22 may. 2017

REVISTA LÉASE A PLENA NOCHE





http://www.leaseaplenanoche.com/2017/05/entrevista-mario-mendoza-el-libro-de-las-revelaciones.html

Conversamos con el escritor colombiano Mario Mendoza, quien nos habló de su nueva obra, El libro de las revelaciones, así como de la necesidad y la importancia de la literatura de terror en nuestro país.


Por Mauro Vargas y Juan Sebastián Ocampo.


Cuando esas filas extensas de lectores apasionados atraviesan los pabellones o incluso las zonas externas de Corferias, uno ya sabe que Mario Mendoza está firmando libros o está a punto de hacer su próximo lanzamiento en el auditorio principal. Puede llover, puede pasar toda una tarde hasta poder llegar a la mesa y obtener una firma en la primera página del libro, pero los lectores están ahí, dispuestos a intercambiar unos minutos con su escritor. Es la naturaleza del lector joven: firme en sus convicciones, consumidor asiduo de historias que lo mueven, lector ideal, firme, pasional. De alguna manera, desde que Mario Mendoza comenzó a explorar los terrenos especulativos e insólitos de la mente y lo sobrenatural, la masa lectora que lo seguía desde sus obras urbanas y policiacas ha aumentado considerablemente. Y no solo hablamos aquí de esa exploración que comenzó con sus libros de no ficción como La importancia de morir a tiempo y Paranormal Colombia, sino también con la saga juvenil que se ha ganado una enorme aceptación entre los más pequeños. Mendoza supo entrar en un momento esencial en el que las nuevas narrativas de lo especulativo y lo fantástico están buscando recuperar un terreno perdido. Es una bocanada de aire fresco necesario, aliviador, en medio de la nefasta realidad que ha permeado, implacable, las páginas de nuestras novelas.


«Yo empecé a sentir que una de las peores herencias que nos había dejado el narcotráfico era, precisamente, el realismo», afirma Mendoza. «Lamentaba que no pudiéramos escapar de los que construyeron los carteles, de lo que era la guerra en Colombia: capos, sicarios, narcos, fosas comunes, genocidas, y pienso que no aguantamos un traqueto más ni en la literatura, ni en el cine, ni en ningún otro lado. Ya hicimos catarsis. La única manera que teníamos de poder purificar tanto dolor era, justamente, narrando a esos nefastos personajes, explicándolos, viéndolos, analizándolos desde su miserable condición humana».


El agotamiento lleva a la búsqueda desesperada de un escape ante ese realismo descarnado y violento que nos ha forzado a enfrentarnos a la violencia en cada expresión artística, como si no fuera suficiente soportarla en nuestro día a día. Mario Mendoza, a pesar de que se ha movido en los terrenos de la novela urbana y policiaca, ligada a un entorno crudo y realista, sabe también que existen otras alternativas. «Creo que somos capaces de inventar nuevos mundos, de hacer literatura de anticipación», agrega con convicción. «Los colombianos somos capaces de escribir ciencia ficción, literatura fantástica, y creo que de eso se trata de aquí en adelante: no dejarnos atrapar nuestra imaginación por la guerra, por los paramilitares, por los narcotraficantes, por los guerrilleros. Podemos pegar un grito de libertad y ejecutar un anarquismo, liberarnos de las cadenas a las cuales nos sometieron de mala manera».


¿Entonces por qué nos ha costado tanto forjar nuestra propia literatura fantástica? Históricamente, algunos autores se arriesgaron, pero la crítica, implacable, acabó con cualquier tentativa que le diera la espalda, deliberadamente, a nuestra cruda realidad. Cuestionó —o lo sigue haciendo— la pertinencia de estos géneros populares de la imaginación, como si fueran ajenos a nuestra existencia. El horror, lo fantástico, es escapista, pero también es una búsqueda de respuestas a las preguntas que han movido a nuestra especie a lo largo de la historia, a lo que nos pone en vilo ante lo desconocido e inexplicable, reflejado en temores tan antiguos y naturales como nuestro origen y destino después de la muerte. Mario Mendoza trae a colación el terror antropológico. «El de Lovecraft, por ejemplo», dice, recordando al solitario autor de Providence. «Hay un horror que va al centro de la conciencia y supone una investigación de la psique humana, a la que debemos explorar porque, de lo contrario, vamos a estar abocados a un desconocimiento de nosotros mismos. Eso es sumamente peligroso. Yo creo que una cosa son las fosas, los guerrilleros y paramilitares, y una muy distinta es que entremos a una reflexión antropológica de nosotros mismos».


