12 sept. 2016

BRUCE LEE





Desde muy joven me atrajo sobremanera la figura de Bruce Lee, el legendario filósofo de las artes marciales, y su técnica, el Jeet Kune Do, que en realidad era una mezcla de todo, una fusión de formas y destrezas que venían de distintas disciplinas: kung fu, karate, judo, taekwondo. No se practica para uno ser fuerte o veloz, sino que la misma práctica es fuerza y velocidad incorporadas.
Difícil olvidar sus películas, que por entonces veíamos en el cine Trevi, en el Palermo o en el Metro Riviera, adonde acudíamos sus fans con escasos 12 0 13 años a ver al maestro en acción. Ahora que evoco esa época, no sin cierta nostalgia, me doy cuenta de que sus enseñanzas serían claves unos años después, cuando ya estaba estudiando literatura y soñando con empezar a escribir mis primeros textos.
La perfección del guerrero no está en su fortaleza, sino en su dulzura. Alguien preparado a toda hora para defenderse o atacar no tiene encanto alguno. Es más, tarde o temprano nos aburre con sus prevenciones y su agresividad. En cambio, alguien muy fuerte que siempre está sonriente, que tiene buen humor y que se relaciona con los otros basándose en la ternura y la camaradería, eso sí nos asombra y nos genera admiración. Si se observa en detalle a los luchadores de Jeet Kune Do, todos irradian una cierta dicha que se contagia con facilidad.
En los combates Bruce era temible, indestructible. Pero por fuera de ellos era simpático, alegre, hacía bromas durante los rodajes e incluso era un sujeto dulce y cariñoso con todos. Su sonrisa era inconfundible y mostraba a un hombre que, ante todo, disfrutaba de la vida como pocos.
En 1958, en Hong Kong, Bruce ganó un concurso de baile de Cha Cha Cha. Parece mentira, pero la imagen del joven callejero y pendenciero que había mostrado en sus primeras películas contrasta por completo con ésta de bailarín experimentado. Poco después regresaría a San Francisco y, en el barco, se gana la vida dando clases de baile. Sus pies se mueven por el piso con una agilidad sorprendente y sonríe todo el tiempo. Le gusta, lo disfruta.
 En un casting que hizo en 1964, cuando tenía 24 años, le preguntan por algunos personajes del teatro chino, y él los imita con gracia moviéndose como ellos y caminando  de distintas maneras. Más adelante será el famoso Kato, el compañero inseparable de El Avispón Verde, y de nuevo su simpatía y su capacidad para sorprender serán las claves del personaje. No eran sólo su fuerza y su contundencia las que lo convirtieron en un ídolo, era la plenitud que emanaba de él, la frescura que irradiaba.
El Jeet Kune Do no es sólo un asunto de fuerza y velocidad, sino ante todo de potencia interior, cuya manifestación más poderosa es, sin duda, la alegría. No hay que prepararse para combatir a los demás, sino que lo primero que debe hacerse es vencerse a sí mismo, ir más allá de las categorías que se van incorporando como hábitos, derrotar el dolor y las prevenciones, la herencia que recibimos de nuestros padres, la vanidad, el engreimiento, los vicios, las trampas que esconde nuestro carácter. Es posible moldearse, re dibujarse, modificarse una y otra vez como si se estuviera trabajando con arcilla o plastilina. Uno no es el resultado de lo que le toca ser, sino el producto de años de esfuerzo y dedicación.
Por eso los imitadores de Bruce Lee jamás pudieron ni siquiera parecérsele remotamente. Porque se fijaron solo en su talento para las artes marciales, no en su equilibrio mental y espiritual, en su alegría, que era la fuente de su grandeza.




13 comentarios:

  1. Buenas Noches Mario

    Apenas terminé de leer tu escrito, me hiciste acordar una frase de Sun Tzu: "Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla".
    Creo que una de las virtudes de Bruce Lee aparte de las que nombraste era su espontaneidad en sus movimientos, nada era predeterminado, simplemente fluía como solo lo sabía hacer él.

    Natalia

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    1. Qué bella cita. De El Arte de la Guerra. Así es, sin duda... Saludos, Natty, MM...

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  2. Cuando leí esta columna sobre Bruce Lee me acordé del significado de un nombre, el del ‘El indio Harinsavedi’:

    Har=guerrero

    In=adentro

    Sa=sabiduría

    Ve=verdad de Dios

    Bruce Lee, tiene respuestas asombrosas en entrevistas que hay en youtube, pero me agrada leer esta columna, a veces siento que Mario Mendoza es ese Chamán que me guía y me relaciona con buenos espíritus. Acá dejo también a Harín, un Bruce Lee de la música.

    Gracias maestro Mario Mendoza, para mi, Dios está en la literatura.

    http://www.caracoltv.com/a-otro-nivel/el-indio-harin-casi-hace-llorar-silvestre-dangond-con-su-voz-y-humildad

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    1. Un profesor que tuve solía decir: en la literatura está siempre la verdad... Saludos, MM...

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  3. Siempre he sentido admiración por la filosofía oriental y sus artes marciales. Bruce Lee fue uno de los grandes y si uno quiere comprenderlo mejor, es necesario ver las películas sobre Ip Man, quien fue su maestro en la juventud.
    Saludos

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    1. Claro, de alguna manera muchas películas sobre artes marciales le rinden homenaje al viejo Ip Man. Así es... Saludos, MM...

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  4. es verdad solo entrenamos para ser bellos por fuera pero la grandeza de un ser humano esta en su interior el yoga me ha enseñado cosas que nadie me las hubiera dicho la fortaleza espiritual y mental hace de los seres humanos personas con caracteres fuerte y disciplinados lastima que muriera tan joven y de repente pero dicen que los genios DIOS pronto los necesita ojala mario tu si sigas viviendo por mas tiempo para seguir contagiandonos de tu sabiduria y humildad mario que dia estaras en medellin te espero con ansias. saludos vivi

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    1. Estaré este viernes en la tarde en un conversatorio y el sábado presento La melancolía de los feos, también en las horas de la tarde en la Fiesta del Libro... Saludos, MM...

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  5. Hola Mario, disculpa que te contacte por este medio, pero creo que es el más eficaz. Soy estudiante de Comunicación social y de Literatura en la Universidad Javeriana. Para una clase llamada "Crónica" debo hacer un perfil y quiero hacerlo sobre ti. Para ello necesitaría entrevistarte (charlar un rato).
    Si puedes ayudarme estaría infinitamente agradecido.

    Saludos.

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    1. Estoy en Medellín, Juan, en la feria del libro, y regreso hasta la próxima semana. El viernes 23 voy a estar en el Fondo de Cultura Económica, en el Centro García Márquez, en las horas de la tarde: 5:30. Si quieres ahí podemos robarnos unos minutos... Saludos, MM...

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  6. ¡Hola Mario! Tambien pensaba hablarte para algo parecido a lo que quiere hacer Juan. Es mas de saber un poco mas de usted. Pero tambien me dijeron que estaria presentandose en la Universidad de los Andes este mes, solo no me confirmaron la fecha exacta ¿Es eso cierto? Si no, pues creo que yo tambien podria estar por alli ese dia. Quedo atenta. Gracias! :)

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    1. Lo de Los Andes es falso, Maira. Y si quieres ir ese día a la librería, bienvenida, claro que sí... Saludos, MM...

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