5 mar. 2018

Los Padrinos






   En estas últimas semanas nos enteramos de que algunos de los candidatos han sido atacados físicamente por contrincantes furibundos que los han agredido de manera brutal y muy peligrosa. El candidato de las FARC, Rodrigo Londoño, tuvo que ser escoltado por sus guardaespaldas hasta un lugar seguro para evitar lesiones graves. Luego Gustavo Petro, que ha ido subiendo en las encuestas de manera notable, fue emboscado en Cúcuta por gente contratada para apedrear su comitiva. Los daños en los vidrios de su camioneta parecían indicar al principio que se trataba de balazos, pero luego el mismo candidato se encargó de desmentir esta versión. Finalmente, la campaña del expresidente Uribe en Popayán fue saboteada también y la policía tuvo que intervenir con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
   Durante las décadas anteriores vimos a los carteles de la droga, aliados con dirigentes mafiosos, atacar y asesinar a varios de los políticos que no eran de su agrado. Algunos integrantes de las Fuerzas Militares estuvieron involucrados en estos crímenes. Así masacraron a Bernardo Jaramillo, a José Antequera, a Pardo Leal, a Carlos Pizarro, al senador Manuel Cepeda, a Luis Carlos Galán, a los miembros de la UP, entre muchos otros. También mataron a Álvaro Gómez y a Jaime Garzón.
   Por el otro lado, las FARC y el ELN secuestraron, extorsionaron y asesinaron en las regiones a todo aquel que no comulgara con sus prácticas y con su ideología. No hay que olvidar el asesinato de los once diputados del Valle del Cauca y los secuestros de Ingrid Betancourt, de Clara Rojas, de Alan Jara, de Luis Eladio Pérez, entre muchos otros. También ha habido extorsión, expropiación y tortura por parte de estos grupos guerrilleros que han asolado las regiones campesinas del país.
   Por esta violencia desmedida nos hicimos tristemente famosos a nivel mundial. Como si no fuera ya suficiente, el movimiento paramilitar terminó de agravar la situación y puso también su cuota de sangre. Un caos general, una debacle que llevó a varios analistas a decir que Colombia era un Estado fallido y mafioso. Así lo afirmó Joe Toft, el director de la DEA en Colombia, cuando salió del país señalando que nuestro país era una narco-democracia. No podía existir un diagnóstico peor: eso significaba que el problema no era solo de la clase dirigente que se había dejado comprar por las tulas llenas de plata, como en el Proceso 8000, sino que los carteles nos habían cooptado a todos hasta el punto de convertirnos en un gigantesco proyecto mafioso en el cual nos comportábamos como lugartenientes, como lagartos, como sicarios o como capos.
   En los años siguientes el país dio la impresión de mejorar, de ir recuperando poco a poco su institucionalidad. Pero se trató solamente de una apariencia de democracia. La para-política nos vino a confirmar que seguíamos atrapados en las mismas prácticas de siempre: la fuerza bruta, el pillaje, los dineros ilícitos, el clientelismo, la compra de votos, los contratos adjudicados por debajo de la mesa, la ilegalidad y el amiguismo como una costumbre cotidiana.
   El proceso de paz y el posterior plebiscito nos demostraron que el problema no era la guerrilla: el problema somos nosotros mismos. Hemos creado una sociedad que funciona como la familia Corleone, como los Tattaglia o los Barzini: a punta de favores, manipulación, chantaje, extorsión y saqueo desbordado.
   Estamos muy mal y no queremos reconocerlo. Por eso ahora agredimos a los candidatos, nos insultamos en las redes sin escuchar argumentos ni explicaciones, y mientras tanto, las maquinarias políticas están listas para el próximo domingo aceitar bien sus engranajes y que sus respectivos candidatos salgan elegidos. Exactamente lo mismo van a hacer en mayo para las elecciones presidenciales. Las encuestas importan muy poco. Lo que va a triunfar, como siempre, es la organización mafiosa de las principales familias, que no piensan abandonar el botín tan fácilmente.
   Imposible no evocar en estas horas aciagas las sabias palabras del profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Medellín, el doctor Gilberto Tobón Sanín: "El capitalismo colombiano es un capitalismo pirata".

18 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con su punto de vista.
    Desde hace mucho tiempo sigo sus publicaciones y también he leído sus libros, que son una maravilla!. Admiro como piensa y como se expresa sobre el país sin temor a nada. Por eso mismo, me encantaría poder hacerle una entrevista para un trabajo de mi universidad, así que cuando usted disponga de tiempo. Sería un honor hablarle en persona. Espero una pronta respuesta.

