31 jul. 2017

Las supuestas revoluciones




El Che Guevara era un médico experto en lepra, un lector voraz de libros de aventuras, un jugador de rugby temible y al final un revolucionario que logró junto a Fidel y sus otros compañeros liberar a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista. Un héroe que por eso se recuerda al día de hoy en camisetas y tatuajes en el mundo entero.
Sin embargo, no hay que olvidar que esa revolución terminó en una dictadura siniestra que persiguió, censuró, encarceló y acalló cualquier tipo de oposición. La película Fresa y Chocolate, por ejemplo, muestra hasta qué punto la dictadura de Castro segregó y castigo a los homosexuales de la isla. El escritor Reinaldo Arenas dejó también un testimonio conmovedor de esa persecución criminal. Un disparate del peor fascismo. Lo mismo les ocurrió a los que pensaban distinto, a los que escribieron desde una perspectiva crítica o a los que se atrevían a opinar por fuera de los parámetros oficiales de la revolución.
El caso venezolano copia de alguna manera ese mismo esquema. En los años ochenta uno veía a los hijos de los multimillonarios venezolanos dándose la gran vida en Estados Unidos y en Europa. Tenían carros último modelo, se quedaban en los mejores hoteles, vestían a la moda. Eran los hijos de una oligarquía que desangró el país durante años. En contra de esa mafia ilustrada y elegante se organizó la revolución de Hugo Chávez, que buscó democratizar ciertos privilegios.
El problema es que copió el modelo cubano de reprimir y perseguir a todo aquel que pensara diferente. La llegada de Maduro empeoró aún más esta situación. Un esquema penoso y trasnochado que terminó asesinando estudiantes, metiendo a la cárcel a la disidencia, vigilando a los políticos de oposición, amenazándolos y encarcelándolos como si fueran criminales. Y cerrando cualquier canal que practicara la libertad de expresión. El resultado es esta Venezuela de hoy, ahorcada y asfixiada por un régimen totalitario que busca apropiarse de todos los poderes para gobernar a sus anchas sin oposición de ninguna clase.
¿Hacer una revolución para terminar persiguiendo y disparando en contra de los que opinan diferente? ¿Qué es eso? Un individuo que ame la libertad con sinceridad es incapaz de algo así. Lo que es verdaderamente difícil es la democracia, la igualdad, el respeto por el otro.
Una lección en este sentido la dio Nelson Mandela. Durante su juventud luchó en contra del apartheid (la segregación racial) y por ello terminó en prisión durante casi treinta años. Cuando salió y alcanzó el poder gracias a unas elecciones democráticas, no gobernó solo con su gente, sino que enseñó la tolerancia y el perdón incorporando en todos los estamentos a esos mismos segregacionistas que antes habían encarcelado y asesinado a todos los combatientes anti-apartheid.
Al término de su mandato, Mandela no quiso perpetuarse en el poder, sino que se hizo a un lado y llamó a elecciones democráticas. Esa fue su máxima lección: enseñarle a su país que el poder no es para instalarse en él, sino para servir a un pueblo que uno ama y respeta.

Y qué lejos están Maduro y sus secuaces de esta grandeza.

7 comentarios:

  1. Hola Mario:

    Al leer tu blog me acordé de la siguiente frase de Paco Ignacio Taibo II, que dijo en una presentación de su libro Biografía de Ernesto Guevara mejor conocido como el Ché.

    "(...) la izquierda no puede producir doctrina. Tiene que producir reflexión histórica, pensamiento crítico, aprendizaje... pero no doctrina..." (Paco Ignacio Taibo II)

    https://www.youtube.com/watch?v=C90OALrOSKQ

    ¡Saludos!

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    1. Siempre es reconfortante escuchar a Paco.
      Saludos, MM.

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  2. Gracias por estas palabras con mi país.
    Yo que vivo esta locura y no puedo por razones económicas, cuando leí en una ocasión a Reinaldo Arenas me conmovió muchísimo.
    Trato de seguir adelante un día a la vez refugiándome en los libros para no perder la cordura.
    Un abrazo.
    Pd. Estoy pendiente de pedir otros libros tuyos, pero como te comenté una vez debo pedirlo desde España (tan cerca y tan lejos) en este mes el precio del dolar y el euro me han superado, veré como me las puedo ingeniar para ver como lo pudiera pedir desde Colombia de manera directa.

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    1. Así es. Si tienes a alguien en Colombia que te los pueda llevar o enviar, yo te los puedo dejar en alguna parte de la ciudad.
      Saludos, MM.

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  3. Hermano Naiffer, estoy viendo que hace unos instantes en esta madrugada de martes se han llevado de sus casas, detenidos nuevamente, a Antonio Ledezma y a Leopoldo Lopez. La situación es cada vez más aterradora, y sin embargo qué firmeza la de la oposición, es increíble. El mismo Ledezma lo escuchaba hace unos minutos decir:"Y tenemos que recordar a nuestros ancestros¡Esto no es hora de desanimo!¡Que a nadie se le enfríe el guarapo!" Saludo a ti también Mario, y me pregunto qué libros hay por ahí sobre la historia de Mandela y lo extraordinario que logró.

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    1. ¡Acabo de ver las escenas! Increíble. Esto empeorará las cosas. Qué torpeza, qué brutalidad.
      Leí el libro de Mandela, Un largo camino hacia la libertad, y tiene episodios estremecedores.
      Saludos, MM.

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    2. Mil Gracias.
      Tomaré muy en cuenta este gesto tan maravilloso estimado Mario, voy a esperar a que baje la marea ya que actualmente no tengo a nadie y ahorita la guardia quita cosas tanto en la frontera y aeropuerto, desde medicinas, comida y lo que consideren que puedan vender, se de caso que rompen libros.
      Quizás mi mejor opción sería por DHL, averiguaré costos de envíos.
      Un abrazo

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