15 ene. 2018

CIENCIA FICCIÓN





   Entre mis primeras lecturas estuvo un libro inolvidable: Crónicas Marcianas, de Ray Bradbury. Su atmósfera actual y al mismo tiempo futurista, la nostalgia, la tristeza de esos viajeros interplanetarios me revelaban facetas oscuras y secretas de mi propia adolescencia atormentada. Luego leí El país de octubre, del mismo autor, y después pasé a la prodigiosa novela Fahrenheit 451. Desde entonces considero a Bradbury uno de mis autores de formación, de mis maestros más queridos.
   Luego leería con pasión desmedida los relatos de Asimov, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K Dick (imposible no ver la fantástica adaptación Blade Runner), a René Rebetez y las pesadillas futuristas de Alan Moore basadas en el terror de Lovecraft. Pero ese tono de misticismo interestelar, de derrota cósmica, solo lo he sentido en las páginas de Bradbury.
   Por eso celebro con enorme alegría la antología en dos volúmenes de ciencia ficción escrita por colombianos, compilada y prologada de manera rigurosa, académica y poética al mismo tiempo por Rodrigo Bastidas, editada por Miguel Ángel Manrique y publicada por Planeta Lector el año pasado: Relojes que no marcan la misma hora y Cronómetros para el fin de los tiempos. La leí ahora en vacaciones y fue todo un gusto reencontrarme con esa fuerza anticipatoria que tiene todo relato de ciencia ficción. Y no me refiero al mero hecho de pronosticar o soñar universos paralelos en el tiempo y en el espacio, sino al deseo profundo de desentrañar esta mezcolanza extraña que somos y seguiremos siendo, esta mezcla caótica de ideas, sensaciones y sentimientos que nos conducen tanto al paraíso como a los infiernos más inenarrables.
   Me tropecé con nombres de autores ya publicados y conocidos que había leído con anterioridad, como JJ Junieles, Enrique Patiño y el mismo Miguel Ángel Manrique. Pero fue una gratísima sorpresa leer a muchos otros que no conocía y que han empezado a publicar sus textos en este último tiempo.
   En todos ellos sentí una cierta fatiga de esta realidad agobiante que nos ha tocado vivir a los colombianos: la guerra, los sicarios, los capos, los matones, las masacres. Con excepción de Luis Carlos Barragán y su relato magistral Eufóricos caminantes nocturnos, en todos los otros parecería existir una fuerza de la imaginación que saca al artista de su inmediatez para lanzarlo a una dimensión desconocida donde pueda expresarse sin las camisas de fuerza de la guerra, el paramilitarismo y el narcotráfico. Es grato saber que los gatilleros y los guerrilleros no lograron cooptar todos los imaginarios de nuestros muchachos.

   De alguna manera, escribir ciencia ficción en nuestro país es ya un acto subversivo, una manera de rebelarse (y de revelarse también) a los oscuros designios de la violencia sin fin en la que todos hemos nacido y crecido. Es un sonoro NO gritado con talento, astucia y brillantez. Por eso no solo hay que leer a estos jóvenes escritores, sino es preciso también seguirles la pista para ver con qué nos sorprenderán en los años por venir.


18 comentarios:

  1. Gracias Maestro por descubrir nuevas letra. Una abrazo enorme.

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    1. Leer y escribir como armas de legítima defensa.
      Saludos, Gus, MM.

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    1. Aquí seguimos, en pie de lucha.
      Saludos, MM.

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  4. Que buena sugerencia Mario! Sólo deseo para éste año, que en medio de tanta turbulencia, de tanto caos, podamos seguir resistiendo.

    Abrazo.

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    1. Sí, hay que seguir creando mundos como estrategia vital.
      Saludos, MM.

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  5. Maravilloso qeu esté de vuelta, es la cabeza de este cuerpo llamado Frankenstein.

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    1. Todos somos de todo, hacemos de todo. Somos un transformer hecho de palabras.
      Saludos, MM.

