9 oct. 2017

Stephen Paddock





Hace una semana el atacante de Las Vegas disparó sobre una multitud que asistía a un concierto de música country. Mató a 59 personas y dejó cerca de 500 más heridas. Fue un contador que trabajó para el Servicio Postal, para el Servicio de Rentas Internas y también de manera independiente. Amasó un capital considerable que le permitió, ya en su vejez, retirarse con dos propiedades en el estado de Nevada, más una renta que le llegaba todos los meses puntualmente. Eso le permitía ir a los casinos a apostar con cierta regularidad. No había construido una familia y por eso no tenía obligaciones de ninguna clase. Mantenía una relación estable con una mujer de origen filipino y nada más.
Durante un tiempo se dedicó a comprar armas de asalto y ciertos dispositivos que potenciaban esas armas. Le regaló un pasaje a su pareja, Marilou Dunley, para que fuera a visitar a su familia en las Filipinas y unos días más tarde le envió cien mil dólares (unos trescientos millones de pesos) para que comprara una casa decente. Arrendó la suite número 32 del Mandalay Bay, y después fue ingresando en maletas, poco a poco, a lo largo de varios días, todos sus rifles y sus ametralladoras. Como en los hoteles no hay detector de metales y nadie le revisa a los huéspedes su equipaje (faltaba más), no tuvo problemas de ninguna clase.
Se atrincheró, tomó notas sobre el trayecto de las balas y la distancia (papel que las autoridades hallarían más tarde en la suite), aceitó sus armas y las puso en posición, esperó la hora perfecta y empezó a masacrar a la multitud sin reparo alguno. Cuando las autoridades se acercaron al piso las detectó por cámaras que él mismo había instalado y las recibió con fuego abierto. Al final, se voló la tapa de los sesos.
Desde ese día hasta ahora lo que tiene a los expertos fuera de lugar es que no encuentran una sola razón que explique la masacre. No se trata de un resentido social, de un fanático religioso ni de un trastornado mental. A lo largo de toda su vida, Paddock jamás fue diagnosticado con ninguna enfermedad psiquiátrica. De lo único que se han podido agarrar es que su padre fue un ladrón de bancos, lo cual tampoco es una enfermedad y mucho menos un comportamiento hereditario.
Y no deja de ser risible esta actitud general por encontrar un motivo o una razón, pues detrás de este comportamiento se encuentra el deseo profundo de señalar a Paddock como psicópata y poder, al fin, decir: ah, todo está en orden ya. Porque si Paddock es un psicópata significa que entonces todos nosotros estamos bien, somos los buenos, los sanos, los cuerdos, los que llevamos vidas impecables y rectas.
Qué error de perspectiva tan grave. Llevamos años masacrando en Irak y en Siria a civiles inocentes, olvidando a los africanos a su suerte, frenando a los inmigrantes del Levante a toda costa para que no entren a Europa, y a los mexicanos y centroamericanos para que no puedan ingresar a los Estados Unidos. Seguimos practicando el clasismo más aberrante y segregamos a la gente por su origen humilde, por el barrio donde creció, porque sus padres son obreros o campesinos. Seguimos siendo racistas y pobre de aquel que sea oscuro o aindiado. Seguimos maltratando a las mujeres y a los niños, seguimos persiguiendo y asesinando a los miembros de la comunidad LGBTI. ¿Nosotros los que estamos bien, nosotros los sanos, nosotros los cuerdos?
En el 2008, desde Wall Street, se llevó a cabo uno de los peores ataques del capitalismo moderno. Millones de personas lo perdieron todo y se quedaron en la indigencia. Solo en América Latina se calculan 42 millones de afectados por este robo descarado y cínico que cambió las reglas económicas para siempre. ¿Por qué Stephen Paddock debe ser un psicópata y no nos preguntamos lo mismo acerca de los banqueros, los corredores de bolsa y los políticos que permitieron esta barbarie? Solo para citar un ejemplo entre cientos posibles.
Y ojo, cuidado, no estoy justificando en ningún momento semejante disparate de ametrallar a una multitud de civiles. Las víctimas siempre son sagradas. Lo que intento decir es que no es difícil entrar en la mente del asesino y comprender su hastío, su fatiga, su asco, su orfandad espiritual. Lo que sorprende es que no haya muchos más haciendo lo mismo en otros rincones del planeta.

Por eso deberíamos recuperar el Síndrome de Amok, que se refiere a las microviolencias soterradas o explícitas que practica una sociedad tan de doble moral como la nuestra, al matoneo y a la agresividad permanentes que ejercemos sobre los otros, hasta que un buen día cualquiera de nosotros no aguanta más la presión y decide irse en línea recta asesinando todo lo que encuentre a su paso.

