24 oct. 2016

Esos sueños de partir





Como lo dije en una columna anterior, lo más doloroso de las últimas semanas ha sido tener que enfrentar el hecho de que solo el 20% del electorado salimos a votar por el SÍ en un acto de confianza y de perdón que nos merecíamos a nosotros mismos. El 60% de los votantes acreditados se quedó en sus casas viendo televisión o durmiendo. No puede ser que después de todos los secuestros, las bombas, los mutilados y los muertos en combate a uno le importe un cuerno el destino de su país. Tanta indolencia indica un clima muy patológico al interior de nuestra sociedad.
Y hay un 20% que votó por el NO por distintos motivos y razones. Algunos tienen argumentos válidos, no lo vamos a negar, críticas que valía la pena tenerlas en cuenta. Muchos de esos votantes están hoy arrepentidos porque saben que estamos a punto de incendiar de nuevo la nación en una guerra fraticida de dimensiones descomunales. Descubrieron tarde que sus críticas y resquemores fueron utilizados para engranar una maquinaria secreta y macabra que desea volver a ensangrentar nuestro territorio.
Otra gran mayoría fue manipulada de la manera más rastrera y penosa, engañada, timada. Eso demuestra hasta qué punto es fácil en nuestro país utilizar el odio como arma política. Y quizás por eso mismo es que he venido a entender tarde por qué varias generaciones de jóvenes se quieren ir del país. Están hastiados, al límite de sí mismos, agotados de tener que vivir entre tanta maledicencia y tanto desprecio. Siempre he sido partidario de vivir aquí, de trabajar aquí, de luchar con las herramientas que tenemos a nuestro alcance para construir una sociedad mejor, más justa. Pero empiezo a comprender esas ganas de partir, de vivir en medio de sociedades más sanas y menos turbias a nivel interior.
Creímos que habíamos avanzado aunque fuera unos cuantos centímetros. No, fue una ilusión. La verdad es que solo dos de diez personas salimos a votar por el SÍ. Y no hay cómo explicarle a la comunidad internacional ese comportamiento, a los expertos, a los intelectuales, a los periodistas de otros países. Perdimos una oportunidad invaluable de convertirnos en un modelo a seguir. Preferimos seguir construyendo fábricas de bombas (como la que está en Sogamoso), que invertir en universidad pública gratis, en becas y en doctorados en el extranjero. No puede ser que un pueblo prefiera comprar fusiles y helicópteros de combate que libros, lápices, cuadernos y computadores. Si el proceso se va al traste no habrá cómo sacar el dinero de la guerra para pasarlo a educación y cultura. Y todos los países que pensaban apoyarnos invirtiendo en nosotros darán un paso a un lado y preferirán invertir en cualquier otra parte. Es de no creer lo que hicimos.
No nos vendría mal hacer un ajuste de cuentas con nosotros mismos como sociedad, revisarnos, examinarnos a fondo y decirnos la verdad frente al espejo. Quizás tengamos que empezar a reconocer que en el plano consciente decimos estar muy bien, y que en el inconsciente colectivo estamos bastante mal, dañados, enfermos, necesitados con urgencia de una terapia. Porque ese malestar que no queremos reconocer es el que nos va a impedir realizar una vida próspera y fructífera en el futuro.

Cómo pesa a veces estar aquí. No por falta de amor ni de compromiso, sino por físico cansancio.Y entonces uno entiende por qué personajes tan ilustres como Fernando Botero, García Márquez, Fernando Vallejo o Álvaro Mutis decidieron irse y escribir, o pintar, o esculpir lejos de ese ochenta por ciento tan aficionado al odio y a ver televisión mientras matan a otros.

56 comentarios:

  1. Así es Maestro, duele este país en las entrañas. Dan ganas de irse lejos y hacer toldo el otra parte. Usted lo dice muy bien al referirse a irnos a sociedades más sanas y equilibradas, ya que claramente Colombia, como sociedad, no lo somos. También me duele que hayamos perdido esa oportunidad de oro para cambiar el rumbo de la historia. No lo hicimos, qué le vamos a hacer. País de mierda.

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  2. Duele lo que no podemos cambiar la conciencia de los otros, cuanta sangre o cuantas violaciones mas a los derechos humanos, para decidir hacer algo por nuestro hermano el que esta hay al lado nuestro. Es muy triste saber que no nos espera nada bueno y seguro vamos en caida libra hacia un precipicio labrado por todos nosotros los colombianos. Tu fiel seguidora gracias por tanto por hacerme recordar lo que he olvidado.

