22 mar. 2017

Jason Gutiérrez





http://m.eltiempo.com/deportes/otros-deportes/perfil-del-atleta-colombiano-jason-gutierrez-66542

Mis lectores, que son de no creer. Un exceso de ego lo hace a uno fuerte, sí, pero también muy vulnerable. Una ausencia de ego lo hace a uno indestructible.
Un abrazo para él, que nos representa a todos,
MM.

19 mar. 2017

La Dama de Negro Colombia





Un gran trabajo que no hay que perderse. El gótico en toda su fuerza.

Saludos, MM.

Biblioteca Pública La Victoria







Con los lectores del Café Literario de la Biblioteca Pública de La Victoria. Hablamos un poco de todo y pasamos un rato muy ameno.
Saludos, MM.

13 mar. 2017

Adiós a la solidaridad





Las buenas intenciones de la modernidad occidental llegaron hasta el siglo XX. Ahí se encendieron las alarmas, pero no fue posible frenar, detener la explosión demográfica. Todos esos sueños eran posibles con máximo cinco mil millones de personas en el planeta. El problema fue que alcanzamos muy rápido la cifra de seis mil millones y ya cruzamos la de los siete mil millones. El año pasado hablé en varias de mis columnas del punto de no retorno, y, en efecto, acabamos de pasar ese punto y ya no hay nada que hacer. El caos lo iremos viendo poco a poco.
Cuando uno mete una determinada población de animales en un espacio cerrado, es posible que convivan y que inventen dinámicas de supervivencia. Pero si yo sobresaturo el sistema de inmediato los individuos de esa población empiezan a atacarse los unos a los otros. Eso es muy claro en las prisiones. La sobrepoblación genera cada vez más violencia.
Lo mismo estamos viendo en el planeta entero: va a empezar la reversibilidad de todos esos valores que se promulgaron con tanto entusiasmo. Adiós a la hermandad y la fraternidad. Lo que vamos a ver es la ley de todos contra todos.
Modificamos el clima, abusamos de los recursos no renovables, nos reprodujimos a una velocidad enfermiza, masacramos a las otras especies. Nos creímos semidioses con derecho a hacer lo que se nos diera la gana. Ahora vamos a empezar a sentir rechazo, asco de nosotros mismos.
Eso se nota con claridad en las políticas de Trump en contra de los inmigrantes, el fastidio declarado abiertamente hacia los visitantes de ciertos países tercermundistas. Muchos de ellos ya están atrincherados en casas de amigos o familiares con miedo de salir a la calle para no ser capturados por las autoridades de inmigración.
Se nota en el Brexit y en el fin de ese sueño de la Modernidad que se llamó Europa. Los candidatos de la derecha como Marine Le Pen en Francia, Frauke Petry en Alemania, Timo Soini en Finlandia o Norbert Hofer en Austria van ganando cada vez más electorado. Su discurso es muy claro: identidad, xenofobia, islamofobia, antisemitismo. Se trata de afirmar el discurso nacionalista y de atacar los valores de la igualdad de derechos de los inmigrantes y de colectividades minoritarias como la comunidad LGBTI. Con tintes claramente racistas y segregacionistas, estos partidos se van apoderando de los votantes a velocidades alarmantes.
Marine Le Pen dijo en una entrevista con determinación:
- No le daría trabajo a un español si lo puede cubrir un francés.
Norbert Hofer afirmó públicamente:
- No quiero que en unos años Austria sea de mayoría musulmana.
Y en una calle del centro de Madrid había un graffiti el año pasado que decía:
- Los sudacas nos gustan más cuando están lejos.
Los norteamericanos no quieren más gente con rasgos aindiados, bajitos y morenos. Los italianos y los griegos no quieren más negros africanos llegando a sus costas en pateras, hambrientos y en busca de cualquier empleo que les permita sobrevivir. Los europeos en general no quieren más refugiados islámicos orando cinco veces al día mientras miran hacia La Meca.
Lo mismo nos sucede ya a nosotros los latinoamericanos también. Macri desea fortalecer las fronteras para que no le sigan entrando indiecitos sospechosos de procedencia boliviana y peruana. Los chilenos no quieren más inmigrantes ecuatorianos ni colombianos en busca de oportunidades de trabajo. Y ya en nuestro propio país se escucha en las calles a cierta gente diciendo que están cansados de tanta inmigración venezolana.