Históricamente, la adolescencia es la que se ha dejado seducir por lo sobrenatural. Los lectores jóvenes encuentran en la literatura fantástica una compañía infalible, y son estos mismos lectores los que han avalado estas nuevas narrativas colombianas, incluyendo, por supuesto, las más recientes obras de Mario Mendoza, quien arroja una interesante teoría sobre el porqué de esta fascinación.


«El terror es fundamental desde el plano erótico. Eros y Tánatos son la misma fuerza. Cuando yo no he entrado a Eros tengo doce, trece, catorce años; todavía no tengo una sexualidad abierta, explícita. ¿Qué hago, entonces? Entro a Tánatos, al terror, y éste dispara la fuerza, me prepara para el Eros. Entonces, si yo no disparo el horror, muy difícilmente voy a poder excitarme con el Eros. La relación entre lo erótico y lo terrorífico, ese equilibrio, esa fuerza, ese balance, es latente. Sería gravísimo no tener ese horror en una sociedad, pues nos impediría entrar sanamente al plano erótico, que es lo que nos ha pasado. Nosotros no tenemos un Eros saludable. Somos constreñidos, moralistas, reprimidos, y eso nos ha multiplicado la violencia, la agresión, la falta de alteridad y el respeto por el otro. El horror me parece muy importante y espero que logremos cruzar esa línea cada vez más. Creo que se irán abriendo más espacios. Cada vez hay más lectores».


Su decisión de continuar ahondando en estos temas extraños, aparte de un ejercicio libertario entre tanto realismo, parece ser un llamado como novelista. De por sí, su oficio, según ha confesado en varias ocasiones, tiene mucho de sobrenatural, especialmente con su saga juvenil y sus últimos títulos. «Paranormal Colombia, El libro de las revelaciones y la saga, durante horas y horas, los he sentido como si me los dictaran. No me pasa lo mismo con los de literatura negra o policiaca. Con ellos no tengo esa sensación. Pero estos últimos libros, sí. Incluso me levanto en la madrugada y sigo trabajando porque me siguen dictando. Es una sensación que no he experimentado en la otra literatura y espero que no me vuelva a pasar porque a veces también es un poco aterrador».


Pero su cercanía con el género, como lector, es íntima. Gran amigo de los clásicos, ha descubierto en ellos ciertas características que se evidencian en sus propias novelas.


«La literatura de terror me gusta y me seduce desde el plano psíquico», nos dice. «Había una literatura gótica del siglo XVIII que asustaba de una manera física: la mano en el cementerio, la puerta que se abre y se cierra, los textos de fantasmas. E.T.A. Hoffman, por ejemplo. Pero Edgar Allan Poe —que me gusta tanto—, impuso una impronta tremenda: la psique. Lo que da miedo es el cerebro, no saber si las cosas sucedieron o no. Fíjense bien que los narradores de Poe son inolvidables porque en algún momento nos dicen: “Hola, qué tal. Mi nombre es Gadeus. No estoy seguro de lo que les voy a contar. No sé si sucedió o no sucedió”. Ya uno en el primer párrafo está atrapado y seducido por un individuo perturbado. Eso es lo que nos da miedo, que al final del cuento uno dice “a mí me puede pasar esto también. Mi mente juega juegos extraños. No puedo confiar en mi cerebro porque en cualquier momento me va a lanzar a algo que no voy a poder explicar racionalmente”. A mí me gusta esa frontera, esa franja, y procuro que los personajes, tarde o temprano, atraviesen la línea».


Aquel miedo de la mente, incluso, ha sobrepasado la ficción para tocar sus más profundos temores. Y sus extensas jornadas de escritura han horadado en ellos. «En los últimos años me venido enterando de que no tengo un principio de realidad muy claro», reconoce Mario. «Después de tantos años de escritura, vivo como en una interdimensión. Ya no soy como hace veinte años, cuando tenía muy claro qué era mi escritura, mi vida privada: ir a hacer mercado, pagar las facturas y sentarme a escribir. Antes tenía claridad sobre los distintos comportamientos. Hoy en día no. Ahora vivo en una interdimensión donde todo se me cruza mentalmente. Creo que son las horas de escritura, tanto tiempo metido en las novelas. Ustedes se han dado cuenta de que yo no escribo de una manera normal, sino visceralmente, ahogándome, enfermándome. Se me olvida comer, dormir, y a lo largo de los días voy entrando en esa zona intermedia. Entonces le tengo terror a que al final, como mucha gente en mi familia, deba internarme. Le tengo pánico a eso. Mucho, mucho miedo. Creo que por eso reflexiono una y otra vez sobre la locura, sobre los síndromes, sobre esa extraña frontera».