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  3. Sí, es doloroso y muy agotador vivir en un país donde ocurren cosas así. Sin embargo me hace pensar en la actitud contraria ... en seguir defendiendo esas causas que parecen tener todo en contra; por eso el mismo Fernando Vallejo no se cansa de llamarnos la atención una y otra vez sobre nuestro trato inmoral con los animales aunque él mismo reconozca que es una causa perdida pero que son las causas que precisamente prefiere; recuerdo también la incansable determinación de la congresista Claudia Lopez el día del plebiscito y escucharle esta frase a pesar del resultado: "aquí seguiremos hasta donde nos den las piernas, la vida, la energía"; y también recuerdo la carta abierta que Pablo Montoya le escribió a la entonces ministra de educación Gina Parody en donde cierra diciéndole: "Es crucial continuar en la pelea por una digna civilidad. Y en esta lucha, le pido el favor que no dé marcha atrás". Y cuál es esa cita Mario que recuerdas de la novela de Carlos Fuentes ... "aquí nos tocó, qué le vamos a hacer". Pues eso mismo es lo que vamos a hacer, seguir resistiendo, sin dar marcha atrás.

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  4. Tarde o temprano llegan esos deseos de huir, pero siempre aparecen algunos detalles que invitan a quedarse o, al menos, aguantar un poco más. Quizá para unos sea el anhelo de comenzar a ver un cambio. Mis esperanzas en ver eso son nulas, pero me dejo anclar por asuntos más importantes que conforman mi universo personal: familiares, amigos, la librería que frecuento, las conversaciones, y uno que otro momento que sería imposible hallar en otro lugar. Puede que huir lejos sea la solución, pero también está la de resguardarse en ese rincón oculto e íntimo, lleno de las cosas que nos gustan y agazaparnos ahí, como cuando uno, de pequeño, tendía una cobija y armaba una tienda imprivisada, llena de nuestros juguetes favoritos.
    A veces, más que huir, prefiero esperar el momento de una crisis definitiva, que ponga a prueba la capacidad de resistencia de aquellos que ahora valoran la guerra. Ver e caos desde la ventana y, por qué no, lanzarme a ser uno de los pocos que sobreviva a un colapso que purgue los males de este pueblo.
    No sé si leíste, Mario, esa noticia en la que advertían a Obama de una inminente tormenta solar que afectaría al coninente entero. Recordé de inmediato la parte de tu libro en la que se menciona aquella predicción. Más que temer, anhelo que llegue ese momento. Sería la prueba definitiva para este país que, por las buenas, no desea lograr nada.
    Saludos, Mario.

    -Mauro Vargas.

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  5. Es cierto, por doquier pulula una sociedad enferma, sedienta de venganza, pero de otro lado, lo más aberrante es la postura cómoda de no tomar parte, aunque también puede ser la desesperanza y el cansancio de protestar y no percibir ni siquiera un difuso eco del descontento que sentimos frente a la desquicia en la que está inmerso nuestro país, por ello insisto que es preciso iniciar un viaje hacia el interior de sí mismos, como lo hacen la mayoría de sus personajes, con el propósito de buscar primero la sanación personal antes que la colectiva.

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  6. Estoy de acuerdo con todos ustedes. Lo que me pregunto ahora es hasta qué punto la educación puede cambiar esto. Me explico: cuando uno tiene un paciente con algún tipo de trastorno o de enfermedad, por ejemplo un depresivo o un alcohólico, ¿de qué sirve enviarlo a hacer una maestría o un doctorado al extranjero? Esa información entra al córtex y al neocórtex, cuando el tipo en realidad está enfermo a un nivel más profundo. Tarde o temprano hará agua y su vida caerá en un agujero negro. Lo que necesita no es información intelectual, racional, sino sanarse en lo profundo de sí mismo, en el cerebro límbico. ¿Hasta qué punto la educación puede transformar a una sociedad que está herida y lesionada en el inconsciente colectivo? Fíjense la lección que nos dio Bojayá y el Chocó, en donde la tasa de educación, de lectura y escritura, es mínima. Y miren el descalabro de Antioquia, en donde se ha invertido en educación buena parte del presupuesto del departamento y de Medellín. ¿No estará esta sociedad necesitando una transformación a un nivel mucho más hondo de lo que hasta ahora hemos imaginado?
    Saludos para todos, MM.