Adiós a la tolerancia y la igualdad. Adiós a la diferencia y la alteridad. Se vienen los años en los que el otro es una amenaza. Y el problema es que si no hay otro tampoco hay uno mismo. 

9 mar. 2017

8 mar. 2017

Página de lectores en Facebook



     
     Hace unos días me contactó un joven que abrió hace poco en Facebook una página de lectores de Mario Mendoza. Me pareció un gesto honesto y sincero, y decidí enviarle algunos libros míos para que reparta entre sus seguidores a lo largo de estas semanas. También grabé un video para avisarles a los lectores ahora en abril, a través de su página, los horarios de firmas y lanzamientos en esta Feria del Libro de Bogotá 2017. Así que si desean libros y entradas gratis a la feria, puede ser una buena idea ponerse en contacto con él.

https://www.facebook.com/Mariomendozaescritor/

Saludos para todos y nos vemos ya muy pronto,
Mario Mendoza

6 mar. 2017

2 Cards of 25 - Alice In Wonderland




Nos encontramos en un apartamento por la zona de Salitre Plaza. Tengo deseos de conversar con Diego Gutiérrez, vocalista, guitarrista y compositor de la banda de rock 2 Cards of 25. Su sencillo Alice in Wonderland me pareció cargado de una energía curiosa, entre gótica y mística. Una toma al principio del video muestra a una niña en un parque junto a un libro en el que aparece un mapa maravilloso que después se convierte en una trampa de tentaciones y placeres superfluos. En el video, Diego demuestra en la tarima toda la potencia de su voz y de su talento en la guitarra.
Primero hablamos del título de la banda y me cuenta que su padre, alguna vez recién llegado a Amsterdam, no hablaba holandés ni tampoco inglés, pero deseaba profundamente poder llamar a Colombia para saber cómo estaba su familia. Un amigo le dijo que fuera a un pequeño supermercado y que sólo dijera: “Two cards of twenty five”. Se refería, claro está, a las tarjetas que se usaban antes para llamar por teléfono a nivel internacional. Me conmueve saber que Diego considera ese momento y esa época como algo sagrado, como un instante en el que su padre, luego ausente, mantenía un vínculo con él, con su madre y sus hermanos.
Después hablamos de los años duros en Londres, de la formación académica, de las largas jornadas con la guitarra practicando, del exilio lejos de los suyos. Diego aguanta la soledad y la crudeza de la vida londinense sólo pensando en una idea que lo obsesiona: formarse como es debido, alcanzar un nivel de excelencia que le permita más adelante decir con la cabeza en alto que es un artista de verdad. Sin embargo, no puede evitar que fuertes depresiones lo hundan en estados de ánimo nocivos que le hacen daño y que lo lesionan emocionalmente. Intenta sobreponerse, pero siempre regresa ese abismo que parece tragarse su alma en unas tinieblas tenebrosas.
En algún instante, en esas jornadas de honda melancolía que lo lanzan hacia la calle a vagabundear en busca de algo que él mismo no sabe qué es, conecta con la gente que está al otro lado de la necesidad: indigentes, solitarios irredentos, prostitutas que venden su cuerpo a los transeúntes. Esas mujeres extraviadas en las grandes promesas de un capitalismo degradante serán más tarde el origen de su canción Alicia en el país de las maravillas. Son incursiones en los bajos fondos que convierten al músico en el gran aventurero que desciende a los infiernos en busca de un conocimiento que purifique todo el dolor del mundo.
Al final de nuestra conversación, Diego me confiesa que está en un proceso de refinamiento corporal que intenta ir más allá del cuerpo de la mujer como mero objeto de deseo. No le interesa esa relación de penetración, placer y satisfacción inmediata mediante la eyaculación. Está buscando algo más, algo que sólo se puede alcanzar mediante la retención del semen, mediante una contención poética de ese estallido final. El cuerpo como campo de experimentación que nos conduce más allá de nosotros mismos. Tantrismo que anhela un despertar de fuerzas internas que nos otorguen nuestra máxima dignidad energética. Flujos y reflujos que viajan a través de los chakras creando nuevas dimensiones corporales.
Ahora entiendo mejor el video de Alice in Wonderland. Me sonrío y nos despedimos con Diego con un caluroso abrazo. En verdad les deseo a él y a su banda lo mejor, pues son pocos los artistas que están buscando con tanta vehemencia escapar de las infinitas trampas que nos tiende este presente anodino y mezquino.