12 feb. 2018

Improvisación de un actor que lee






   La noche estaba empezando hasta ahora. El actor italiano de 65 años, Giovanni Mongiano, estaba en su camerino recitando algunos apartes de un monólogo que presentaría en un pequeño teatro del norte de Italia. El título de esa obra era: Improvisación de un actor que lee. Practicó algunos gestos en el espejo, revisó su maquillaje, hizo algunos ejercicios de vocalización. Todo estaba listo. De pronto, la mujer que trabajaba en la taquilla abrió la puerta del camerino y le dijo con pesadumbre y cierta pena contenida:
- Señor Mongiano, no sé cómo decirle esto.
- Tranquila, la escucho -dijo el actor sin dejar de mirarse en el espejo.
- Es una situación un poco incómoda.
- Dígame, no se preocupe.
- Debo comunicarle que es preciso cancelar la función.
- ¿Es una orden del productor?
- No, señor.
- ¿Y entonces?
- Es que no se ha vendido ni una sola entrada -dijo la mujer inclinando la cabeza con pesadumbre.
   Mongiano se quedó unos segundos pensativo y entonces dijo con cierto ánimo renovado:
- No importa. La función se realizará igualmente.
- Es que creo que no me ha entendido muy bien -dijo la mujer con cierto cansancio en la voz-. Ya cerramos la taquilla. No se vendió ni una sola entrada.
- Ya lo sé -respondió Mongiano sin inmutarse-. Haré la función de todos modos.
   La mujer insistió por última vez:
- Señor Mongiano, yo entendería ese gesto si hubiéramos vendido cinco boletas, o tres, o dos. Incluso lo entendería si hubiera una sola persona en el teatro. Pero es que no hay nadie. Todas las sillas están vacías.
- Precisamente por eso mismo es que debemos realizarla. Soy un profesional. Por favor comuníquele al encargado de luces que empezaremos a tiempo.
   Y, en efecto, a los pocos minutos, puntualmente, Mongiano salió al escenario y empezó a recitar su monólogo con seguridad y aplomo.  Caminó de un lado para el otro, agarró una calavera en un momento dado, bailó, se sonrió, arrojó papeles por el aire. El encargado de luces estaba profundamente conmovido y grabó algunos apartes que más tarde se volverían un suceso en las redes sociales.
   Al día siguiente varios medios de comunicación empezaron a hablar del viejo actor que se había mantenido firme en el escenario ante los embates de una época a la cual la cultura le interesa muy poco. Otros hablaron de un héroe anónimo. Algunos incluso afirmaron que había llegado el momento de entablar una querella en contra de una sociedad banal, frívola y superficial que prefería seguir en la red a cualquier celebridad idiota que asistir a una obra de teatro.
   Sospecho que a Mongiano no le interesaba ninguno de estos debates. Solo hizo lo que consideró correcto: respetar su trabajo. En las viejas tradiciones budistas se habla de “la acción sin mérito”, que significa algo como esto: debemos cumplir con nuestras obligaciones no pensando en los aplausos, ni en los golpecitos en el hombro, ni en el dinero, ni en las retribuciones que recibiremos a cambio. Hacemos lo que hacemos porque sí, porque es nuestro deber. Aunque a estas alturas ya a nadie le importe.

20 comentarios:

  1. Grande moraleja. En la vida hay que hacer lo que nos apasiona, y el pago es la alegría por el deber cumplido para con nosotros. Sin esperar nada a cambio de los demás. Gracias por esa reflexión. 👍

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    1. Sí, hacemos lo que hacemos porque nos hace felices, nada más. El resto llega por añadidura. Si llega. Y si no llega, no importa.
      Saludos, MM.

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  2. Que valiente este hombre, saludos Mario, que bonita historia.

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    1. Es un buen recordatorio para empezar cada día.
      Saludos, MM.

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  3. Es conmovedor y esperanzador. Gracias por el escrito. Un abrazo.

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    1. Nos recuerda lo fundamental.
      Saludos, Maryu, MM.

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  4. ¿Maestro, recuerda que yo escribi una entrada que se llamaba "Marco, silencioso y parco" y otra llamada "MM"?, allí mencionaba que usted me habia salvado la vida, y mire usted... va de nuevo, gracias, de corazón, gracias. Le debo un café, ojala algún día me de el honor de pagarselo.

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    1. Mongiano nos salva a todos de la estupidez de nuestro tiempo, eso es lo maravilloso. Una lección que no pretendía serlo.
      Saludos, MM.

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  5. Hermoso! No todos entienden que en la vida la mayor motivación no es la económica.

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  6. Con esta historia comenzó su charla en la Fiesta del libro y la cultura en Medellín el año pasado, que agradable recuerdo. La historia me hace pensar en una frase que escuché alguna vez, no recuerdo donde, que dice que en la sociedad actual ser uno mismo es un acto revolucionario. Saludos.