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    1. Acabo de leer 'La locura de nuestro tiempo' y termino con una pregunta muy similar a la tuya, porque soy educador: ¿Qué le cabe esperar a la educación si en cada persona me encuentro no a un sujeto, sino a una legión?
      PD: Lamento mucho que hayas tenido que cerrar Google+. Hace una semana yo cerré Facebook como medida de prevención y aún así creo que podríamos resistir. Un abrazo y una nueva pregunta: ¿Paso a seguir luego de Satanás, Colombia paranormal, Apocalipsis y La locura de nuestro tiempo?

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    2. Si La locura de nuestro tiempo te gustó, hay una segunda parte que se llama La importancia de morir a tiempo. Èchale un vistazo.
      Saludos, MM.

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  7. Cuando la gente aqui en Virginia me ve como latina y les digo que soy de Colombia ya no me dicen "Pablo Escobar" si no "haaaaa!!! El pais donde la gente no vota y si vota lo hace mal"... Que decir ante eso??...algunos me preguntan y por qué estas aquí?, yo con seguridad les digo, que por tranquilidad, no vine por el sueño americano de muchos, vine para poder caminar tranquila sin el temor a ser robada, para poder respirar y dejar atras el odio y la frustracion diaria de vivir en un sistema corrupto. Es triste dejar a la familia y a quienes te importan solo por ganar paz interna y propia, como muchos artistas cansados de vivir en una Colombia llena de odio, hoy yo estoy aquí por lo mismo. El problema no es educación de unos cuantos, es que nos educan creyendonos superiores a los demás y que lejos estamos, ya que no somos nadie, un cartón profesional o miles de maestrias no enseñan como ser buen ser humano y vivir sin odio....

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  8. El ejemplo perfecto de una educación que no hace mejores personas es el proyecto nazi. En la sociedad más refinada y culta de Europa se gestó la famosa solución final. Los campos de exterminio no fueron construidos por salvajes ignorantes, sino por universitarios y doctores a los cuales les gustaba la ópera y la filosofía.
    Saludos, MM.

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  9. Hola, Mario: Queremos invitarlo al primer festival del Libro en Neiva. Cómo lo contactamos ? Gracias.

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    1. Me deja un correo, Marcos, y yo le escribo con gusto. El problema es tiempo porque ando en gira con la última novela, pero hablamos... Saludos, MM...

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  10. Y con los modelos de educación en los que estamos inmersos, que no han evolucionado en años, ¿qué podemos esperar? Ya se ha visto que la educación por la que seguramente todos pasamos es inútil. Está obsoleta.

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    1. Por supuesto. Es increíble que aún exista esa cosa que se llama Comportamiento y Salud. En varios colegios aplican la censura sobre ciertos libros como si fuera lo más común del mundo. Y enseñan para memorizar y después recitar. Siguen creyendo que ser inteligente es ser bueno en razonamiento abstracto. En fin... En buena parte esa educación es responsable de todo este descalabro...
      Saludos, MM...

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  11. Mario, mi correo es marcosfabian72@gmail.com Ojalá pueda acompañarnos. Podemos presentar la Melancolía de los Feos en Neiva. El festival se realizará del 26 al 28 de Noviembre.

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  12. Maestro una consulta por favor me podría recomendar un libro acerca del apego a las cosas.
    La Educación lastimosamente es un negocio en Colombia donde se esta castrando a los estudiantes en sus sueños. Yo creo que la educación es una fuerza creadora muy poderosa de cambio como la lectura. Un abrazo y mi mayor admiración. Leer es resistir

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    1. Cualquiera de los libros del maestro Densho Quintero. Tiene tres. Saludos, MM.

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    2. Cualquiera de los libros del maestro Densho Quintero. Tiene tres. Saludos, MM.

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  13. https://www.youtube.com/watch?v=SuXlZ5PHK9I

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    1. Qué bueno... Gracias por compartirlo... Saludos, MM...

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  14. No comprometerse tambien es comprometerse pero de un modo mas indigno como dice feinmann. Recuerdo sus personajes marcos, esteban, Rafael, Simón, Samuel sotomayor, con un final trágico siempre locos siempre en contra, a sinisterra hasta se lo comen las ratas, a rivas se lo traga el mar, pero todos sabían que a la final nada terminaría bien. Decidieron morir con el cuchillo entre sus dientes como el cuento de London.

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    1. https://youtu.be/HwDr7ff5GD4
      Mario debes ver esto.

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    2. https://youtu.be/HwDr7ff5GD4
      Mario debes ver esto.