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    1. Si quieres cuadramos durante la feria del libro, Laura. Muy posiblemente abra un espacio para entrevistas en algún momento.
      Saludos, MM.

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    2. ¿hay alguna posibilidad que sea antes del 10 de abril?, claro, cuando usted disponga de tiempo. Yo soy estudiante de periodismo de la Universidad Externado y para mi proyecto desearía poderlo entrevistar. Muchas gracias por responder y quedo nuevamente atenta a su respuesta.

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    3. Envíame un correo de contacto, por favor, y miramos a ver si es posible antes de feria.
      Saludos, MM.

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    4. Buenas tardes, mi correo es laura.parra06@est.uexternado.edu.co
      y, nuevamente, muchas gracias por responder.
      Quedo atenta.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Queridísimo Sr.Mario, o déjeme llamarle maestro, es grato para mí leer cada una de sus palabras, que retratan la realidad sin rodeos. Desde Medellín le envío un abrazo lleno de respeto y afecto. ¡Gracias por enseñarnos a resistir desde las letras!

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    1. A mayor caos y mayor sinsentido, mayor resistencia.
      Saludos, MM.

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  4. Querido Mario,
    El relato "el vidente" de su libro paranormal Colombia está escrito en primera persona, me intrigó bastante saber si esa era una historia personal suya, o simplemente decidió ponerla así y se trata de alguien más.
    (Una disculpa por no opinar sobre el tema del blog, pero no sé en donde poner esta pregunta)

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    1. Esa historia es de alguien que tuve muy cerca y que preferí contarla en primera persona para darle mayor proximidad, para intimar más con el lector.
      Saludos, MM.

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  5. Cordial Saludo Mario, es muy triste ver que en realidad el problema somos nosotros, pienso que este es el momento de que Colombia tenga un cambio, es triste que siempre pase lo mismo cuando un candidato tiene ideologías nuevas, y una forma de pensar distinta a la de las mafias oscuras que han gobernado por generaciones este país, es hora de que contemos con más apoyo, más educación y cultura para que este país tenga un desarrollo, es hora de apostarle más a la música, los libros, la pintura, la educación y no a la guerra. Por ultimo quiero decirle que usted es un gran escritor y un gran maestro, gracias por tener este espacio para sus lectores.

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    1. Las maquinarias se moverán toda esta semana con gran ímpetu y eso significa que todo el entramado social está infectado, desde los padrinos que ofrecen los dineros hasta el ciudadano común que acepta vender su voto. Lamentable, en efecto.
      Saludos, MM.

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  6. Soy aquél dentro de la multitud. Nos hemos visto en distintas ocasiones, cada vez con diferentes nombres y aspiraciones. No vengo aquí con apologías ni discursos, solo una cosa quiero decir. Adelante

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    1. Que así sea, que continuemos avanzando.
      Saludos, MM.

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  7. Pero detrás de todo esto tenemos que reconocer los cambios positivos que hubo el día 11 de Marzo, como lo son, la perdida de curules de los partidos tradicionales, que por tanto tiempo nos han jodido, surgieron nuevos adeptos de personas con grandes capacidades, como ejemplo Mockus y Gustavo Bolivar, el último renunció a su salario como congresista.
    Pequeños cambios que marcarán la diferencia, una minoría que tiene el deber de modificar el actual sistema politico, la reencarnación de los mismos que UD mencionó en el escrito y que fueron masacrados por los grupos extremistas.

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    1. No estoy tan seguro. Las votaciones más altas fueron las de los partidos tradicionales, y las maquinarias funcionaron de una manera tan eficiente, que incluso políticos investigados y otros presos lograron sus objetivos.
      Los nuevos nombres son de celebrar, es verdad.
      Saludos, MM.

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  8. Lo mas triste es que un par de titiriteros manejado millones de títeres, que por falta de educación o la flojera de no leer, de no ser cociente de lo que nos viene mas adelante, de no pensar en un mañana... Arrastrados por cada motivo personal y no por el bien común... Saludos un abrazo a una de mis almas favoritas ;)

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    1. Así es, seguimos sin construir sociedad civil, colectividad auténtica. El otro sigue siendo para nosotros una utopía.
      Abrazos, Lili,
      MM.

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