Sin embargo, nada es suficiente para detenerlo en su empeño por ahondar en lo que nos desconcierta, en lo que se oculta bajo la superficie de nuestra realidad, y por eso ha ido adelante con su nueva obra, El libro de las revelaciones, con un detonante ocurrido hace tiempo.


«Hace setenta mil años sucedió algo muy extraño», explica. «El Homo sapiens pegó un salto. Había varios humanos, no solamente el sapiens. Del Australopithecus devienen, por ejemplo, no solamente el Homo floresiensis, sino también los Homo neanderthalensis que estaban al norte de Europa y buena parte de Asia, y eran muy poderosos, muy fuertes. Pero algo sucedió. Ese individuo que era el Homo sapiens de repente dio un salto cualitativo, hizo una conexión cerebral que no se había podido hacer y llegaron transformados en otros seres, individuos capaces de construir suprarealidades. El Homo sapiens fue capaz de montar una realidad dos, tres, cuatro, cinco. Esa capacidad de desdoblar lo real supuso su verdadera fuerza. Fue desastroso también, pues el Homo sapiens era un depredador ecológico que destruía todo por donde pasaba. Pero esa fuerza para fabricar otras realidades fue extraña y particular. Quise revisar el misterio fascinante que fue aquella transformación sináptica del sapiens, que es lo mismo que debemos seguir defendiendo desde el arte y la literatura: nuestra capacidad para construir otros universos». Y con esto, Mendoza regresa a la pulsión y necesidad de abordar otros temas, otros relatos, para descansar un rato. «Últimamente, el realismo me fatiga, me tiene cansado, agotado. Creo que es por mi propia historia también».


No queda más sino leer El libro de las revelaciones y dejarnos llevar por nuestra curiosidad natural hacia lo que nunca hemos podido dilucidar. Y, por qué no, arriesgarnos a escribir esas historias que van en contravía de lo que nos han dicho que debemos escribir, así como a leerlas cada vez que tengamos la oportunidad. El misterio nos llama.

25 comentarios:

  1. 1. Recuerdo tanto esa entrevista en vivo.
    2. Excelente entrevista en la mega.
    https://goo.gl/AzH0zU

    Debes tomar el tiempo necesario para encontrarte, espero te vaya bien,
    Quedamos en contacto.

    Saludos.

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    1. Sí, anoche la pasamos muy bien en La Mega.
      Saludos, MM.

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  2. Buen vibra Mario, recomendación colombiana del día, https://m.youtube.com/watch?v=IQPfH-C20ko
    Saludos C.G

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    1. Se ve muy bien, sí. Hay que verla...
      Saludos, MM.

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  3. Hola mario, soy un ferviente lector suyo, su literatura impulso mi amor por las cosas, el conocimiento y la curiosidad, sus textos de alguna forma me ayudaron a salir de varios problemas personales en los que se ve agobiado un adolescente de clase media en medio del entorno ostil de un alrededor tan colombiano, la educacion publica, los problemas no solo sociales sino familiares, personales, me vi identificado en algunos de sus personajes. El punto es que me gustaria escucharlo en persona, hacerle una pequeña entrevista para asi impulsar mi futuro, mis ideas, todo. Tuve la oportunidad de conocerlo hace ya dos semanas en la feria del libro, pero me gustaria saber si podria robarle unos 20 o 40 minutos de su tiempo, gracias mario por sus escritos, por su perseverancia.

    Mi contacto:
    Danielleonpk@hotmail.com
    3203677192

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    1. Daniel, ahora es imposible porque el libro acaba de salir y tengo diez mil compromisos, todos al tiempo. Quizás luego.
      Saludos, MM.

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  4. Hola Mario, quería saber a que te refieres con la vacuidad del yo? no entiendo muy bien el concepto, no logro relacionarlos.
    muchas gracias

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    1. El yo está lleno de apegos, ideas, preconceptos, conceptos, afectos, etc... Hay que aprender a vaciarlo...
      Saludos, MM.

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  5. Hola Mario, excelente entrevista me atrapa escucharte hablar y leerte, me aterra ese "principio de realidad" nada termina por ser real, ni siquiera nuestra presencia.