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    3. Se ve genial. TPM, claro, ya era hora de que alguien hiciera una buena película al respecto. Gracias por compartirlo... Saludos, MM...

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  15. En las crisis se conocen los valientes, partir es de cobardes.

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    1. Es cierto, los que resistimos y cambiamos el país con pequeñas cosas cada día somos los que en algún momento tendremos el gusto de tener el país que todos deseamos
      Saludos Juan S Forero

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    2. Muy respetable la opinión de ustedes...
      Saludos, MM...

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  16. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  17. No recuerdo haber leído un libro con tanta mesura, Paranormal Colombia es un libro para leer con la sed propia de alguien atrapado por un libro, pero saboreando cada palabra gota a gota antes de digerirla, y este proceso lento ha hecho que recuerde el tarzan colombiano mientras leo un titular de El Tiempo anunciando su muerte, seguramente Mario M. fue uno de los últimos en saludarlo, en entender tanto el exilio como para incluirlo en su libro
    Saludos

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    1. Vi la noticia también hoy. No tenía ni idea que existía este tipo. Una historia genial, sin duda, que nos recuerda a Manuel viviendo en su árbol en la frontera con Venezuela... Saludos, MM...

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  18. Mario, con todo el respeto y a mi forma de ver usted también me parece uno de esos intelectuales como García Marques o Botero. mi pregunta es ¿usted también se va a ir?

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    1. Después de las hackeadas, de llamadas raras y de una persecución sin tregua en internet, he soñado con la idea, por supuesto. El problema es que mi compromiso con este país, y mi amor por su gente, es muy alto...
      Saludos, Dago, MM...

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    2. Mario yo no soy nadie para juzgarlo o llegar a decirle que no se valla, yo lo entiendo, además se de las persecuciones y ataques que han hecho en su contra, pero si se va, por favor no se valla sin despedirse, fue muy duro saber que hoy estuvo cerca de mi barrio en el Colegio Tomas Cipriano de Mosquera. Pude a verme despedido hay en ese momento, pero bueno los lamentos quedan en el pasado. Recuerde, no se valla sin despedirse y si se va, tranquilo, quedaremos muchos con sus ideales y con lo más importante leyendo sus libros.

      Saludos Dagoberto Dávila, fiel lector de usted a pesar de las persecuciones. Aquí en los barrios populares hay gente que lo sigue apoyando, en esa Bogotá que tanto habla en sus libros y la describe como la mejor del mundo, algo que para mí es verdad, es la mejor...

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    3. Claro, había olvidado que vives en Engativá. Ayer estuve trabajando duro por esa zona, sí señor.
      Creo que muy pronto la marea bajará y espero que todo regrese a la normalidad.
      Saludos, MM.

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  19. Me parece un poco cobarde alguien que si tiene la posibilidad de cambiar este país de guerrilla y de paramilitares,donde en realidad hacen más daño en la casa,en el Colegio,en la vida diaria que los paramilitares o la guerrilla, en las ciudades no nos roba un paramilitar, nos roba un hombre que por una razón u otra se apartó de la sociedad, de el lado bonito, de el lado por el que pasan los buses turísticos,nos roba una persona que fue masacrada por una sociedad elitista,moralista e hipócrita y la inseguridad es algo increíble en este país(lo cual dice mucho de la sociedad que los ha apartado) , es decir las cosas malas del país no surgieron como surgió el hombre en el génesis,no, la inseguridad,la ignorancia, la hipocresia son cosas que cada día florecen más en nuestro pus, y si uno, primero que todo, quiere y puede cambiar el país desde su propio ejemplo y enseñanza para los demás me parece cobarde criticarlo y salir huyendo de el para buscar "tranquilidad"junto a los gringos,esperando algún día pasar desapercibido, esperando que algún día nadie sepa que viene de ese país en conflicto,eso es cobarde,lo que nos falta es amor a la patria, amor a esta tierra en la que hemos vivido y la que es fuente de inspiración de los escritores,poetas,pintores y artistas colombianos,queramos nos un poquito y cambiemos el país, no huyamos de el por qué, "cuando el barco se hunde las primeras en salir corriendo son las ratas".
    Saludos,Juan S Forero

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    1. Según, Juan... García Márquez salió para salvar su vida y la de sus hijos. Y si no lo hubiera hecho jamás nos hubiéramos ganado el Nobel con su obra. Jaime Garzón no quiso irse y lo mataron. Cada historia es diferente y hay que analizarla con cuidado... Saludos, MM...