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    1. Exactamente, llevaba meses con ganas de escribir un texto breve sobre Mongiano.
      Saludos, MM.

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  7. Me logró conmover, cuando todos entendamos eso tal vez deje de existir tanta rivalidad y mas trabajo en equipo. Finalmente el resultado será que seamos mas felices haciendo lobque hacemos sin necesidad de esperar recibir algo a cambio.

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    1. Homo Ludens versus Homo Faber. Hay que estar atentos, sí.
      Saludos, MM.

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  8. Hola Mario he querido escribirte un correo pero no encontré el medio para hacerlo así que decidí escribir en tú blog, espero no te incomode.

    Me presento mi nombre es Laura Velandia, soy una amante apasionada por Colombia, pero esto sucedió luego de que la salvación me llegará a través de tus libros, pues si resulta que antes era una mamerta que odiaba mi país sin siquiera conocerlo. Gracias a la Locura de nuestro tiempo, mi primer libro y por cierto mi preferido, logré empezar a indagarme a mi misma, pero sobretodo a indagar de que país provenía.
    Llevo más de 8 años viajando por el (los viajes no han sido seguidos si no esporádicos), cerca o lejos, pero siempre conociéndolo, apreciando sus montañas, su gente, sus comidas, un sin fin de cosas.
    Inconscientemente me tome la tarea de indagar en ciertos lugares como era vivir allí, así que por fortuna conocía personas de la comunidad que me contaban las verdades ocultas que no salen en los noticieros o en fuentes reconocidas. (Tengo un relato de una señora que conocí en la Guajira me gustaría que lo vieras y algunos datos importantes del Choco)

    Con el tema de las elecciones y tanta discordia que veía en redes me tome el trabajo de hacer este video que comparto ahora contigo. No solo porque me indignaba ver por redes sociales gente estudiada hablando del Castrochavismo y todos estos temas que nos han tenido por mucho tiempo sometidos a los Colombianos. Sino que además no soportaba el hecho de que la gente desconociera quien era Colombia y hablaran mal del país, como si el tuviera la culpa de nuestras acciones.

    Así que hoy estoy en pro de dar a conocer mi país y se que corro el riesgo de que empeore el panorama porque en el peor de los casos explotamos todo para el turismo y dañamos los ecosistemas que "gracias", increíble que uno diga algo así, pero gracias a las FARC se pudieron conservar por mucho tiempo.

    Así que Mario espero disfrutes mi video, tengo muchos errores de edición y aún me cuesta hablar pero bueno lo importante es hacerlo.

    Gracias por todo, un abrazo.

    https://youtu.be/1VNzWfTydHI


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    1. Qué vaina con el odio. Todo lo impregna con su atmósfera nociva y nefasta. Odian el país, es cierto, odian a todos aquellos que no piensan como ellos, odian a los que tienen cerca, y al final van a terminar incluso odiándose a sí mismos.
      Ya mismo miro el video.
      Saludos, MM.

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  9. Mario, el monstruo regreso otra vez en la Florida. Otro tiroteo, otra vez un colegio, otra vez el debate del control de armas. Tenqgo dos preguntas para ti, la primera: Por que ese tipo de violencia no ocurre aquí? Conseguir armas, aunque no es tan fácil, todos sabemos de ollas en nuestra ciudades donde se consigue de todo, por que no ocurre aquí? Con tanta violencia en nuestro adn.
    La segunda: por que los veteranos de guerra allá quedan traumados durante años? y nuestros soldados en su gran mayoría se reintegran a la vida civil con aparente normalidad. Trabaje con un muchacho que estuvo como soldado regular en contraguerrilla 8 años; un día bromeando le dijo a un ingeniero, que el con dos mil pesos hacia una bomba q lo mataba. El ingeniero abrió los ojos y el muchacho sonrió, le dijo fresco que es un chiste. Yo si le creo q era capaz de hacerlo, pero creo ya no tenía ganas de ver más muestros.

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    1. Los fabricantes de armas en Estados Unidos son muy poderosos. Financian varias de las campañas políticas y por eso son intocables. No le puedes pedir a un senador o a un Presidente que se vaya contra ellos porque muy seguramente fueron ellos mismos los que financiaron buena parte de sus campañas. Por eso consigues armas fácilmente, en cualquier tienda, sin esconderte, sin avergonzarte, como si estuvieras comprando un televisor. Y nadie se sorprende por ello.
      Creo que en cualquier lugar del mundo aquellos que participaron en la guerra quedan psicológicamente bastante mal. No es fácil regresar de la guerra a la vida civil. En nuestro país, por ejemplo, no solo los soldados están afectados, sino la sociedad entera. Mira la forma como nos odiamos y nos atacamos entre nosotros. Estamos enfermos y no lo sabemos. Por eso va a ser tan difícil curarnos.
      Saludos, MM.

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    2. Tienes razón. Estamos enfermos y no lo sabemos. Saludos MM

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