    Tu lectora de Neiva-Huila

    Feliz semana

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    1. Así es, no hay una línea muy clara entre realidad e irrealidad. Nos movemos entre brumas, entre niebla, en medio de fantasmagorías y espejismos.
      Saludos, MM.

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  6. Ya llevo varios capítulos de el libro de las revelaciones , y bueno la verdad he estado algo somprendida con algunas cosas que he leído, y me hizo recordar sucesos tal vez extraños en mi vida que con lo que leí me hizo verlos de manera diferente... el primero de ellos ocurre esta año, yo soy practicante de psicología e hice mis prácticas en una fundación en Mosquera en donde alrededor viven personas de escasos recursos, como a mediados de marzo, llega una mujer a la puerta, preguntando por mí, que había escuchado que yo podría ayudarla , que yo era una buena psicóloga, yo le agradeci y le conté que ya tenía muchos casos que mi compañero podría ayudarle también, y se negó, dijo que venia buscándome a mi, así que accedí, y la invite a pasar a el consultorio, ( no puedo contar todo lo que me dijo, por confidencialidad, pero lo que me dijo en aquel momento me dejo, agotada, sin saber qué hacer, y con pesadillas terribles) para contextualizar ella dijo le habían dicho que tenía epilepsia y que había ido a miles de doctores, neurólogos, y que siempre le decían que no, tenía epilepsia, que ella estaba loca, así que pensó que estaba poseída, había ido a varios chamanes y " hermanos" para que la ayudaban y siempre le decían que había algo en ella que no era de este mundo. Yo seguía atendiéndola, guiándola hacia lo más " racional" que era algo médico que fuera y sacara una cita. Y ella agotada me decía " no puedo, esos doctores o me ayudan y no puedo vivir más con esto" , cada sesión con ella, quedaba cansada, agotada, débil, los ojos se me cerraban, y no podía sonreir, en las noches tenía pesadillas, pensaba en ese caso y como yo podría ayudarla y por qué había llegado en busca de mi... eso me agobiaba... un día llegó con un video de los supuestos ataques, yo ya estaba preparada había averiguado sobre la epilepsia. Y cuando vi ese video... la habitación se puso fría, mucho más fría de lo normal, no sabía que estaba viendo mis ojos, ella hablaba en otro idioma, incomprensible, sus movimientos eran exagerados, sus ojos estaban volteados... ella afirmaba yo no recuerdo cuando hago eso... esa no soy yo ... y yo me quede sin palabras, fría, cansada, mis conocimientos no daban hasta allá, yo no podía ayudarla... como mentirle diciéndole que si...! Durante las semanas que la vi, sentía que ella se llevaba mi energía, que se llevaba mi alegría, que me consumía cada vez que la veía... las pesadillas eran terribles, los pensamientos sobre este caso me estaba consumiendo... y así una vez la cite... y no volvió... no volví a saber de ella, ni qué pasó. Solo que volví a tener mi tranquilidad, volví a dormir y ya no sentía ese cansancio extremo.

    Nunca he contado esta historia, me creerían loca, o no se, pero el libro de las revelaciones me hizo verla de forma diferente... y ahora la cuento aquí, y siento un gran alivio. Saludos Mario

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    1. Qué buena historia... Cuando la realidad se abre a nuevas dimensiones no sabemos cómo comportarnos porque la razón no es suficiente para interpretar esas bifurcaciones...
      Saludos, MM.

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  7. Hola Mario,
    Primero, quiero darte las gracias por cada uno de tus libros, realmente mi alma ha hecho catarsis con ellos y en mi mente se han producido millones de torbellinos de ideas.

    Segundo, es sorprendente la forma en que demuestras que nuestra realidad es caleidoscopica y multiforme, que los únicos limites que existen son los de nuestra imaginación.

    Espero poder seguir deleitándome con tus libros.

    Abrazos, una gran admiradora tuya.

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    1. Lo importante es saber que no estamos solos y que entre todos vamos buscando una salida a través de los libros.
      Saludos, MM.

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  8. Hola Mario, junto a un grupo de amigos, acá en Cartagena, estamos armando un fanzine sobre género negro (literatura y cine) y quisiéramos poder entrevistarte y conversar un rato sobre el tema, nuestro correo es ellaberintodelminotauroblog@gmail.com

    Espero se pueda dar la charla.

    Pd: Muy buena entrevista, y muy buen fanzine "Léase a plena noche".