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    2. Tienes la razón,aunque creo que siempre voy a preferir morir en mi tierra que irme de ella.
      Saludos Juan S Forero

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    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    4. Hasta el momento a mí me sucede lo mismo... Saludos, MM...

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  20. Hola , acabo de leer la importancia de morir a tiempo y estoy en la mitad de Paranormal Colombia, confieso que te descubrí tarde, no entiendo cómo, pero me gusto y mucho, de pronto esta resaca post plebiscito que todavía tenemos sea una de las peripecias del camino.
    Qué bueno encontrar este blog, leo cada historia de los libros y busco en internet algo al respecto, y que sorpresas, Llegue hasta aquí , gracias por esto.

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    1. Si te gustó La locura de nuestro tiempo quizás te guste la segunda parte de ese libro: La importancia de morir a tiempo.
      La peripecia, claro. Gracias por el recorderis.
      Saludos, MM.

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    2. Leeré la locura de nuestro tiempo pues

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  21. He partido cientos de veces, regreso para darme cuenta que solo dí una vuelta entorno de mí misma. No se va tan lejos, se llevan cargas, a veces de ilusiones con sabor a lo
    vivido.
    Un abrazote, ote, abrazo te.
    Sumerce.

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    1. Me hiciste recordar el famoso poema de Kavafis,
      La Ciudad.


      Dices: “Iré a otra tierra, hacia otro mar
      y una ciudad mejor con certeza hallaré.
      Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
      Y muere mi corazón
      lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
      Donde vuelvo los ojos sólo veo
      las oscuras ruinas de mi vida
      y los muchos años que aquí pasé o destruí”.

      No hallarás otra tierra ni otro mar.
      La ciudad irá en ti siempre. Volverás
      a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
      en la misma casa encanecerás.
      Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-
      ni caminos ni barco para ti.
      La vida que aquí perdiste
      la has destruido en toda la tierra.

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    2. Voy. Como un último intento suicida por vivir. Regreso. Gotas de muerte caen de mi frente. Y aún existo. Soy

      Comprendera, sumerce, mi tristeza, mi
      dolor: su ausencia. Un gran amor partió. En su honor, me llamo me nombro:
      Esperanza.
      Pienso que las dos me ofrecen cada día una sonrisa y un abrazo , claro un
      abrazo nunca puede faltar .

      Y hablando de lo que sí se debe hablar
      aquí , lindo poema.

      Un abrazo lleno de vida y esperanza, sumerce .

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    3. ...y después de muchos años de ausencia, al retorno, quizás entenderemos lo que significó haberse marchado y lo que significan "las Itacas".
      Quienes se van no siempre son cobardes o valientes, y cada vida es diferente, como bien lo dices Mario. UN saludo y bello texto como siempre.
      Aleja

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  22. Yuri Buenaventura dijo en una entrevista que en una conversación con un político, él (Yuri), mencionó la frase "nuestra nación", y aquel mandatario le dijo: "Nación? Defina el término nación. Ustedes no son una nación, ustedes no van para el mismo sitio juntos. Una nación, es una masa de gente que decide ir hacia un mismo sitio, unidos...."

    Si somos una nación en construcción, desde donde estemos, somos un granito que va nutriendo el proceso. Es una responsabilidad que nos llevamos y que seguiremos dándole forma desde cualquier lugar. Muchos de los que viven fuera del país hacen esa tarea constructiva con paciencia y con mucha nostalgia... pero con todo el AMOR.

    Saludos, Mario.

    Melissa Obando





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    1. Bien dicho. Cada quien, desde donde puede y como puede, va aportando lo que le corresponde.
      Saludos, MM.

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  23. El poema Itaca, citado aquí arriba por mi amiga Alejandra:
    Saludos, MM.

    Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
    desea que sea largo el camino,
    lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
    A los Lestrigones y a los Cíclopes,
    al enojado Poseidón no temas,
    tales en tu camino nunca encontrarás,
    si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
    emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
    A los Lestrigones y a los Cíclopes,
    al fiero Poseidón no encontrarás,
    si no los llevas dentro de tu alma,
    si tu alma no los coloca ante ti.

    Desea que sea largo el camino.
    Que sean muchas las mañanas estivales
    en que con qué alegría, con qué gozo
    arribes a puertos nunca antes vistos,
    deténte en los emporios fenicios,
    y adquiere mercancías preciosas,
    nácares y corales, ámbar y ébano,
    y perfumes sensuales de todo tipo,
    cuántos más perfumes sensuales puedas,
    ve a ciudades de Egipto, a muchas,
    aprende y aprende de los instruidos.