22 comentarios:

  1. Hola, Mario.
    Es absurdo el afán con el que han buscado alguna patología que explique esa masacre. La frialdad de Paddock al ejecutar su plan revela que en cualquier instante podemos ser verdugos, porque por duro que parezca no somos solo bondad o, como nos han hecho creer desde la Modernidad, podemos superar nuestras más bajas pasiones. Tenemos un lado oscuro, malvado, siniestro.
    Aprovecho para recomendarte una película, que muestra un poco ese tema, y a propósito de lo que has hablado en la presentación de El libro de las revelaciones. Es española, se llama El Bar y la encuentras en Netflix.
    Abrazos,
    Jhoa.

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    1. Así es, exactamente. Miraré la recomendación, claro que sí. Gracias.
      Un abrazo, Jhoa, MM.

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  2. Feliz Tarde Mario, lo dicho anteriormente resalta ese hecho de clasificación de los seres humanos, que especie hemos creado de nosotros mismos, todos depredadores de unos y culpando a otros como enfermos mientras los dueños del mundo siguen haciendo lo mismo de siempre, siguen matándonos a cada minuto, en cada aspecto de nuestras vida, en la educación, en la salud, en la cultura, en la alimentación y no contentos con esto, esa clasificación de enfermos, de pacientes, que te fracciona en un bando, me parece lo más bajo que existe, de ahí que en ocasiones mi forma de lucha se encuentre en maestros como usted Mario, en despertar esas mentes cegatas, en dejar de ser el siervo del sistema, en resistir en este caos, mientras se deciden de una vez por todo destruirlo todo. C.G.

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    1. Claro, el sistema se auto-protege, se blinda a sí mismo censurando a los otros, metiéndolos a la cárcel por opinar o pensar diferente. Mientras tanto, se otorga luz verde para masacrar y destruir a su antojo.
      Saludos, Christian, MM.

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  3. Hay un cuento del reverendo King, apt pupil, que es escalofriantemente parecido a lo que pasó en las vegas. Claro que quedan otras preguntas: ¿ cuándo, dónde y cómo aprendió este hombre a disparar? Según lo que he oido, si uno coge mal un arma de asalto se arriesga a quedarse tuerto o con una fractura incapacitante al primer disparo.

    Pregunta señor Mendoza, ¿ se le ocurre algún cuento breve (entre más breve mejor) de temática terrorífica donde el lugar en el que ocurren los acontecimientos tenga una importancia capital?

    Entre cosa y cosa, he descubierto más música de Pachelbel. Muy sabroso.

    Mil gracias.

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    1. No, pero se me ocurre otra cosa. Esta semana, en BBC Noticias, un artículo habla de unos millonarios que contratan los servicios de una especie de productor para eventos especiales. Y aquí la palabra especial hay que subrayarla y ponerla en negrilla. Ellos lo llaman eventos "experienciales": viajar en un submarino por un lugar muy remoto del planeta, cenar frente a una obra de Miguel Ángel en un museo, y cosas así extravagantes. Y cuenta el productor que hace poco un multimillonario le preguntó si podía planear el lanzamiento de una bomba atómica y estar ahí presentes. No importaba el precio del evento. Es de no creer. ¿Por qué Stephen Paddock está loco y estos fulanos no?
      Saludos, MM.

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    2. Increible. El viejo sueño de ver arder el mundo. Quizá Paddock hizo hasta donde sus medios le permitieron para hacerlo realidad. Pero también es posible que sea un chivo expiatorio y que los verdaderos asesinos sean otros. Voy a buscar el enlace. Buena tarde.

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    3. http://www.bbc.com/mundo/vert-cap-41275461

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  4. Concuerdo totalmente con tus palabras. Hay un cansancio colectivo que con el tiempo se convirtió en gaseosa batida que necesita explotar. Hay de echo un film que describe todo esto en una pequeña comunidad, Dogville.

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    1. Cansancio, fatiga extrema, depresión, sí, que luego se expresa de un modo violento y agresivo. Buscaré la película. Gracias.
      Saludos, MM.

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  5. Buenas noches,

    Mario, dónde puedo encontrar la imagen donde están los africanos que están convocando a "sus fuerzas espirituales" cuando son dejados a la deriva con la enfermedad del ébola, que lo expusiste en la Feria del Libro de Pereira cuando hablaste sobre el libro de Las Revelaciones. Gracias.