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    1. No sé si vaya a Cartagena en estas semanas. No lo tengo planeado aún.
      Saludos, MM.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Mario, pensábamos que la entrevista tal vez la podríamos hacer usando ayuda de la tecnología (skype, correo electrónico, o cualquier otro) obviamente si dispones del tiempo. Quedamos atentos, un gran abrazo.

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    4. Ya les escribo al correo, muchachos.
      Saludos, MM.

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  9. Hola Mario espero que esta bien, sus libros son excelentes y esa literatura es esencial para sumergirse en la lectura de una manera diferente gracias por el libro de apocalipsis cambio mi manera de ver la vida y transformó mi forma de pensar y explorar la vida gracias

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    1. Hay otras realidades y es preciso aprender a percibirlas.
      Saludos, Erika, MM.

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  10. Buen día,
    Lo siguiente es con mucho respeto:
    Creo que es la primer vez que dejó un libro en la mitad, no me gusta hacerlo para no crearme prejuicios sobre la obra sin antes terminarla, pero debo ser franco admitiendo, que no me interesó leerlo, esto debido a que está serie de relatos, personalmente no son atractivos, son una retórica y una constante repetición de lo que ya se había expuesto en "La importancia de morir a tiempo" y "Paranormal Colombia", es más me atrevo a decir que hay relatos que son exactamente igual y los mismos, la única alteración que sufrieron fue el lenguaje y retórica que se utilizó para dar a entender la historia.
    Aunque me gustan mucho sus libros por la forma tan sencilla en la que se desengloba la historia. Debo admitir que este no fue de mi agrado, por los argumentos ya expuestos.
    Creo que me gustaba más el literato de Noé, Campo Elías, Lady, aquel que construyó una escalera al cielo, de pipe y Elvis. Pero este nuevo escritor que no parece ser el mismo de las grandes obras de hace unos años, no sé, es algo engorroso; y en cierta medida me recuerda a la literatura de Paulo Coelho, superación personal o predicciones nefastas. Lo cual es algo aburridor, ya que hay demasiada información sobre lo mismo. A su vez, creo que era mejor esa lectura crítica, escalofriante y detectivesca que por algún tiempo lo caracterizó, ahora que se ha creado a su alrededor, una "ideología" de autor, creo que lo hace más aislado de todos a quien en algún momento quiso dar voz. Los solitarios e introvertidos.
    Compré su libro, excelente portada. Muy buen inicio con Edgar Alan Poe; figura de los cuentos clásicos de terror y misterio. Pero al continuar con la historia se perdió el rumbo del epílogo y se crearon repeticiones de lo ya publicado por usted con anterioridad, ya sea en esta página o sus libros.
    Saludos, Sebastián.

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    1. En la era del narcotráfico, de Popeye en la televisión, de las muñecas de la mafia y demás, me parecía interesante proponer universos paralelos, dimensiones desconocidas de lo real. Se trata también de abrir las puertas a la literatura de ciencia ficción, de anticipación y fantástica. Ninguno de los libros anteriores tiene ese sello tan marcado, tan definido. Hay aproximaciones, sí, pero no con un propósito tan preciso. La idea es salir de la violencia, de los sicarios y los capos, de la desesperación urbana de nuestras grandes urbes tercermundistas, y echar un vistazo a otras coordenadas de lo real. Pero si no fue de su agrado, ni modo. Solo me queda lamentarlo y esperar que sí logre conectarse con la próxima novela.
      Gracias por sus opiniones.
      Saludos, MM.

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  11. Hola Mario, debo confesar que me aleje por un tiempo de la lectura y esto me afecto demasiado, entre en un conflicto interno, lo digo porque intento mantener cierta cordura con lo que me rodea para evitar desplomarme, y en parte me agote un poco en leerte, de esa lectura un poco densa en algunos libros, te venia leyendo continuamente hasta que de pronto repasando un vídeo tuyo donde hablas de ciertos libros, me decidí por Siddartha, fue una revelación para mi vida, eso te lo agradezco de corazón, fui a filbo 2017, compre tu libro no alcance a saludarte pero me traje la mayor satisfacción de ver a un escritor en pie de lucha, agotado por atender a sus lectores, eso me dio un nuevo impulso para no decaer, aunque solo e leído el primer párrafo estoy ansioso por explorarlo, mil gracias amigo Mario por lo que haces. Abrazos.

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    1. Lo importante es continuar buscando salidas, leyendo, estudiando, imaginando, y negándonos a hacer parte de esta barbarie contemporánea.
      Saludos, MM.

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