    Ten siempre en tu mente a Ítaca.
    La llegada allí es tu destino.
    Pero no apresures tu viaje en absoluto.
    Mejor que dure muchos años,
    y ya anciano recales en la isla,
    rico con cuanto ganaste en el camino,
    sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

    Ítaca te dio el bello viaje.
    Sin ella no habrías emprendido el camino.
    Pero no tiene más que darte.

    Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
    Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
    comprenderás ya qué significan las Ítacas.

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  24. Buen Día Mario.

    Esta es la primera vez que escribo desde el momento en que he empezado a leer tu obra (ya llevo varios libros) y la verdad es que no soy muy bueno en la escritura pero voy a intentarlo:

    Respecto al tema, creo que hace un mes sufri una desilución inmensa al conocer los resultados del plebiscito, y no dolor de patria (pues reuso este concepto) si no por dolor de humanidad. Me parecio increible que los que salimos a decidir, eligieramos el rencor y el odio. Fue ese mismo día en el que tome la decisión de que el viaje que estoy planeando realizar sea, ya no de visita, si no de quedada en otro pais. Creo que es hora de cambiar el ambiente violento en el que he vivido durante estos años de existencia, intentar ver el pais desde afuera para saber si asi quizas logro entenderlo.

    Segundo, quería agradecerle por que su obra me ha enseñado a reconocerme como persona, en especial debo agradecerle una historia , en Una escalera al cielo, que resulto el golpe definitivo en este proceso de reconocimiento propio que llevo. La historia del muchacho que reconoce en su compañero, enmarihuanado, la persona que no desea ser(el tipico "triunfador-alguien-en-lavida" como lo llamo yo) y que por el encontrario luego de todo el cuento logra dar respuesta a algo que lo inquieta: Yo solo deseo ser yo mismo. No sabe el BOM que ese final tuvo en mi, me senti totalmente identificado, puesto que por enciam de esta sociedad, que indirectamente hace que te estes comparando con los demas y te hace sentir fracasado, el reconocerme como un ser humano( que solo pretende disfrutar al maximo su limitada existencia) sea el punto final de una entrevista consigo mismo.

    Por cierto: ¡ Buda Blues va del putas !

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  25. Hay que acudir a distintos puntos de vista y estrategias para poder entender esta complejidad, sí.
    Me alegra que mis libros te hayan servido de espejo.
    Saludos, MM.

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  26. Hola Mario.

    Me gustaría que me recomendaras bibliografía que hable sobre La melancolía... quiero investigar ese paso de la melancolía del Renacimiento a la meoancolía del Romanticismo y sobre todo esa ausencia o eliminación de esta en nuestros tiempos y la continua confusión o reemplazo con la depresión. Fue algo que me llamó mucho la atención en tu libro y quisiera hacer un trabajo de una asignatura precisamente en este aspecto. Como sé que eliminaste las cuentas relacionadas con google+ te doy de nuevo mis correos para seguir en contacto: filoeccehomo@gmail.com y filo_eccehomo@hotmail.com. Ahora uso más el primero. Abrazos mil.
    M.

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  28. Claro que sí, Viviana, te mando algunas referencias a tu correo. Abrazos, MM.

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  29. Mario, comparto su punto de vista y también considero, como mencionan algunos más arriba, que es de valientes quedarse en el país y trabajar por hacerlo mejor cada día, pero (como leí hace poco en otro blog) en Colombia estamos como en un sandwich: algunos de los estratos más altos ganan plata por doquier e incluso los políticos se quedan con nuestros impuestos facilísimo, mientras que algunos de estratos bajos y medios se dedican a robarnos de frente y a desocuparnos el apartamento. Los que trabajamos honradamente y queremos un país mejor somos los del medio el queso y el jamón que le da sabor al emparedado.
    Viéndolo así, por más ganas que den de mejorar al país, no hay cómo ni cuándo, no siento que tenga una buena calidad de vida aquí bajo estas condiciones y por eso me iré del país apenas consiga algo estable en Alemania, Canadá o algún país en donde el nivel de vida sí vaya de acuerdo con la mentalidad de todos los estratos (no como aquí, que le damos la espalda a los afectados por la guerra).

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    1. Cada proceso es individual, muy propio, y no aplica para otros. Tienes toda la razón: si sientes que debes partir, hazlo. Ahora, no olvides lo del Brexit, lo de Erdogan en Turquía y el desastre de Trump ayer. Afuera las cosas no están mejor.
      Saludos, MM.

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