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  6. Desde el año pasado he venido leyendo el blog y hace un par de años tus libros, que me llevaron a decir: En Colombia tenemos escritores muy buenos, pero faltan cojones para escribir como Mario Mendoza, tienes un ritmo místico entre tus letras que permite que uno reflexione. Logro sumergirme en cada uno de los escritos y agradecer al cosmos por talentos como el tuyo. Encontrar ciencia ficción colombiana para mi ha sido un poco compleja, soy un amante de los cuentos y relatos, buscaré los libros porque quedo con la intriga de poder conocer de esos talentosos colombianos que en la ciencia ficción encontraron una forma de resistir a la realidad que en ocasiones abruma. Además, quisiera compartirte un proyecto que llevo escribiendo cerca de un año, he dudado en algunas ocasiones, pero a la vez siento en mi que esos escritos deben ser compartidos, no antes sin ser compartidos con alguien que admiro realmente, tú. Me gustaría poder tener tu opinión como escritor. Gracias. Te comparto mi mail: leoentreletras@gmail.com

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  7. Ahora estoy terminando la nueva novela camino a la feria y por eso carezco de tiempo para algo así. Lo mejor en ese punto en el que estás es entrar a un taller creativo y luego someter los textos a los distintos concursos literarios. Es un poco lo que hemos hecho todos.
    Saludos, MM.

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    1. Muchas gracias, espero poder disfrutar pronto la novela. La mejor vibra para este proyecto.

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  8. Buena reseña Mario. Los tendré en cuenta para las clases que ya pronto inician. Ojalá Planeta hiciera una visita por las tierras de Usme. Hay una gran cantidad de lectores en potencia que se beneficiarían mucho de su poder. Pero quizás eso solo sea ficción.
    Un abrazo rompe neuronas Mario, una pregunta ¿Cuál es el titulo y tema de la nueva novela?

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    1. Visito mucho el sur de la ciudad. Todo depende de las instituciones que estén leyendo la obra y soliciten la visita.
      La nueva novela está ya en sus últimos retoques. Se llama "Diario del fin del mundo" (te puedo decir el título porque ya está registrado en la oficina de Derechos de Autor). Mientras alguien va detrás de la pista de un asesino genocida que se esconde en el centro de la ciudad, otro hombre da con la clave de este horror que nos está conduciendo poco a poco a nuestra propia autodestrucción.
      Saludos, MM.

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    2. Interesante. El colegio es público, así que nos hemos enfocado en leer los textos de libro al viento. Pedirles un libro a veces resulta excesivo para algunos padres y las condiciones no dan. El año pasado logramos leer (con todo lo que esa palabra implica) seis textos, entre los cuales están los cuentos de Saki, Lovecraft y Poe.
      Por otro lado, suena a que la clave del fin del mundo está en un asunto místico y energético. Cada día siento y entiendo más al respecto, prometo leerlo. Gracias Mario.

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    3. Tus discípulos están leyendo autores de primera. Mejor imposible.
      Creo que intuir bien lo que está pasando es un asunto de entrenar la percepción.
      Saludos, MM.

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  9. que buenos recomendados mario te cuento que me lei dias de combate de paco ignacio taibo autor que mencionaste me gusto mucho ese detective , apenas pude leer tu ultimo libro mario pues apenas lo pude prestar porque no habia llegado a las bibliotecas en el mencionas a charles bukowski y preste el hijo de satanas ya te la has leido? gracias mario nuevamente por tus recomendaciones y feliz comienzo de año que este nuevo año llegue cargado de buenas vibraciones para tus proyectos.

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    1. Taibo será siempre una lección de realismo degradado latinoamericano. Es uno de los grandes precursores. Y un gran biógrafo también. Su libro sobre el Che es magistral.
      Sí, que este nuevo año que comienza nos permita seguir teniendo la biblioteca como nuestra trinchera más segura.
      Saludos, MM.

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