5 feb. 2018

El peso de la soledad





   Hace unos años un preso norteamericano que estaba condenado a confinamiento solitario escribió una petición conmovedora: le explicó en una carta al juez que tenerlo aislado, en silencio, sin contacto humano, era una tortura de dimensiones casi sádicas. Explicaba que eso era aún peor que todos los posibles crímenes que él hubiera podido cometer. Entonces se preguntaba: ¿cómo era posible que el sistema judicial fuera más cruel que sus propios convictos? En esa misma misiva analizó el deterioro físico y emocional de sus compañeros de pabellón, la locura que los empezaba a destruir, la depresión, los ataques de pánico o de ira que los podía conducir incluso a atentar contra sus propias vidas. Y terminaba su carta suplicando algo: que lo dejaran hablar con otra persona, que le permitieran interrelacionarse, que le dieran la posibilidad de trabajar junto a otros de los reclusos.
   Esta semana se nombró en el Reino Unido a la Ministra de la Soledad. Suena como a ciencia ficción, y no, tiene un sentido profundo. El aislamiento está convirtiéndose en una pandemia que trae consigo graves consecuencias: deterioro físico y cognitivo de las personas, improductividad, falta de asistencia a los puestos de trabajo, exceso de atención médica para los solitarios que cuesta mucho dinero.
   En primera instancia, uno cree que están hablando de los ancianos, de los abuelos que no tienen con quién hablar o compartir. Y sí, claro, se trata de ellos también, pues sobre todo en los inviernos se quedan atrapados en sus apartamentos y ni siquiera pueden acercarse a los supermercados para comprar sus víveres. Muchos de ellos son encontrados después de muertos por el olor. Sus vecinos dan la voz de alarma y las autoridades los encuentran ya putrefactos, en estado de descomposición.
   Pero se trata también de los jóvenes, de aquellos que crecieron ya en la era digital, y que no se dieron cuenta en qué momento la tecnología los aisló y los encerró en sí mismos. Un buen día empezamos a cortar los lazos que nos unían con amigos, colegas o parejas, y nos empezamos a quedar metidos en los videojuegos, en nuestros televisores, en nuestros computadores, en nuestros teléfonos celulares. Los contactos a través de Facebook o de Twitter nos dejan igual, encerrados en nuestras habitaciones sin un apretón de manos, sin un abrazo, sin un beso. Y la característica principal del Homo Sapiens ha sido su capacidad para asociarse con otros en busca de propósitos comunes. Por eso vencimos a los Neandertales y a otros homínidos, esa fue nuestra fuerza, nuestro plus en la larga ecuación de la supervivencia. Y los chats por la red no nos hacen más fuertes ni nos permiten abrazar a los otros para alcanzar metas grupales.
   Eso significa que la pretendida intercomunicación lo que ha generado en realidad es pura reversibilidad: en plena era digital estamos más solos que nunca. En Gran Bretaña se calculan cerca de nueve millones de solitarios. En Estados Unidos una encuesta habla de más del 40% de la población, es decir, casi la mitad de las personas. Y en Japón es considerada ya una epidemia que impide incluso amarse, abrazarse, tener relaciones sexuales. Los internautas prefieren acostarse con avatares de los programas computacionales que con sus semejantes.

   Este es nuestro tiempo. Esta es la soledad que nos está carcomiendo como una enfermedad silenciosa. De algún modo, nos estamos convirtiendo en ermitaños huraños, en monjes cibernéticos, en cascarrabias silenciosos que confundimos los chats virtuales con amigos de verdad.

32 comentarios:

  1. Es una realidad muy triste, Mario, no sabemos darle uso adecuado a las redes sociales, incluso cuando llego a mi casa veo la dependencia del uso del celular en mi familia. Si, estamos en la era de la soledad, cada vez nos alejamos mas del contacto con los demás, siento que el vacío de poderse relacionar con otras personas la gente lo llena con "amigos" en Facebook, en un click tienes un millón de amigos sin moverte de tú casa. Me preguntó, ¿La tecnología nos estará haciendo algún favor como seres sociables?

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    1. Así es, creo que nadie nos advierte de los peligros ni de la fuerte adicción que crean esos aparatos. Entregarle un celular a un niño de siete años, sin pedagogía alguna, es como obligarlo a beber un vaso de whisky o chutearlo con heroína. Más adelante puede convertirse en un adicto, en un alienado, en un solitario apartado por culpa de ese gesto aparentemente inofensivo.
      Saludos, MM.

