12 jun. 2017

La mujer del animal





   Una película durísima, asfixiante, quizás la más dolorosa en la trayectoria de Víctor Gaviria, pero muy necesaria. Creo que más allá del tema del maltrato de género hay también una reflexión sobre el modo como se ha hecho política en Colombia, sobre la forma como hemos sido gobernados: a través del miedo, de la amenaza, de la intimidación. El amedrentamiento ha sido la estrategia más eficaz para llegar al poder.
   Si somos hijos de padres ausentes, de padres que se fueron a hacer otros hogares, de padres alcohólicos, abusadores y delincuentes, significa que después, cuando intentamos ingresar en la democracia, en el respeto por la ley y el Estado, no podemos porque nuestro inconsciente está estructurado a partir de lógicas violentas y perversas. Por eso admiramos al tirano, al dictador, al matón: porque nos recuerda a nuestro padre ausente. 
   Trump, un abusador sistemático de mujeres, es la imagen del éxito en la política contemporánea. Como dijo él mismo en alguna declaración pública: llegó el tiempo en el que hay que dejar de ser políticamente correcto.
   Ya no hay alteridad ni respeto por el otro. Y quizás todo se origina en la manera como hemos sido engendrados: sin amor, violentamente, a las malas.
   Aunque nos cueste verla, y aunque nos recuerde nuestro costado más oscuro y desalmado, vale la pena mirarnos al espejo en esta película y reconocer nuestras heridas más profundas, esas que una y otra vez vuelven a sangrar.

11 comentarios:

  1. Así es, Mario. De por sí, las producciones de Gaviria siempre nos han mostrado ese lado más crudo de nuestra sociedad. Además de en cierta forma ser una muestra de los hechos como son, nos deja una tremenda autocrítica que genera reflexión, en donde converge ese pensamiento de resistencia a aceptar esa identidad que históricamente nos ha sido impuesta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta es quizás la más dolorosa de toda su serie...
      Saludos, MM.

      Eliminar
  2. Un saludo Mario, es cierto que es real y es cruda como la mayoría de las obras de Gaviria, pero está en particular es fuerte de ver, en especial cuando te acompaña esa violencia que aún subsiste en medio de nuestras sociedades humildes gobernadas por este poder oscuro, que las acecha día a día. Pobre de nuestra sociedad y nuestras hermanas… nuestra sangre C.G.

    ResponderEliminar
  3. Triste ver como la falta de amor que nombras hacia el otro a traído a muchas generaciones a que vivamos esa ausencia de un padre, y a buscarla en falsos prototipos idealizados por un mal gobierno. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Sí, hay que desconfiar de todo político que se presente a sí mismo como salvador, como padre que va a imponer orden, como mesías redentor.
    Saludos, MM.

    ResponderEliminar
  5. esta pelicula toco mis fibras como mujer es triste ver como buscamos cosas en seres equivocados y callamos por puro miedo o desconocimiento.en senal colombia dieron un documental con la verdadera protagonista y dijo que no veria la pelicula, las mujeres debemos amarnos primero tanto para poder reconocer nuestro significado en la sociedad que cada dia atenta mas contra nosotras tanto fisica como sicologicamente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es. Lamentablemente así es...
      Saludos, MM.

      Eliminar
  6. Hola Mario: Siempre, siempre es grato leer las re-relexiones que haces de cada tema que abordas. Esas reflexionas tuyas siempre motivan. Estarás en la Fiesta de los libros de este 2017? Un abrazo. Le.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sì, allà estarè sin falta en septiembre.
      Saludos, MM.

      Eliminar