, aquí es la ley de pisar al otro para escalar....cuál es la evolución?

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