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  2. Muy cierto.Yo hace poco escribí otro tanto en forma de diatriba contra internet y las redes sociales. Me parece, en línea con este texto, que esto nos está afectando como sociedad, como individuos a un grado que quizá ya sea irremediable.

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    1. Sí, mucha gente se está saliendo ya de las redes sociales. Incluso hay una corriente dura entre artistas y directores de cine que volvieron a los celulares antiguos, sin conexión a internet, solo para emergencias. No es tan descabellado.
      Saludos, MM.

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  3. Creería que esas nuevas dinámicas y comportamientos "soledad" dicen más de nuestra especie, quizá de nuestra insoportable realidad que de las nuevas tecnologías ¿Llegamos a caso a un insospechado hartazgo de nuestra existencia que optamos por refugiarnos en un plano (virtualidad) que se nos presenta atractivo? Creo que lo que se debe revisar no es precisamente la tecnología sino lo más recóndito de nuestro ser y los modos cómo nos percibimos ¡Las redes sociales y las nuevas tecnologías llegaron para decirnos algo! Saludos Mario.

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    1. Buen punto. Gracias a ellas existe Proyecto Frankenstein, por ejemplo, y estamos en este momento tú y yo intercambiando opiniones con los otros panelistas.
      Saludos, MM.

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  4. Estuve hace poco en urgencias en el hospital de Suba, cuando estaba en la sala de espera y miraba los carteles hospitalarios, para identificar a los pacientes, pude percibir a una joven de 17 años, con un acento costeño, que tenia cicratrices en sus dos manos, producto del cutting. lo curioso de este episodio, es que todos los que estabamos en la sala de espera, dialogabamos y nos alarmábamos, conjuntamente de la cantidad de pacientes en diferentes condiciones médicas. Pero está chica, completamente aislada, su sabor costeño que caracteriza a una mujer de su edad, perdido o escondido profundamente. Todo el día que la pude observar, no se relacionó con nadie, no llego nadie a verla, y adivinen quien era su amigo fiel durante todo el día transcurrido? .

    Por otro lado el libro de La soceidad del Cansancio de Byung-Chul Han, nos hace ver cómo tambien no solamente son los jóvenes los que estan cayendo en la soledad, la depresión y el derrotismo, sino tambien toda la capa productiva de la sociedad, adscrita en un exagerado pensamiento positivo.

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    1. Qué buena escena... Una metáfora perfecta de nuestro tiempo...
      Ojo a este artículo: https://elpais.com/cultura/2018/02/07/actualidad/1517989873_086219.html
      Saludos, MM.

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  6. Una sociedad tóxica y degradada como la nuestra da paso libre a ese tipo de conductas ¿Es mejor estar afuera, en la vida real, o metido en un celular? Difícil de responder, al fin y al cabo ambos son agujeros, vacíos. Un gusto leerte, Miguel M.

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    1. Creo que no hay que proponerlo como una oposición, sino como una complejidad. Depende de cómo transitemos entre la una y la otra. Desde mi propia experiencia, yo te aconsejaría: ni en la realidad exterior ni en la realidad virtual, sino en la realidad interior.
      Saludos, MM.

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  7. ¿será que los libros también nos pueden llegar a aislar hasta puntos extremos como los que mencionas?
    Quien sabe si hace algunos siglos la gente se alertaba por esos síntomas en los lectores!
    Salu2, maiztro.

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    1. Buena pregunta. Pienso en Alonso Quijano, claro. Por eso le queman su biblioteca, porque consideran la lectura algo perjudicial, alienante.
      Saludos, MM.

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  9. Cómo salir de eso? Yo me siento ya sumergido en ese mundo.

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    1. No tengo la receta, pero supongo que se trata de no negar, sino de ir y venir, de fluir, de no dejarse encerrar en ninguno de los dos extremos.
      Saludos, MM.