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    1. El fotógrafo se llama Daniel Berehulak y es una foto en Liberia. Aquí te envío el enlace:
      http://www.pulitzer.org/winners/daniel-berehulak-freelance-photographer-0
      Saludos, MM.

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  6. Esa relación forzada entre enfermedades y conductas agresivas.
    Esa necesidad de sentirnos inmunes, incapaces de causar daño.
    Ese odio latente que camuflamos.
    Ese aislamiento impuesto o deseado.
    Ese olvido del arte, del ocio, del afecto...

    Nos alejamos tanto de lo que nos definió como humanos.

    He pensado tanto, queriendo pensar como Paddock, buscando conocerme más, y declararme más débil. Más necesitada.

    Un abrazo.

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  7. Esto es triste, dice el síndrome de Amok que se presenta por la presencia de una depresión moderada y un elevado nivel de fatiga, entonces me situó donde dice Mario “una sociedad tan de doble moral como la nuestra, al matoneo y a la agresividad permanentes que ejercemos sobre los otros” y a falta de muchas cosas más, nosotros somos en muchas ocasiones incapaces de parar estas cosas dejando que cada día se llene la copa como se dice popularmente trabajando en exceso acumulando fatiga dejando que relaciones toxicas nos absorban por miedo a estar solos. En una sociedad que va a mil y donde lo que importa es mi punto de vista, una sociedad que no razona. Estos brotes seguramente seguirán creciendo día a día… Saludos M.M un abrazo…

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    1. La base de este Síndrome es que considera el entorno como algo nocivo, el ámbito general como un cúmulo de agresores que hieren, maltratan y desprecian al sujeto hasta acorralarlo de mala manera. ¿Y no es eso lo que vivimos todos los días?
      Me alegra volver a saludarte, Lili, y espero que todo marche bien para ti.
      Un abrazo, MM.

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  8. Cordial saludo,

    Mario, me podría decir dónde puedo conseguir El oscuro mundo de las brujas. Mil gracias.

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    1. Ese libro de Eric Maple creo que no se ha vuelto a reeditar. Habría que buscarlo en librerías de viejo, en formato PDF o en Mercado Libre, donde hay buen tráfico de libros de escasa circulación.
      Saludos, MM.

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  9. Sobrevivir sin morir en el intento, cuando la violencia nos atraviesa cada espacio, pensamiento y emoción; no es cosa fácil.

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    1. Así es, hay que resistir también a esa violencia generalizada.
      Saludos, Maryu, MM.

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  10. Como en Un Mundo Felíz se consideraban los comportamientos de los años 30' como completamente inhumanos y perjudicantes de la sociedad, hoy en día tambien ocurre lo mismo, pero con otro contexto. Se mantienen las posiciones que generen ganancias. Las sociedades pro-propiedad de armas en EEUU son de las que más poder electoral tienen siendo una asociación no-gubernamental. Además de generar un inmenso ingreso al estado con sus compras de armas, uno de los elementos más caros y que generan más ganancias al país. Mientras esto sea así, esto no será considerado un mal, como tampoco lo será enviar soldados a Irak, Afganistán, Siria, etc, ya que ellos muestran patriotismo y de alguna manera elevan el fanatismo estadounidense y los lleva a hacer lo que su gobierno les dice. Consume, cásate, mira TV con tus hijos, comprarles ropa de grandes precios, paga universidades caras, dejalos vivir en apartamentos costosos, organiza viajes con sus nuevas familias a lugares exóticos, gasta en un hogar de retiro, compra el ataúd más elegante y pon tu nombre en la lápida más cara. Hay que entender que se hace uso del criticar a estos lobos solitarios porque no representan el uso del poderoso armamentista que EEUU quiere demostrar entre sus habitantes. Siempre que sea un soldado el que apunte y jale el gatillo el gobierno gringo no hará nada. El pueblo estadounidense, de la misma manera que los niños incubadora de Un Mundo Felíz, hacer un crecido con esta concepción y ya es muy tarde para borrarla.
    Es más, no solo en EEUU, pero en varios países del mundo se ve la violencia militar como algo propicio, como algo que demuestra lo bueno que es lo patriótico y lo autóctono. Ese en uno de los mayores retos que tiene la humanidad para llegar a la paz, criticar a todo aquel que mate y no solo al que mate a un inocente de Occidente y no de Medio Oriente o el Africa.

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    1. Así es, y muy seguramente veremos una escalada de la violencia que irá en aumento en los próximos años. Por eso leer y escribir son formas de resistencia ante esa bestialidad general.
      Saludos, MM.

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