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  10. Maestro Mario Mendoza.
    Acabo de leer su obra Scorpio City, estaba entre mis libros a leer, me resultó una obra interesantísima, no diferente a las demás, pero esta me despertó algo más que el placer que brinda una buena literatura, y fue inspiración.
    En su epílogo, Diario de Simón Tebcheranny en la ciudad apocalíptica, donde plasmas a un escritor arriesgado pero sereno que escribe en secuencia no periódica de días, un diario. Fue justo ahí en ese diario, en relación con la fecha que hoy, cuando al fin pude de entre todos mis pensamientos, razonamientos y proyectos, allá justo de en el fondo encontrar una idea.
    Gracias en este caso, por Scorpio City.

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    1. Por aquí en el blog hay una entrada que se llama Los Libros. Hay unas cuantas palabras sobre Scorpio en ella.
      Saludos, MM.

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  11. Creo que acerca de lo de internet es imposible negar que existe un rostro distópico. Lo que pienso es que en el siglo XXI es aterrador que aún los libros del boom latinoamericano continúen siendo una referencia. Esos significa que los escritores del siglo XXI somos muy malos. Imagínate a Bram Stoker con internet, a Georges Bataille con internet, a Márquez con internet. Si esas sabandijas lograron crear lo que crearon sin internet eso significa que los autores del siglo XXI tenemos la enorme responsabilidad de sobredimensionalizarlos porque ellos con una simple almadana lograron crear una pirámide inmortal. Nosotros con las ciberherramientas estamos obligados a desentrañar los arcanos del universo. No estamos en igualdad de condiciones. Es imperdonable que la literatura de Maurice Blanchot, un chico sin internet en su cabaña, aún eclipse la literatura de los autores del siglo XXI.

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    1. La ecuación "Internet-mayor creatividad" no necesariamente es cierta, pues la escritura se forja en el silencio, en lo profundo, en el dolor, en la resiliencia, y no en la acumulación de información.
      Saludos, MM.

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  12. Total, que si fuéramos mas sociables y no existiera la red virtual entonces nos culparíamos por andar tanto tiempo juntos, y tu blog expresaria algo asi como el peligro de ser tan social. (jajajaja) tal ves esto que digo sea una estupidez, es lo que creo, siempre abra una razón allá afuera para atormentarnos. hablo desde el EGO. y tu lo has dicho, no hay retorno mario. Háblanos de los guerreros, de los viajeros, de los ocupas, ya lo has hecho. todas las epocas han tenido su Opio y lo tendran por siempre. hasta que no despierte la conciencia. antes se hubiera pensado que un pueblo que sufrio el genocidio como el judio supondria una luz, un despertar, en cambio ahora es un pueblo armado, aliado que produce guerra y muerte.
    ¿que se necesita? ¿el exterminio total de la raza? somos un transito un puente, una cuerda. ¿por que crees que hay conciencia? ¿nos damos mucha importancia? ¿quienes fueron esos seres raros antiguos que pensaban en una salvacion un despertar, una iluminacion? Buda, cristo, Lao tse. en todo caso tu aporte es valiosisimo, siempre lo ha sido! me ayuda a soportar la rutina, y a pensar en llevar una vida entre libros, viajes, y una rutina fisica y mental con caracter, vital.

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    1. En lo micro podemos seguir ejerciendo alguna influencia que cree focos de resistencia civil ante los embates de una época tan tramposa y peligrosa. Pero en lo macro no hay nada qué hacer: continuamos destruyendo el planeta a velocidades alarmantes. El cambio climático que estamos viendo es solo una señal entre muchas.
      Saludos, MM.

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  13. El asunto de la soledad es complejo: algunas personas de hecho disfrutan estar solas, otras no toleran a nadie y otras creen que por medio de un artefacto electrónico estarán "más cerca" de sus seres queridos. El problema va más allá de que exista internet o diferentes palataformas de comunicación: creo que internet es una maravilla cuando se usa en forma responsable. El verdadero problema es que hay muchas personas que todavía no saben acercarse al otro, no tienen idea de crear lazos de amistad y/o una relación y por esa (y muchas razones supongo) se refugian en las redes "sociales" y en el mundo virtual en general. Solo cuando todos seamos capaces de relacionarnos con nuestros semejantes (sin ninguna clase de prejuicio) es que podrá terminar ese mal del milenio: Soledad. Es paradójico y triste que con tantas personas que hay en el mundo la gente se siga sintiendo sola. Saludos desde Europa, continente donde algunos no nos sentimos solos, seguimos adelante a pesar de las circunstancias y contamos con amigos y seres queridos con los que se pueden aprender diferentes idiomas y claro, lo más importante, compartir experiencias y vivir, lo más importante es celebrar la vida junto con los seres amados.

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    1. El problema es que las nuevas tecnologías crean adicción, y si uno tiene ocho o diez años, e ingresa en esas plataformas, nadie le advierte ni lo educa. Aquí mismo, en el blog, hay algunos otros artículos donde cito a Byung Chul Han, el mejor teórico hoy en día al respecto.
      Saludos, MM.

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    2. La educación en casa y en el colegio es una parte de la solución. Educar niños y adolescentes felices, seres sociales que se respeten y respeten a los demás, seres estructurados que sean capaces de elegir por sí mismos y que hagan uso adecuado y responsable de las herramientas que ofrece la tecnología. El problema de la soledad, así como de otros temas sociales es un asunto que da para un extenso debate antropológico. Lo importante es celebrar la vida, sigo insistiendo en ello, a pesar de las dificultades y a pesar de que el mismo sistema se haya encargado de hacerle difícil la vida al ser humano. Celebrar la vida, amar, ayudar al otro, vivir la cultura, leer, escribir, ser crítico y seguir adelante, para mí eso es lo importante.

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    3. Creo que el fracaso de la educación es estruendoso, tanto de la escuela como de la academia. Piensan en términos de empresa. De ahí toda esta crisis contemporánea que estamos viviendo. Y lo peor es que siguen sin revisarse a fondo.
      Saludos, MM.

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  15. Estoy de acuerdo con usted en cierto punto. Los colegios, las academias y las universidades tienen mucha culpa de lo que está pasando, más que instituciones para promover el conocimiento, la creatividad y el respeto, son efectivamente empresas que buscan prestigio y lucrarse, habría que ser ciego para no darse cuenta. Sin embargo, hay muchísimos docentes que quieren aportar a la sociedad y mejorarla pero estas empresas terminan aburriéndolos con tanta burocracia, "trabajo bajo presión" que se traduce en pésimo ambiente laboral y la lista es larga. Así que la educación como sistema también le falló al ser humano pero hay que tener en cuenta que en todo el mundo hay muchos docentes que quieren cambiar las cosas y de eso también debería hablarse. Gracias por este espacio para construir un debate sano y respetuoso, y claro, también por su tiempo, por leer los comentarios de los lectores y responder a sus inquietudes.

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    1. De acuerdo, gracias a esos grupos minoritarios que continúan luchando día a día es que aún nos mantenemos de pie.
      Saludos, MM.

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  16. Así es. Y ya para terminar con este "intercambio de bytes" (como diría mi esposo) aquí va un video publicado en la página de la Deutsche Welle en español con Pepe Mujica hablando sobre diferentes problemáticas que nos afectan. En la página podrá encontrar más videos sobre otros temas por si le interesa verlos. Auf Wiedersehen!

    http://www.dw.com/es/conciencia-sur-un-barco-llamado-tierra-12022018/av-42526145

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  17. de acuerdo Mario, después de grandes revoluciones como la francesa por ejemplo, se pensó que podíamos ser libres de pensamiento que podíamos tener esa "libertad, fraternidad e igualdad" que se había proclamado, pero ahora la nueva guerra que se avecina es la tecnológica, y digo guerra porque ya no es necesario irse al monte ha combatir por un pensamiento revolucionario, o extremista, ahora todo se maneja por la revolución tecnológica, desde poder hacer transacciones hasta comprar lo mas básico como la canasta familiar. la tecnología es la nueva arma que las grades potencias mundiales están manejado, el cambio de moneda por divisas es una claro ejemplo de ello. Con la revolución tecnológica es màs fácil controlar a las personas desde su vida cotidiana que son las redes sociales, porque es ahí donde se mueven, donde hay una nueva forma de hacer política,y de relacionarse. Las personas ya no siente el asombro, ya no se cuestionan, los colegios, universidades y académicos están olvidando enseñar a ser feliz, en que momento se nos olvido que lo que nos hace humanos es el contacto con el otro, el poder sentir la alegría y el amor, no es suficiente con filosofar sobre sobre el mundo social, hay que ser parte del cambio

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    1. Es importante aprender a usar esa tecnología para nuestro beneficio, sí, y no permitirles que la usen en contra nuestra para esclavizarnos y someternos de mala manera.
      Saludos, MM.

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